PELIGRA SU CONTINUIDAD EN 2021

¿Están empujando a Ferrari a la puerta de salida de la Fórmula 1 (destino a América)?

Este jueves, Mercedes llamó a proteger a Ferrari mientras la FIA cargó contra su estatus privilegiado. La F1, poco a poco, va planteando un 2021 que puede forzar a la Scuderia a decir adiós

Foto: Sebastian Vettel, con el nuevo Ferrari en los test de pretemporada. (REUTERS)
Sebastian Vettel, con el nuevo Ferrari en los test de pretemporada. (REUTERS)

Christian Horner dejó estas semanas dos duros mensajes sobre el futuro de la Fórmula 1. Primero, acusando a Ferrari y Mercedes de “estar operando como un solo equipo” en los despachos. Y luego, en una entrevista a El Confidencial criticando a Sergio Marchionne –presidente de Ferrari– por “faltar al respeto” a Ross Brawn y “secuestrar la Fórmula 1 a cambio de un rescate”. Quizá sin saberlo, el paso de los días le acabaría dando la razón.

Porque si Ferrari llevaba ya meses amenazando con dejar la F1 en 2021, ahora la FIA se niega a hacer cualquier 'guiño' para evitarlo. Todo con la angustia de Mercedes, que a través de Toto Wolff sugería así su alianza con Ferrari. "No provoquéis a Sergio Marchionne. La Fórmula 1 necesita más a Ferrari que Ferrari a la Fórmula 1". Pero si el reglamento del 2021 "no va en la dirección adecuada" de los italianos, según Marchionne, podrían poner rumbo a Estados Unidos. La pelota está ya en el lado de Liberty Media, con la cuenta atrás activada y un dilema importante; ¿ceder o no ante Ferrari?

"Es mejor no molestar a Marchionne"

Horner reprochaba a Marchionne su chantaje, pero apuntando un detalle esencial. "Todos queremos correr contra Ferrari, equipo icónico de la F1", contaba el jefe de Red Bull, enfatizando también los grandes ingresos que aporta Ferrari a la Fórmula 1 con el potente valor de su marca. Una singular distinción que, a cambio, ha otorgado a los italianos poder de veto en decisiones clave y una buena porción de la tarta presupuestaria, todo auspiciado bajo el poder de Bernie Ecclestone. Pero en cuanto la llegada de Liberty ha cuestionado este modelo en busca de una F1 más equitativa, se ha abierto una caja de pandora con efectos inciertos.

Como ya apuntaba Horner, las nuevas reglas se dirimen ya "en dos campos de batalla"; el de Red Bull afín a unos nuevos motores más baratos, y el de Mercedes y Ferrari en alas de la estabilidad. El 'capote' que los alemanes daban a Ferrari este jueves venía a afianzar los bandos. "Marchionne tiene un entendimiento y una visión de cómo el ADN debe representar a Ferrari; no dice cosas sin sentido. Si no ve un valor para la marca, se irá. Mejor no molestarle", decía Toto Wolff. Pero, ¿y si la F1 se está planteando seriamente un futuro donde ya no tenga cabida un equipo de demandas tan exclusivas como Ferrari?

La FIA da un paso al frente

Liberty baila aún en una cierta ambigüedad, llamando a construir una F1 más justa sin prescindir de Ferrari. Quién sabe si tratando de llevar la negociación a su terreno, Marchionne rechazaba con dureza este balance acusando a Liberty de "no tener ni papa de técnica" y querer "convertir la F1 en un supermercado". A falta de entrar al barro a partir de 2019, las piezas se encuadran ahora en un fuerte discurso político a todos los bandos. También el de la FIA, otro actor fundamental del esquema. Porque si Wolff exigía este jueves piedad para Ferrari, la Federación hacía oídos sordos con la reacción contraria.

"La salida de Ferrari es plausible", confesaba Jean Todt. "Sinceramente, son libres de tomar esa decisión. Yo espero que no lo hagan, pero también es cierto que ver a los grandes del deporte irse de la F1 es algo con lo que siempre hemos tenido que vivir. Y es algo que seguirá pasando", en una nítida declaración de intenciones ante lo que algunos ven como un cierto oportunismo de Ferrari. Porque aunque la FIA pueda estar trazando una estrategia de contención similar a la de Ferrari para sacar mayores réditos en una futura negociación, ciertas pistas apuntan a que la cuerda puede estar tensándose más de lo esperado.

Sergio Marchionne, recientemente en el Salón de Ginebra. (EFE)
Sergio Marchionne, recientemente en el Salón de Ginebra. (EFE)

Todt lo sugería tocando otros temas sensibles. "Hay seis o siete escuderías con problemas para sostenerse económicamente. Esto no es aceptable", en un cierto alegato a acabar con los 77 millones de euros que recibe Ferrari sólo por ser un equipo histórico. Una cifra que, de redistribuirse, aliviaría las finanzas de equipos pequeños, con el posible efecto de una F1 más igualada. Pero hay más. "A Ferrari le ha llegado la hora de acabar con su veto", decía Todt, en rechazo aún más contundente a su poder político sobre cuestiones clave del reglamento. Si Liberty parecía reacia a confrontarle con más dureza a Ferrari, la FIA le daba ahora un pequeño empujón...

Ferrari, ¿destino a Estados Unidos?

"Si la F1 va en otra dirección, buscaríamos una alternativa", decía Marchionne. ¿Pero cuál? Una posibilidad es la Indy Car americana. Porque a la vista de la poca exposición mediática de las categorías de turismos o la cierta inestabilidad del Mundial de Resistencia, América es un mercado de especial interés para Ferrari. "¿Por qué no? Tenemos la tradición ahí, y es algo en lo que estamos pensando", confesaba Marchionne, en un paso más allá de su amenaza a la F1. Sin ir más lejos, Ferrari ya estará presente este año en las 500 Millas de Indianápolis a través de Scuderia Corsa, su entidad en carreras americanas. Que sea una anécdota o el preludio de una apuesta a largo plazo es la incógnita a despejar a partir de ahora.

Si la F1 parecía enseñarle a Ferrari este invierno la puerta de salida para el 2021, Jean Todt le daba este jueves otro pequeño empujón. Cuestión de tiempo será ver cómo se cierra, si con las dos partes encerradas sellando un pacto... o Ferrari pegando un portazo, con efectos y circunstancias a descubrir.

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