CHARLA CON EL EXPILOTO ESPAÑOL

Jaime Alguersuari: "No me sentí bienvenido por Fernando Alonso al llegar a la F1"

El expiloto de F1 está en un momento dulce de su carrera... musical. Triunfa en clubes de todo el mundo con su 'alter ego', 'Squire', y ha atendido a El Confidencial meses antes de publicar una autobiografía

Foto: El DJ y productor Jaime Alguersuari 'Squire'. (@Squire_InLove)
El DJ y productor Jaime Alguersuari 'Squire'. (@Squire_InLove)

Jaime Alguersuari (Barcelona, 1990) ya no es aquel chaval de fuerte carácter que llegó con descaro y un apetito voraz a la Fórmula 1 en 2009. Su vida ha cambiado tanto que, de hecho, solo sus familiares, amigos y viejos aficionados al motor le siguen llamando por su nombre de pila. Para el resto, Alguersuari ahora es 'Squire', el nombre artístico que escogió para emprender su carrera como DJ y productor de éxito. Un camino, el de la música, que tomó en 2015 tras varias temporadas de sinsabores que le quitaron la ilusión por seguir compitiendo en el automovilismo.

Para el recuerdo quedan ya sus carreras a lomos de Toro Rosso, cuando se batió el cobre durante dos años y medio por un volante en Red Bull que le convirtiera en candidato a campeón del mundo, una aspiración personal que nunca se concretó a pesar de sus notables dotes para la conducción. Viene de pinchar este pasado fin de semana en Barcelona y, próximamente, hará parada en Los Ángeles y en la República Dominicana. Prepara su autobiografía para marzo del 2019, que a buen seguro no dejará indiferente a nadie. Charlamos con él sobre su pasado, su momento actual y su futuro. Se sincera como nunca:

Pregunta. No paras, Jaime.

Respuesta. La verdad es que estoy en la etapa más feliz de mi vida. En los últimos años he ido madurando mucho mi música, regándola cada día con mimo y ahora tengo muy claro lo que quiero comunicar. Mezclo estilos como el techno y el house que quizás son menos conocidos en España, aunque poco a poco se están introduciendo. En Estados Unidos el mercado funciona mejor y cada vez cruzo más el charco, así que estoy contentísimo.

P. ¿Cuál es el mensaje que pretendes trasladar con tu música?

R. Yo abandoné el automovilismo porque no era feliz y encontré escondite en esto, que era un 'hobby' que llevo practicando desde los 14 años. Encerrarme en el estudio y componer era como viajar a otra dimensión, otro mundo, olvidarme de todo. Viví en Londres y luego volví a Barcelona, ambas ciudades me marcaron y mi música tiene toques de ambos sitios: partes más profundas de la lluviosa Londres y otras más dulces del Mediterráneo. Lo que transmito es sensibilidad y calor. A la gente le gusta.

Jaime Alguersuari en Singapur en 2011. (Reuters)
Jaime Alguersuari en Singapur en 2011. (Reuters)

P. ¿Es tu nueva profesión también un mundo de competición y egos?

R. Sí, hay mucha envidia entre artistas. Algunos, los que tienen una cierta reputación, no quieren compartir cartel con otros, pero también veo amor. Cuando saco un EP o un nuevo tema hay grandes nombres que me apoyan, aunque no me conozcan. Noto respeto, si a un DJ le gusta lo que hago, lo pincha sin problema. Lo han hecho John Digweed, Sasha, Hernán Cattáneo o Guy Gerber, artistazos a nivel internacional que valoran mucho mi sonido. En el mundo del motor gestos así abundaban menos, pese a que hicieras un buen trabajo.

P. ¿Qué te llevó a abandonar tu sueño de la Fórmula 1?

R. A mí me diseñaron para ser campeón del mundo y el año que me echaron de Toro Rosso fue muy duro. Me dolió muchísimo porque estaba en mi mejor momento deportivo. Fue un robo, pero lo acepté y pasé página. Probé en otras categorías, pero no las vi tan profesionalizadas. Respeto mucho el mundo amateur, pero no quemé etapas en Red Bull para acabar ahí ni para conducir turismos o coches de resistencia. Al final me desencanté, lo dejé y decidí invertir el tiempo en crecer como persona en otro sector.

P. Cuando tomas una decisión como esta, renunciando incluso a contratos millonarios, ¿cómo se lo toma tu entorno más cercano?

R. Mi familia se llevó también una gran decepción con el mundo del motor, en especial mi padre. Reaccionaron de forma escéptica cuando les dije que me quería dedicar a la música, pero, lejos de juzgarme, me apoyaron. Vieron que no era un paso en falso porque yo me lo tomaba muy en serio desde el principio. Mucha gente piensa que esto es fiesta, alcohol y sexo, pero nada de eso, la gente que llega a lo más alto lo hace a base de sacrificio. Evidentemente no voy a ganar tanto dinero como en la Fórmula 1, pero no es mi objetivo. Sí lo es desarrollar mi carrera artística e intentar ser lo mejor que pueda desde la humildad. El proceso es lento, pero está funcionando y sé que tengo mucho que contar. No tengo techo, me encantaría producir música para películas en un futuro y espero que todo lo bueno que venga me pille trabajando.

"Tengo buena relación con Fonsi Nieto, pero no casamos en la manera de ver esto"

P. No eres el único, Fonsi Nieto es otro que se metió en la cabina cuando se bajó de la moto.

R. Sí, he coincidido con él y tenemos buena relación, pero no casamos en la manera de ver esto. Yo mi carrera la veo más a largo plazo. He creado mi propio alter ego, que es Squire, para que el que pague por venir a verme lo haga por lo que pongo, no por ser un expiloto de Fórmula 1. Estamos aquí por la música, yo trabajo en crear un sonido especial que me identifique como Squire. Cuando empecé con esto no quería ganarme un espacio por ser Jaime Alguersuari. Es algo que tendría que estar prohibido, pero respeto a quien quiera hacerlo de esa manera. Yo prefiero pasar los filtros de cualquier persona normal que empieza de cero, aunque cueste.

P. Pero hombre, por lo que fuiste tendrás precisamente acceso a más contactos.

R. Está claro que viajar por todo el mundo como deportista profesional me ha permitido conocer a muchísima gente, pero casi toda relacionada con el mundo del motor. Me he pegado muchos años llamando personalmente a discográficas de Nueva York o de otras partes de Estados Unidos para intentar vender mi música y me he encontrado las puertas cerradas. Luego, hay gente que puede hablar conmigo y no conocerme de primeras, pero pasados unos días les suena mi cara, me buscan por internet y se sorprenden con mi historia. Por cosas así les acabo llamando más la atención, no lo sé. El sambenito cuesta quitárselo.

P. ¿Qué crees que piensan tus antiguos compañeros de la Fórmula 1 de todo lo que estás haciendo?

R. Pues la verdad es que me da igual, yo ahora no molesto. Todavía tengo relación con una parte del automovilismo, pero con muy poca. Los que me quieren, me siguen y me apoyan. Mi antiguo compañero de equipo en Toro Rosso, Sébastien Buemi, por ejemplo, está ahí. También antiguas personas que me llevaron. Si algún día, por alguna razón, me da por visitar el 'paddock' sé que le sacaré la sonrisa a mucha gente y que les encantará verme feliz.

Jaime con Sebastian Vettel. (Reuters)
Jaime con Sebastian Vettel. (Reuters)

P. ¿Está cerca o lejos de producirse esa visita?

R. Es una cuestión de intereses, pero si te soy sincero, tengo mejores cosas que hacer. Mira, he hecho un curso de 'mindfulness' (técnicas de relajación y psicología) para conocerme más a mí mismo y entender cuál era la causa de mis problemas. El odio, la venganza y el rencor no llevan a ningún sitio. Las personas que se portaron mal conmigo simplemente consiguieron hacerme mejor, más fuerte y capaz. Se lo agradezco, aprendí mucho.

P. ¿Qué cosas has aprendido tras salir de la burbuja de los circuitos?

R. Humildad, una tremenda cura de humildad. Cuando entré en la Fórmula 1 con 19 años a mí lo único que se me pidió fue que ganara a mi compañero de equipo. No tenía que preocuparme de nada más, el resto lo hacían por mí. Dios, ¡es que ni miraba la cuenta del banco! Alcancé el éxito tan joven que no estaba preparado para ello porque aún no me había formado como persona. Cuando estás dentro del ojo del huracán mediático y tienes que gestionar una vida repleta de recursos económicos, pierdes la capacidad de tener los pies en la tierra. Lo mejor que me ha pasado en la vida es que me hicieran tanto daño en la Fórmula 1 porque luego me he enterado de lo que vale un peine. No sabes lo que tienes hasta que no te lo ponen enfrente. Es una espiral que no tiene por qué afectarle a todo el mundo, también los hay centrados, pero otros miran a la gente por encima del hombro, como a los periodistas.

P. ¿Tú también nos mirabas por encima del hombro?

R. Sí, absolutamente. Ahora miro declaraciones mías de hace unos años y me avergüenzo. Evidentemente yo no quería comportarme así, pero no sabía cómo gestionar algunas cosas y tenía que ser fuerte porque si no todo aquello me comía. Era un comportamiento necesario.

"He pasado por un problema personal importante"

P. Entonces, ¿cuánto te conocemos prensa y aficionados realmente?

R. Bastante, me conocéis bastante. Siempre he sido una persona muy abierta. En aquellos años era así, más visceral, y no lo oculté porque no sabía cómo controlarlo. Ahora he cambiado, he madurado mucho. Ya no soy ese Jaime, soy este otro. He pasado por un problema de identidad importante. Al final he comprendido que yo no tenía que ser 'piloto de'. No me arrepiento de nada, estoy muy orgulloso de mi carrera deportiva, me lo pasé genial y los palos que recibí han sido mi universidad particular. Este era el final feliz, sin duda.

P. ¿Cuánto crees que has invertido de tus años como piloto en la música?

R. Todo, prácticamente cada euro que gané. Pero cuando tú inviertes en algo no lo haces solo con dinero, también con tiempo. Sé lo que hay y sé lo que va a haber, ya no hay vuelta atrás, pero cuando juntas todo el talento, muchas horas de trabajo y una idea fantástica el resultado solo puede llevarte al éxito. He currado muchísimo, volviendo a sacrificar incluso a mi pareja y a mi familia una vez más.

P. Recuérdame el momento en el que Franz Tost, director deportivo de Toro Rosso, te comunica que ya no vas a formar parte de la escudería en 2012.

R. Me llamó por teléfono el día después de un acto promocional con el equipo. En ese evento habíamos hablado sobre la temporada que acababa de finalizar y los cambios que esperábamos para el año siguiente. La parrilla ya estaba toda cerrada y yo había rechazado ir a otras fábricas por estar con ellos. La conversación duró veinte segundos y me dijo que habían decidido prescindir de mí y de Buemi. Luego colgó, sin más.

Jaime, Fernando y Pedro en Valencia 2010. (Reuters)
Jaime, Fernando y Pedro en Valencia 2010. (Reuters)

P. Y, acto seguido, marcaste el número de Helmut Marko, el consultor de Red Bull que había apostado por ti con 15 años.

R. Exacto, le pregunté si todo esto era una broma de mal gusto porque llevaba dos años muy buenos. El último, sobre todo, puntuando en muchas carreras con un coche que no estaba ni para terminar décimo. Le ganábamos a equipos que se gastaban tres veces más. Esperaron hasta el último día, cuando se aseguraron que no teníamos un sitio más donde ir, para darnos la patada. No me dejaron ni explicarme y me quedé en la calle.

P. ¿Es cierto que te ofrecieron un sitio en HRT?

(Ríe) Sí, me lo ofrecieron sabiendo que yo lo iba a rechazar. Toro Rosso estaba para terminar el quince o el catorce, y Buemi y yo hacíamos auténticas locuras para meterlo entre los diez primeros cada carrera. Yo, incluso, finalicé séptimo dos veces ese año, que aquello era impensable. Si ya era frustrante muchas veces conducir el Toro Rosso, ¿cómo iba a querer correr en HRT que era un equipo para terminar el último? Sí a la Formula 1, pero no a cualquier precio. Yo había hecho méritos para estar delante y con un coche mejor.

P. Hubo más…

R. Sí, sacaron una nota diciendo que nosotros no éramos pilotos ganadores. Increíble, querían que ganáramos carreras con aquel coche, pero más milagros no podíamos hacer. Por mí llegó Ricciardo, que en dos años y con un vehículo más desarrollado no pudo superar mis registros. En cambio, a él sí que lo ascendieron a Red Bull. Cuando estuve de comentarista terminé de reventar porque veía a los compañeros competir y a mí me quemaba el alma no poder hacerlo sabiendo que tenía condiciones para ello.

"Si yo hubiera sido menos problemático y más político, habría ascendido a Red Bull"

P. ¿Cuánta culpa tienes tú? ¿pudiste hacer gala de otra actitud durante tus años como profesional?

R. Creo que tengo mucha culpa, con el tiempo he llegado a esa conclusión. Al contrario de la creencia popular, la bronca de Helmut tras los libres de Corea por no dejar pasar a Vettel no tuvo nada que ver en la decisión, como tampoco mis resultados deportivos. De hecho, si hubiera sido de otra manera, menos problemático y más político, habría ascendido a Red Bull.

P. ¿Tuviste más ofertas después de aquello?

R. Sí, cuando estuve de piloto de neumáticos para Pirelli me llamó Force India, pero me pidieron dinero, tres millones de euros, y yo no tenía tanto. Tenía un millón de euros de una marca catalana, pero no pude conseguir más. Que, por cierto, cuando Toro Rosso me dio la oportunidad de debutar en Fórmula 1 se dijo que La Caixa había invertido para que yo tuviera mi asiento y eso es mentira. Con los años sí busqué dinero, pero nunca antes.

Jaime pinchando en un desfile durante su época en Fórmula 1
Jaime pinchando en un desfile durante su época en Fórmula 1

P. Siempre te has quejado de que la Fórmula 1, más que un deporte, es un negocio.

R. Es muy triste que por no disponer de un buen sponsor muchos pilotos de calidad se queden fuera, mientras que otros que no tienen ni la mitad de talento estén ahí, compitiendo simplemente porque traen unas cantidades que pueden cubrir una cuarta parte del presupuesto. Ya no veo Fórmula 1 por cosas así. Cuando yo corría, por ejemplo, Maldonado aportaba a Williams más de 25 millones gracias a la petrolera PDVSA. Esto antes apenas pasaba, pero la crisis económica afectó a todo el mundo. Es una barbaridad, como también lo es que algunos pilotos, a través de una serie de mecanismos, quieran ser accionistas de sus propios equipos. Este es el único deporte en el que un atleta es a su vez cliente.

P. ¿Cómo fue tu relación con Fernando Alonso?

R. No había relación, hacíamos el protocolo: nos saludábamos, nos sacábamos una foto delante de las cámaras y hasta el próximo fin de semana. Yo no me sentí bienvenido por él. La única aproximación que recuerdo fue en Hungría, en mi primera carrera, que vino a darme la mano y a desearme suerte. Así como con Carlos Sainz me he llevado siempre superbién y en lo que he podido le he ayudado, con Fernando nada. Con Marc Gené y De la Rosa me llevo años, pero siempre fueron más cercanos, como el resto de pilotos.

"Todos estamos deseando que Fernando Alonso vuelva a ganar"

P. ¿Entiendes su salida?

R. Habiendo ganado dos mundiales no creo que sea plato de buen gusto acabar por la cola cada fin de semana. Ese no es el sitio de Fernando. ¿Qué sentido tiene continuar en una competición en la que sabes que, te esfuerces lo que te esfuerces, no vas a luchar por el podio? Te vas a otro lado donde tengas opciones, claro. Todos estamos deseando que vuelva a ganar.

P. Dejas la Fórmula E tras un desfallecimiento por estrés. ¿Hubo más motivos que no hayas contado hasta la fecha?

R. La Fórmula E me parece un buen campeonato, pero en ese momento no era lo suficientemente atractivo para mí. Los coches no eran demasiado rápidos, había que hacer un buen uso de la energía y la fiabilidad era muy mejorable, así que no me despertaba cada mañana ilusionado. El desfallecimiento tras la carrera de Rusia me sirvió para dar definitivamente el paso hacia la música, que era una idea que ya estaba madurando. Me negué a verme en decadencia. Intenté otras modalidades, ser comentarista… pero nada relacionado con el motor me llenaba. Ya tenía dinero, lo que quería era ser feliz y abrazar la vida con plenitud. No hay más motivo que ese.

P. ¿Sufriste algún amago de arrepentimiento cuando, al año siguiente, Buemi ganó el campeonato?

R. Para nada, me hubiera encantado que hubiera llegado a Red Bull porque estoy seguro que le hubiera puesto las cosas difíciles a Vettel en su momento. Buemi es un piloto con mucha clase, tenemos buena relación y todo lo bueno que le pase es merecidísimo.

P. El deporte no lo habrás abandonado, ¿verdad?

R. La música me deja poco tiempo. Antes hacía ciclismo y 'running', son actividades que me gustaría retomar. Lo que sí hago es mantenimiento en el gimnasio. A los coches no creo que vuelva, lo que sí que probaría es el motocross, pero tiempo al tiempo.

P. Por último, ¿cómo llevas el 'procés'?

R. Es una pena todo lo que está pasando. A mí me gustaría que nos entendiéramos todos, me siento tan catalán como español. He paseado las dos banderas con mucho orgullo por donde he ido y nunca he tenido un solo problema. Somos más fuertes y reconocidos siendo 45 millones de personas que seis, por lo que no apoyo la independencia. No me gustan los extremismos, ni de una parte ni de la otra, y lo que tenemos que hacer es esforzarnos por entendernos. Ojalá se pueda, hay familias que no se merecen estas enfrentadas por cosas así.

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