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McLaren echa balones fuera tras sus averías: "Dadnos tiempo. ¡Estamos bien!"

A las 12:00 comparecieron Zak Brown y Éric Boullier en el motorhome de McLaren, en una de esas ruedas de prensa donde las respuestas se ansían más que se buscan

Foto: Alonso, con el coche averiado esta mañana en Barcelona. (EFE)
Alonso, con el coche averiado esta mañana en Barcelona. (EFE)

El motorhome de McLaren en Barcelona era un hervidero. Entre VIP's curiosos, ajenos a la situación durante estos test de F1 tan incierta que está ocurriendo a pocos metros en su garaje, se agolpaban los periodistas a buscar respuestas. Tres averías este lunes... y otra en la mañana de este martes. 47 vueltas este mediodía mientras los equipos punteros acarician las 90. Más kilómetros perdidos. En contextos y niveles distintos, alguno ya lo apareja con su horrible 2017.

A las 12:00 comparecieron Zak Brown y Éric Boullier, en una de esas ruedas de prensa donde las respuestas se ansían más que se buscan. Y debían darlas, pues McLaren tiene un problema de integración con el motor Renault que aún no consigue solucionar. No obstante, la avería de este miércoles, según ellos, fue por otros tiros. "No está vinculado al motor; hay una pequeña fuga de aceite en el coche que ha hecho que el motor se rompiera. Vamos a cambiarlo ahora, pero nos va a llevar tres horas". Las mismas que pasaron ya este martes en el box con circunstancias similares.

McLaren resta importancia al último contratiempo y, en general, a ese proceso de adaptación que está restando tanto tiempo en la pista. "Son sólo test. Hay pequeñas mejoras que tenemos que llevar a cabo y tenemos un motor completamente nuevo que todavía debemos afinar con el coche. Son test, dadnos tiempo. ¡Estamos bien...!", apuntaba Bouiller con énfasis. Luego recordaba que "son ocho días" de pruebas organizados precisamente para saber si el coche funciona o no. Pero de momento no lo hace como esperaban, y en realidad ya no quedan ocho, sino sólo dos días. Con estas incidencias, ¿llegarán bien a Australia?, preguntaba El Confidencial. "Sí", respondió Boullier. En monosílabo...

"Sabemos por dónde van los tiros"

No fue la única respuesta incierta de McLaren, a la que sólo unas cuestiones sobre la situación global de la Fórmula 1 le salvaron del interrogatorio pertinente. Porque hace tres meses, de sus palabras salían términos como "ganar" o "podios", a veces matizados, pero con fe en un 2018 más competitivo. Puede ser así en unos meses, pero este incierto punto de partida obliga a plantear ciertas cuestiones. Como la del coche, que según McLaren aspira a grandes cosas, pero aún sin un colchón de kilómetros para asegurarlo con los datos en la mano. Visto esto, ¿cómo se plantea McLaren el inicio del año? "Empezamos a entender un poco por dónde van los tiros", decía Boullier sobre el MCL33, aún sin nada claro.

"Obviamente, en los próximos días deberíamos tener más información en cuanto hagamos tandas largas y veamos el ritmo de los coches. Ahí veremos dónde estamos", apuntaba Boullier. Quizá sea así, pero en este tiempo perdido ya flotan interrogantes que sólo despejarán con hechos en pista. Como posibles retrasos en evolucionar la aerodinámica del coche, que puede llegar ya al ralentí para las primeras carreras. "En ningún caso será así", refutaba Boullier, de nuevo en pocas palabras. O cómo irán afinando la integración a Renault, posibles cambios en la refrigeración... Si hoy era el día para despejar dudas, McLaren de momento las ha aumentado.

"Honda lo está haciendo bien..."

Para algunos es inevitable asociarlo con la pesadilla de Honda en 2017, por mucho que McLaren tenga ahora herramientas propias y ajenas (Renault) más sólidas para hacer un buen trabajo. A Zak Brown le plantearon la cuestión. "Honda lo está haciendo bien, y nosotros seguimos centrados en nuestro programa. Tenemos confianza en que va a ser un buen año; ver las mejoras es cuestión de tiempo". Un discurso similar al de noviembre, pero con el nuevo coche aún sin asustar en pista. Y en momentos del día, sin ni siquiera rodar.

McLaren sigue estancada en impresiones internas, y la mañana de este miércoles despejaba pocas incógnitas. Una de ellas es la de rodar con una batería en buen estado después de que un modelo defectuoso de Renault les dejara tirados dos veces este lunes. "Esto pasa todos los días en realidad, pero la de hoy está funcionando bien", confirmaba Boullier. Otra, quizá menos relevante, es que el coche parecía comportarse correctamente en las vueltas que Alonso daba esta mañana. A partir de aquí se juega el terreno de certezas y dudas que deberán ir resolviendo... y a contrarreloj.

"El máximo posible", decía Boullier en otra reflexión breve, contestando a qué cantidad de kilómetros pondría a McLaren lista para exprimir el coche al 100% en Australia. Con dos días más de test, no va a ser sencillo estar a ese nivel. Pero por otra parte es cierto que este problema de aceite no está vinculado al motor y ya no parece haber incidencias en la batería, con lo que McLaren podrá centrarse ya en solventar otro de sus problemas capitales: la refrigeración con el motor Renault, que les genera exceso de temperatura. Esto se encuadra dentro de la fase de fiabilidad, antes de entrar a la del rendimiento, donde queda ajustar bien el coche, probar configuraciones aerodinámicas, hacer simulaciones de carrera... Lo rutinario antes de Australia.

[Sigue en directo el sexto día de test en Barcelona]

Pero esta mañana, McLaren no parecía haber superado la Fase 1, y Boullier venía a reforzarlo cuando apuntaba vagamente que "ya vamos entendiendo un poco el MCL33". El problema real es que solamente quedan dos días para completar un trabajo considerable. Quizá de ahí los monosílabos.

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