resultado inesperado para el piloto español

"Fernando, sales desde boxes": cuando ficción y realidad se funden en un monoplaza

Nada apuntaba a que Fernando Alonso pudiera puntuar en el Gran Premio de Austria. Pero una carrera loca y su gestión de los neumáticos dió al español otro récord en su carrera

Foto: Fernando Alonso volvió a sacar petróleo en una carrera de supervivencia. (EFE)
Fernando Alonso volvió a sacar petróleo en una carrera de supervivencia. (EFE)

“Me ponía a pensar si me había dejado las luces encendidas en casa…” En los ya lejanos tiempos de Renault, el joven Fernando Alonso recordaba en una entrevista cómo la mente se iba de paseo en la monótona dinámica de las jornadas de entrenamientos privados, vueltas y vueltas sin parar… Pues quizás, igual que en el Gran Premio de Austria ante la perspectiva que se le abría de otra carrera sin la menor esperanza. Tal como se presentaba, ni puntos siquiera.

“Fernando, sales desde los boxes…” escuchaba el español con resignación estoica antes de salir al ruedo del Red Bull Ring. Por delante, 71 vueltas interminables, otra pedrada de carrera tras el fiasco de Paul Ricard ¿Qué pasaría por la mente durante tantos giros de ese farolillo rojo que hace dos semanas triunfaba en las 24 Horas de Le Mans? Un aviso: cualquier parecido de la mayoría de estas líneas con la realidad… es pura coincidencia.

"Hace dos semanas, en trance por la noche"

Primera vuelta. Alonso veía en la distancia a los últimos monoplazas del pelotón. “Vaya, Stoffel ya entra boxes, en este equipo tenemos la negra últimamente”, debió pensar el piloto del número 14, “anda que yo, con el alerón delantero del pasado año, sin saber qué configuración hacerle en este monoplaza. Quién se hubiera imaginado algo así..." Un doble campeón del mundo, temperamento ganador patológico, cuarto año con McLaren sin recompensas, rodando por segunda carrera al fondo de clase turista.... Qué necesidad, cuando dos semanas antes saboreaba el increíble triunfo en Le Mans, qué cruel paradoja.

Dicen que los grandes pilotan al límite con la mitad del cerebro libre para analizar. El aburrimiento del vagón del cola permitía margen para darle a la cabeza. “Será el karma, debo tener que pagar por todo lo bueno de Le Mans, es la leche. Pensar que hace dos semanas entraba en trance pilotando en la oscuridad... Qué sensación a 360 km/h quitándome de en medio gente, zas zas, remontando para ganar. Si no me bajan me tiro toda la noche conduciendo. Hasta he puesto en el museo esa frase que le solté al equipo. Ganas de ver el Toyota ya en Oviedo. Qué momentos, las tribunas aclamándonos, subido al Toyota con Sebastian y Kazuki, ese mar de gente debajo del podio... Y aquí, comiendo m… otra vez. Que llegue agosto, el WEC y Silverstone, porque aquí...”.

"No voy a estar 71 vueltas en esta posición"

Pasan las vueltas. No hay forma de superar al furgón de cola de la carrera. “¿Están estos dormidos, o qué? Voy a tener que darles un toque…” Vuelta 11. “Pensad en la estrategia o algo, no voy a estar 71 vueltas en esta posición" exige por la radio al equipo. Y al trote cochinero de nuevo. “Anda mira Valtteri, un Mercedes fuera, qué raro..Pero qué mala suerte tiene este tío…Mejor no hablo, que llevo tres carreras sin terminar”. Vuelta 25, Alonso penúltimo y Vandoorne último. Lo de McLaren merece diván del psiquiatra. El piloto tiene motivos retratar al equipo ante los medios. Pero lleva meses, años, protegiéndoles.

Vuelta 28. “Ahí están Stroll y Lecrerc jugando a las carreras entre ellos, y yo aquí, mirando...”. Al piloto se le volvía a escapar la mente, ahora un año atrás. Esa sensación de adrenalina ardiente, esa que aún le hace levantarse cada mañana. Allí rodaba en el grupo de cabeza, a veinte vueltas para terminar las 500 Millas de Indianápolis,. “Qué bueno aquello, cuando Michael Andretti me preguntaba por la radio: “Fernandoouu, tienes por delante a Juan Pablouuu, a Takuma, Heliouu …Están luchando por la victoria ¿Quieres que te diga sus números?” A ese piloto con la carrera en la cabeza a falta de veinte vueltas… “No hace falta, los adelantaré a todos…. Michael se quedó flipado. Y Zak bien jodido al final, cuando comprendió que podíamos haber ganado....Qué sensaciones...”. Pero la mediocre realidad del Gran Premio de Austria se vuelve a imponer.

"¿Y si preguntara cómo va el partido?"

“Vaya petada de Hulkenberg... Quita que no me toque a mí. Pero mira a Verstappen y Ricciardo con un motor Renault, el chaval gana esta carrera. Así que yo con el mejor chasis de la parrilla ¿eh? Y ahora aquí estoy, doblado casi a mitad de carrera. Peor lo lleva el pobre Stoffel, parece un Fórmula 2, ya le han doblado dos veces... ¿Y si le preguntara al equipo cómo va el partido de España? Da igual, porque tal y como están jugando en este Mundial…”.

Pasan las vueltas, y brota de nuevo a la superficie esa duda que discurre como un río subterráneo durante estos meses “¿Qué hago yo aquí?” “¿Necesito esto, ser un figurante más en este circo?” “¿Dejo la Fórmula 1 después de tantos años?. La verdad es que Zak le hago un buen roto, mira que si tuviera que tirar finalmente de Raikkonen, después de lo que ví de él en Ferrari, pufff…".

El piloto con más carreras terminadas en la F1

Mientras tanto, el piloto descubría que sus neumáticos no sufrían el mismo “blistering” del primer relevo. “Pues nada, a cuidarlos con mimo, que a lo mejor pescamos al final. Aquí no se baja la guardia”. El colmillo comienza a brillar cuando el piloto comprueba la escabechina en que se está convirtiendo el gran premio. “¿Cómo, Sainz por detrás? ¿Qué habrán hecho estos?” Vuelta 54: Ricciardo también fuera. "Joer, otro motor Renault". De repente, vuelta 56, Alonso rueda undécimo. “Si hoy puntuamos me parto, pero quién sabe, a lo mejor nos reímos porque tengo ruedas, como al final en Indianápolis…” . Solo son puntos, pero cualquier excusa vale para ponerse las pilas a uno mismo.

Hartley también a casa. Vuelta 62. “Coño, si estamos en los puntos…”. Entonces Lecrerc y Gasly se pusieron en el punto de mira. "Gorriones". Juega con el francés. Al final, octavo en la meta. Desde boxes. Un resultado quizás no muy diferente desde el decimotercer puesto del sábado. Así son las carreras. Un resultado que se antojaba de ficción al principio pero que se hizo realidad al final.

“Como un mensajero, paquete entregado”. Trabajo hecho, comunicaba al equipo por la radio. Sin lanzar cohetes, sin sacar pecho. El piloto conoce la realidad como nadie. Algunos puntos, más dinero para un McLaren desnortado. Pero con ese banderazo final, Fernando Alonso se convertía en el piloto que más pruebas ha completado en la historia de la Fórmula 1, el qué más kilómetros ha recorrido en grandes premios, superando a Michael Schumacher. 238 carreras por 237. 81.394 km. frente a 81.208. Incluyendo, exprimiendo, días grises como los del Gran Premio de Austria.

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