UN TRAZADO COMPLICADO PARA SU SITUACIÓN

La desesperada misión de Ferrari para salvar a Sebastian Vettel

Mattia Binotto no escatima esfuerzos para reafirmar el apoyo y confianza hacia Sebastian Vettel, cuya agónica presión se enfrenta al desafío que arroja ahora una pista como Marina Bay

Foto: Sebastian Vettel reconoce que no puede exprimir el SF90 con total confianza, cuando este fin de semana se enfrenta a una de las pistas más duras del calendario (EFE)
Sebastian Vettel reconoce que no puede exprimir el SF90 con total confianza, cuando este fin de semana se enfrenta a una de las pistas más duras del calendario (EFE)

Ferrari está arropando a Sebastian Vettel con toda la artillería posible ante el delicado momento personal y deportivo que atraviesa. Más, ante un Gran Premio de Singapur de Fórmula 1 donde el alemán necesita oxígeno como para inflar un globo aerostático ante la presión ambiental y mediática que sufre. Sin embargo, Marina Bay no parece una de las mejores pistas para salvar al soldado Vettel.

“Sebastian es todavía muy rápido, y sigo teniendo confianza en él. Es solo cuestión de tiempo que la recupere. Todo el equipo le apoya. Ferrari le quiere y los aficionados también”. Matia Binotto sigue avalando a su piloto en Singapur, aunque no sea la primera ni la última vez esta temporada. Más errores para Vettel sería terrible, ahora ante una de las carreras más duras y exigentes del calendario. Con un pletórico Charles Leclerc que está pulverizándole en las últimas carreras, lo que también ocurrirá este fin de semana ante los antecedentes del presente campeonato y los diferentes estados de forma y anímicos de ambos.

Un grave error cada tres carreras

Con Red Bull, Vettel rodaba en otra dimensión en Singapur. Tres años seguidos ganó (2011-13) y una vez con Ferrari (2015). Pero en 2017 se torció el título para Ferrari con aquella salida desgraciada. El pasado año, Lewis Hamilton dio un auténtico baño al alemán el sábado -seis décimas- hasta bajarse de su monoplaza literalmente temblando por la adrenalina. Fue tercero con un monoplaza que permitía aspirar al título.

"No recuerdo toda mi carrera, y ya llevo aquí bastante tiempo", respondía el jueves cuando se le cuestionaba si estaba en el peor momento de su trayectoria, "ciertamente, no es el mejor ahora, pero tampoco el peor. Aún adoro competir y quedan todavía muchas carreras este año para poder estar en mejor posición, acabar la temporada como queremos, y prepararnos para la siguiente". Posición a la defensiva ante el entorno mediático que se ha encontrado en Marina Bay. Pero, efectivamente, atraviesa la peor crisis de su carrera. No gana desde hace más de un año, mientras arrastra una estadística demoledora: un error por cada tres carreras. Y acude a Marina Bay bajo la presión del doloroso Gran Premio de Italia. Mientras, a Leclerc le sopla a favor el viento mediático, Vettel sufre un ambiente que acentúa la presión más si cabe. De aquí los cables de Binotto.

Sin confianza, poco que hacer

La atmósfera que le rodea es el producto del verdadero problema de fondo: Vettel no puede exprimir al SF90. El coche domina al piloto, y no a la inversa. Precisamente, Marina Bay es el peor circuito para quien no tiene cogido por la mano a su monoplaza. Y escuchándole este fin de semana no abundan los argumentos para mostrarse optimista. “Sí, hay algunas cosas por aquí y por allá que no me permiten tener absoluta confianza en el coche”, reconocía una vez más antes de salir al asfalto, "pero voy mejorando con la comprensión del monoplaza, es cuestión de detalles, de alinearlos, estoy convencido de que más pronto o más tarde el tema hará ‘click’ y todo se pondrá en su sitio". Pero son ya catorce carreras en 2019, la crisis se ha agudiza y la inseguridad del alemán contrasta con la confianza de Leclerc a bordo del SF90.

Sebastian Vettel junto a Binotto y Charles Leclerc. (Reuters)
Sebastian Vettel junto a Binotto y Charles Leclerc. (Reuters)

¿A sufrir el SF90 en Singapur?

Escuchar al monegasco analizar su duelo con Hamilton en Monza y reconocer su dureza ante ell británico ilustra los momentos tan diferentes para Vettel y Leclerc. Al margen de las sensaciones que el monegasco deja en la pista, Leclerc ya supera a Vettel en la clasificación general. Desde que avisara en junio que su enfoque iba a cambiar para adaptar el SF90 a su estilo de pilotaje, el alemán ha sido superado el sábado en las siete últimas ocasiones. A veces, con diferencias abismales. Desde Paul Ricard, Leclerc ha logrado 110 puntos por 69 de su compañero.

¿Y si llegara otro error este fin de semana? ¿Y si Vettel sufriera otro incidente ? De momento, el propio Leclerc avanza que este trazado penalizará al SF90, “con muchas curvas lentas y pocas rectas”. Solo cabe recordar Mónaco o Hungría como precedentes. Para colmo, el alemán está maniatado por la amenaza de suspensión y participación en un gran premio hasta mediados de octubre tras su desafortunada actuación en Monza.

Con ganas de arroparle o quizás con sorna, la cuenta oficial en Twitter de la Fórmula 1 recuperó el jueves un vídeo de su victoria 2015 con Ferrari. En la vuelta de deceleración Vettel cantaba en italiano una canción -con dudoso estilo- cuyo contenido hoy firmaría desesperadamente: “Dejadme pilotar, porque no soy lento, dejadme pilotar… Una carrera muy bella”. Cómo cambian los tiempos.

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