MERCEDES AÚN NO SE FÍA DE NADIE

Qué busca cada equipo: ¿pondrá Renault el 'picante' que necesita la F1 (y Alonso)?

La F1 llega con mil interrogantes a esta segunda y última tanda: ¿será cierto que Mercedes, Ferrari y Red Bull están casi pegados, o que Alonso y Sainz tienen realmente un buen año por delante?

Foto: Fernando Alonso, al volante del McLaren en la primera jornada de test. (EFE)
Fernando Alonso, al volante del McLaren en la primera jornada de test. (EFE)

El frío, la lluvia y hasta la nieve trastocaron la primera semana de test de Fórmula 1 en Barcelona. Para el recuerdo, la foto de un muñeco de nieve plantado en el 'paddock'. Entre las pocas conclusiones, nada extraño: Mercedes y Ferrari arriba, esperanza para Fernando Alonso, paso adelante de Carlos Sainz... ¿Pero sirve esto de algo con 3 o 4ºC? "Pocas respuestas a muchas preguntas", resumía Vettel. De ahí que esta segunda semana vaya a ser tan importante.

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Para contextualizarlo, en la primera tanda de 2017 se rodó el doble de vueltas que este año. Mercedes lleva 252 giros menos y Ferrari 151, un buen déficit de kilómetros. Los dos son favoritos, pero por factores así nadie quiere sentar cátedra antes de tiempo, más aún siendo una primera toma de contacto. Empezando por el calor –entre 16º y 19ºC– y las nuevas mejoras, será ésta la tanda que deje una fotocopia por el título más realista. ¿Estarán en ella Red Bull, o incluso McLaren? La gran incógnita la carga su motor Renault, destinado a meter 'picante' (por fin) al mundial de Fórmula 1.

Mercedes, Ferrari y Red Bull, ¿en 2 décimas?

Las primeras conclusiones, aún con pinzas, sitúan a Mercedes un paso delante del resto. Lewis Hamilton venía a confirmarlo cuando barrió a todos sus rivales el último día de pruebas... y con las gomas medias. La cuestión de fondo parece estar en cuán grande es su ventaja. Pocos la cifran por un tema fundamental: "Con menos de 15ºC en pista, no aprendes nada", contaba un ingeniero. El frío hizo que esa referencia se superara en contadas ocasiones, de ahí que ni en Mercedes se fíen de su propio optimismo. Porque con el calor, quizá la historia sea distinta.

No habrá nada claro hasta este viernes, pero 'Auto Motor und Sport' desvela unos datos GPS de Mercedes que sitúan a ellos, Ferrari y Red Bull en una horquilla de apenas dos décimas. Lo visto hasta ahora son sensaciones, y en este plano Ferrari sí sale fortalecida. A su coche se le aprecia solvente, en línea con la fuerza mecánica que ya tenían en 2017. Misma historia con Red Bull, cuyo coche asusta en velocidad por curva. El análisis de Mercedes se basa en simulaciones, y no bajo las condiciones tan poco representativas de la semana pasada. ¿Prudencia alemana o batalla a tres?

A Vettel se le veía tranquilo, lo que unido a su buen 'feeling' con el coche ya avanza un Ferrari combativo. Hasta qué punto es la cuestión de cada invierno; en 2016 resultó ser una cortina de humo, pero el año pasado destacaron en los test y sólo la fiabilidad les quitó el título. Red Bull es ya un caso distinto por no tener tan buena correlación de chasis y motor. El suyo, Renault, adolece aún de falta de fiabilidad. Tanto, que los franceses no van a apretar más de lo debido para no usar más de los 3 propulsores por año que permiten las reglas. Un hándicap importante, se mire de cualquier modo.

La revista 'Autosport' ya se pregunta si el "coche ganador" de Red Bull no será tal por Renault. En el lado más optimista hay predicciones de que los franceses han ganado unas cuatro décimas, lo que unido a su fortalecida fiabilidad y un buen chasis puede poner a Red Bull en la pugna. Pero en la otra acera hay cálculos estructurales de entre 40 y 50 CV detrás de Mercedes, o la posibilidad de que el calor destape esta semana incidencias no vistas hasta ahora​ en la potencia o la refrigeración.

La sensación actual apunta más al segundo escenario, el negativo. No sólo porque Red Bull ya se descarte a sí misma, también por cómo Renault enfoca el año en clave de afianzar su concepto, y no asumir el riesgo de exprimirlo para ganar. Según su jefe, Cyril Abiteboul, hacer lo primero al menos les permite ya estar consistentemente más cerca de los mejores. Y a la luz de la Tanda 1, con Red Bull es casi una certeza de que así será. La incógnita está en McLaren y Fernando Alonso...

Un año mejor para Alonso, ¿pero cuánto?

2018 se perfila como un año mejor para Fernando Alonso. Bastaba con ver a su jefe, Éric Boullier, respondiendo tranquilo a la prensa, sin falsas esperanzas perocon la mira puesta en algún podio en 2018. Habría que recordar al Boullier cabizbajo e irritado de años anteriores cuando ni salían a rodar por los problemas de Honda. En pista, misma analogía: del desastre de 2017 a una maratón de 161 vueltas solamente el último día de la semana. Un gran paso adelante. ¿Suficiente?

Boullier no respondió a la pregunta. A pie de pista el coche no da malos augurios, pero su caso es igual que Red Bull: hasta esta semana, cualquier análisis es inútil. En parte por el chasis, pero sobre todo por cómo irá el motor Renault a temperaturas más altas. Algunos problemas de refrigeración en la Tanda 1 (quemazos incluidos en la tapa motor) hicieron saltar las alarmas en McLaren, pero el viernes parecía solventado. Si ocurrirá esto u algún otro incidente con más grados es una importante incógnita a despejar. Pero no es la única.

Ya esta semana, McLaren deberá empezar a mirar a su alrededor. Su mayor ambición es estar con Red Bull, pero a falta de una foto más realista, se les sitúa con Force India, Williams y Renault por ser el 4º equipo. Está por ver si los indios van más allá de un coche aún poco desarrollado, o cómo Williams se maneja con el concepto aerodinámico más radical de toda la parrilla. Estos dos ofrecen más incógnitas que Renault, con muchas cartas escondidas y erigida ya como seria amenaza. Y esto, inevitablemente, dibuja un 2018 de batallas entre Fernando Alonso y Carlos Sainz.

El impulso de Renault y la 'trampa' de Honda

Porque la importancia de Renault en este mundial no sólo se juega en clave de Red Bull o McLaren, también en cómo su equipo de fábrica se va armando para el futuro. En 2018 han dado un importante paso adelante, una de las pocas conclusiones certeras de la Tanda 1. En realidad es una paradoja, porque su nuevo coche se parece mucho al de 2017, pero esconde cambios sustanciales en la aerodinámica y estrenará otros tantos a partir de esta semana. Renault puede llegar a Australia como revelación del año, y ver a Hulkenberg y Sainz tan confiados en base a cuatro días 'sobre hielo' parecía reforzar la hipótesis.

En otra liga juega aún Honda, que sin embargo dio en su estreno con Toro Rosso casi las mismas vueltas que con McLaren en todos los test de 2017. ¿Resurrección o espejismo? De momento, un poco de las dos: por un lado, estar con un equipo de perfil bajo como el italiano les da la flexibilidad que necesitan para improvisar cambios sin tanta presión. Pero por otro, en Japón invitan a no entusiasmarse, porque su objetivo real es afianzar la base del motor más que introducir mejoras. De ahí que no deba sorprender su ímpetu por sumar vueltas y vueltas.

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La Tanda 1 confirmó tres puntos fundamentales. Primero, que habrá pocos cambios en el orden de la parrilla. Segundo, que el motor sigue siendo parte esencial de esta F1, y es aquí donde está la duda de cómo se medirá Ferrari a Mercedes. Y tercero, que quizá esté en manos de Renault convertir 2018 en un año distinto a 2017: de un Hamilton arrollador a una lucha a tres con Red Bull (y Alonso mirando de reojo) hay un millón de hipótesis que empezarán a despejarse, ahora ya propiamente, a partir de esta mañana en Montmeló.

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