el valor psicológico de sus convicciones

El secreto en el éxito de Lewis Hamilton (no es solo Mercedes y su monoplaza)

En una temporada de altísima presión y excepcional rendimiento, Hamilton hace gala de una madurez y equilibrio extraordinarios, atribuidos también a su vida profunda vida espiritual

Foto: Lewis Hamilton, tras su última victoria en el Gran Premio de Japón que le deja a las puertas del título (REUTERS)
Lewis Hamilton, tras su última victoria en el Gran Premio de Japón que le deja a las puertas del título (REUTERS)

“Es muy difícil para la gente que está viendo las carreras sentir lo que nosotros sentimos. La presión está al más alto nivel que pueda recordar. Es la presión que te pones a ti mismo porque quieres tener éxito, la presión de todos tus deseos y temores, de toda la gente dependiendo de ti, que es mucha”. Lewis Hamilton reflexionaba tras la victoria de Monza sobre la intensidad de duelo que está manteniendo en 2018 con Sebastian Vettel. Llegaron luego otros momentos más exigentes si cabe, que sirvieron para confirmar cómo el británico ha soportado esa presión mejor que el alemán, y con un nivel casi sublime de rendimiento.

Hamilton ha alcanzado la cima de su carrera deportiva, con un despliegue de singular talento fruto de una ya dilatada experiencia profesional, pero también de un gran equilibrio emocional y psíquico para responder a esos desafíos a los que aludía. Como el británico también descubre en sus mensajes y discursos, el secreto de su actitud vital y deportiva enraiza en profundas convicciones espirituales que le dan soporte, energía y serenidad en estos intensos momentos. “Es tan duro prepararse, estar en el estado mental en el que estoy ahora, ser consistente, no cometer errores, rendir constantemente, te exige todo y más. No vienes con ello, tengo que trabajarlo cada día”.

Toto Wolff se refería recientemente a esas convicciones que soportan la actitud resiliente y positiva de Hamilton ante la vida y en las carreras. “Le dan una fortaleza tremenda. Y desde donde estoy, creo que no debemos juzgar de dónde obtiene alguien esa fortaleza necesaria para rendir bien. Lewis tiene una visión, y comprensión muy claras, una fe que le hacen el piloto más exitoso de la Fórmula 1 moderna. Y deberíamos verlo con interés, es una forma inspiradora de cómo es capaz de extraer cada vez más fortaleza en momentos difíciles”. Sebastian Vettel lo ha sufrido en sus carnes desde el verano. Talento natural al margen, es el secreto personal de Lewis Hamilton.

"Gracias a lo que hacéis por mí"

Cada vez es más frecuente escuchar en el piloto mensajes que repiten dos líneas de un mismo guión inspiracional. Por un lado, el constante agradecimiento a los aficionados y a su propio equipo, en actitud de gratitud y reconocimiento a la fortuna que la vida le está deparando. “Gracias a lo que estáis haciendo por mí”, le decía a su equipo por la radio nada más entrar victorioso en la meta de Suzuka. Una actitud que también nace de esas profundas convicciones espirituales a las que aludía el propio Wolff.

Por otro, es frecuente en Hamilton la referencia al rechazo a la negatividad como estrategia psicológica, así como la focalización en sus objetivos más positivos. Recordemos el pasado Gran Premio de Italia, por ejemplo, cuando el piloto británico fue abucheado frecuentemente por los tifosi italianos durante el fin de semana e incluso en el podio. “Aunque la negatividad nunca está bien, es lo que me ha dado fuerza, incluso la acepto. Me estimula, me da energía…” explicaba con el trofeo en las manos tras derrotar a Ferrari y Vettel ante los suyos. Un discurso que puede escucharse frecuentemente en los últimos tiempos.

Hamilton no oculta que esa posición ante la vida y la competición emanan de sus convicciones espirituales, que sustentan su motivación y capacidad para soportar los rigores emocionales de la alta presión en la Fórmula 1. “Tienes que buscar tiempo para estas cosas, y cada mañana, antes de desayunar, rezo. Unos segundos, un minuto… Siempre busco un momento”. También es practicante, y reconoce que cuando sale de la Iglesia se siente “más centrado y empoderado”. Su cuerpo, por ejemplo, está también lleno de tatuajes en referencia a sus convicciones espirituales.

"Gracias muy grandes a Dios"

Tras unos decepcionantes entrenamientos en el GP de Alemania (con aquellas imágenes arrodillado y tocado anímicamente al lado de su monoplaza) Hamilton encontraba consuelo y fuerza en sus convicciones para alimentar esperanzas y salir a pelear sin demasiadas opciones de victoria, como después reconocería tras un triunfo inesperado. “Di unas gracias muy, muy grandes a Dios”, declaraba al terminar la prueba, en otra de sus muchas alusiones a una fe que le sustenta y da fuerza en los momentos más complicados.

Preguntado tras la victoria si la esperaba -arrancó decimocuarto- reconocía que “era muy difícil ganar desde esa posición, altamente improbable, pero siempre tienes que creer”, explicaría después, “hice una larga, larga oración antes de que la carrera comenzara, hicimos la vuelta de reconocimiento, vi todo el apoyo que tenía entre la gente, y solo quise estar tranquilo y calmado". Hamilton rodaba lanzado en su remontada sobre la pista húmeda cuando Vettel se salió de la pista mientras rodaba en cabeza.

Toto Wolff sabe bien a qué se refiere, pues vive en primera mano cómo su piloto se desenvuelve personal y profesionalmente en estos tiempos de grandes desafíos. Dentro de poco tiempo Lewis Hamilton debería proclamarse campeón del mundo por quinta vez. Y escucharemos de nuevo esos mensajes y palabras que confirman la fuente de la que emanan, y que también forman parte del secreto de su éxito.

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