el impacto de la eliminación de la indy500

El incierto futuro de Fernando Alonso con McLaren... y su desconsolado mecánico

De haberse clasificado, las 500 Millas podrían haberse convertido en una pesadilla para Fernando Alonso. Como lo están siendo para McLaren, cuya estrategia puede ser ahora cuestionada

Foto: Fernando Alonso, en el coche, junto a Gil de Ferran. (@McLarenIndy)
Fernando Alonso, en el coche, junto a Gil de Ferran. (@McLarenIndy)

Pocos días antes de arrancar los primeros entrenamientos de las 500 Millas de Indianápolis, el equipo Juncos Racing anunciaba la pérdida de dos de sus principales patrocinadores. Durante la primera hora del Fast Friday del viernes, Kyle Kaiser sufrió un violento accidente que destrozó su monoplaza. Piernas y costillas quedaron algo tocadas. Equipo y piloto siguieron adelante, listos para el Shootout que otorgaba la última fila de la carrera. Un equipo pequeño que perseveró hasta dejar fuera a todo un McLaren liderado por un doble campeón del mundo de F1. Kaiser fue... 0,03 km/ más rápido que Fernando Alonso.

“He puesto todo mi corazón y espíritu en esto desde enero, pero a la hora de la verdad no pudo ser”, tuiteaba Liam Dance, un desolado mecánico de McLaren. Sentado junto a su monoplaza con gesto de cansancio y tristeza, su solitaria imagen visibilizaba la verdadera dimensión de las 500 Millas para McLaren. Una experiencia que se habrá grabado a fuego en todos sus protagonistas. Ahora se empiezan a conocer los detalles del rocambolesco proyecto.

¿Qué futuro tendrá Fernando Alonso con McLaren después de esta experiencia? ¿Cuál será el impacto para los planes empresariales y deportivos del equipo más allá de la Fórmula 1? Por ahora, son tiempos de lamerse las heridas. Del resto, ya nos iremos enterando.

Crónica de un fracaso anunciado

El piloto español ha recordado en varias ocasiones que la burbuja de la Fórmula 1 impide descubrir otros grandes desafíos que existen en el mundo de las carreras. Aunque para ese dragón que son las 500 Millas McLaren nunca estuvo preparado por su falta de capacidad operativa antes ya de empezar la primera sesión de entrenamientos en Texas por la inconcebible desorganización interna y falta de control sobre el proyecto. La crónica de un fracaso anunciado. Algo de lo que eran conscientes en el seno de McLaren desde tiempo y que la pista desveló crudamente.Ya empezamos a conocer detalles que explican por qué Bob Fernley, el responsable de McLaren para el programa americano, no apareció por Indianápolis y se anunció su marcha al día siguiente de la catástrofe. Por que estructuras más modestas y con menos nombre dejaron fuera a un icono de las carreras.

Con semejante desbarajuste técnico ¿Y si Alonso se hubiera clasificado en la última línea? Solo cabe especular. Quizá contara con más opciones que durante los entrenamientos. Durante más de tres horas de carrera, se trata de tomar múltiples decisiones ante la evolución de la pista por temperaturas y viento, de gestionar el consumo, el tráfico en las turbulencias, la degradación del neumático, de las estrategias del equipo ante las banderas amarillas. En esta prueba, la capacidad de procesamiento mental es crucial, fortaleza unánimemente reconocida al español allá donde ha competido. “Cuando todos entran en pánico, siempre mantiene la cabeza fría, esa es su ventaja”, explica alguien que le conoce bien. Alonso estaba obligado a una carrera a la remontada. Pero el propio piloto admitió tácitamente las paupérrimas condiciones de competitividad de McLaren al terminar los entrenamientos. Peores de lo imaginable desde el exterior. “Las opciones estaban al 50/50. Si estábamos en la carrera bien, pero teníamos mucho trabajo por delante, tampoco queríamos estar en carrera y sufrir en las últimas posiciones”, confesaría con resignación y tristeza ante las cámaras. Ahora se empieza a entender todo.

Salir desde el fondo de la parrilla en Indianápolis obliga a una puesta a punto adaptada a esa retrasada posición, entre un enjambre de rivales y con mayores riesgos a bordo de un monoplaza de patética competitividad. Además, ante el panorama mostrado durante la semana, también cabía dudar de la capacidad de McLaren para gestionar el desarrollo de la prueba desde el muro. No clasificarse fue brutal, pero la carrera podría haber ofrecido un cariz extremadamente dramático para quien luchó por ganar en 2017 y tan solo lo haría por sobrevivir en 2019.

El que mucho abarca poco aprieta

“McLaren es el único equipo en el mundo del motor que ha ganado las 500 Millas, las 24 Horas de Le Mans y la Fórmula 1. Solo lo puedes lograr si lo intentas. Si solo te quedas en un campeonato toda tu historia, o tu organización solo corre un campeonato, quizá tengas éxito, buenas y malas temporadas, pero estás en un mundo reducido”. Alonso tenía razón al reconocer la osadía empresarial y deportiva de McLaren. Él mismo también ponía en juego el prestigio de sus logros personales y deportivos. Porque ser eliminado de las 500 Millas si te llamas Kayle Kaiser no es comparable a un tal Fernando Alonso. Pero McLaren no estuvo a la altura de su prestigio por cuestiones organizativas y operativas.

Como veterano profesional, ¿no era consciente de la falta de preparación de McLaren en las semanas precedentes a la carrera? Claro que lo era. Ahora comienzan a conocerse los detalles. Queda por ver la decisión que Alonso tome sobre su futuro con McLaren. Brown ha confirmado repetidamente que quiere al español para los proyectos en el IndyCar, las 500 Millas o Le Mans. Alonso también sigue vinculado al equipo en la Fórmula 1. Pero en Indianápolis, el español no se comió un sapo. Se tragó un cachalote.

McLaren y sus accionistas, a buen seguro, reevaluarán sus planes de futuro. Brown contaba con su aval para participar en el IndyCar, y quizás en el WEC y Le Mans a medio plazo. Pero estas 500 Millas le han recordado que, también en las carreras, el que mucho abarca poco aprieta. Cuando en la Fórmula 1 ni siquiera subes al podio. Hasta qué punto Brown encuentre respaldo o frenazo a su estrategia marcará las próximas decisiones de McLaren Racing. ¿Habrá retorno a la carrera americana en 2020? ¿Con Alonso? En caso afirmativo, ¿podrá McLaren batir a Ganassi, Penske, Andretti y… Juncos Racing? La moraleja de esta aventura, para quienes lo ignoraban, es que las 500 Millas de Indianápolis será el hueso más duro de roer de la triple corona. Y que en McLaren han aprendido una dolorosa lección que no olvidarán nunca.

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