"su temperamento latino y meridional"

El día que a Sebastian Vettel se le puso la mosca en la punta de la nariz

Si en 2016 mandó a 'jod...' al director de carrera, Vettel embestió a Hamilton con su monoplaza con la carrera neutralizada, el incidente más polémico e inusual de 2017

Foto: Sebastian Vettel, subcampeón del mundo en 2017. (Reuters)
Sebastian Vettel, subcampeón del mundo en 2017. (Reuters)

“Vettel tiene ciertos rasgos mediterráneos en su carácter. Es emocional. Si se le pone la mosca en la nariz, hay lios”. En la cena de Navidad de Ferrari, Sergio Marchionne utilizaba una frase italiana que recoge la reacción de la persona que, dormida, se despierta abrupta y violentamente cuando ante el insecto que se posa en sus narices. Una suerte de metáfora para el temperamento explosivo. Marchionne quiso así lanzar lanzar un dardo directo hacia Sebastian Vettel y su particular carácter. “Pero es un chico que estudia mucho, es aplicado. Estoy seguro que episodios como el de Baku no se repetirán, no veremos más esa parte meridional…”.

La temporada 2017 dejó momentos destacados, pero ninguno como el protagonizado por Vettel en Azerbaiyan, elevando el listón a niveles pocas veces vistos en la Fórmula 1. El análisis en perspectiva de un campeonato sitúa en su contexto los momentos culminantes, para lo bueno y lo malo. Así, el ‘calentón’ de Vettel en Bakú adquiere a final de año otra dimensión como una de las razones atribuibles al piloto (como el accidente en la salida de Singapur) para perder el título e 2018.

¿A quién se le ocurre golpear deliberadamente a un rival con su monoplaza durante una neutralización de carrera? ¿Luchando además por la victoria en la prueba, y como principal candidato al título? Por no hablar de las consecuencias para las aspiraciones de un Ferrari que luchaba por el título por primera vez desde 2012. Por ello, Marchionne no perdió la oportunidad para tirar de las orejas a su piloto como aviso para navegantes en la travesía de 2018.

Un error que adquiere otra dimensión

En Baku, primero Vettel golpeó involuntariamente la parte trasera del monoplaza de Lewis Hamilton. Para aquel, el británico le habría provocado con un ‘brake testing’ al frenar indebidamente mientras salía de la curva. Sus gritos por la radio anticipaban qiue la mosca estaba casi en la nariz. Ni corto ni perezoso se puso después paralelo a Hamilton para a continuación embestirle rueda con rueda. Vettel se justificó con que el británico ya había hecho algo parecido momentos antes. Curiosamente, el alemán también guardaba en su disco duro que Hamilton realizó otra maniobra igual dos años atrás, en China.

Pero los problemas posteriores de Hamilton con el reposacabezas de su monoplaza delataron lo absurda y lesivo de su reacción. De haber mantenido el tipo habría ganado la carrera en un momento crítico del campeonato, aumentando así su ventaja sobre el británico.

En Red Bull ya comenzó a enseñar la patita

Hamilton revelaría en noviembre que mantuvo una conversación con Vettel tras el incidente de Bakú. “Ha sido una falta de respeto, así que no me vuelvas a faltar el respeto así otra vez, de lo contrario tendremos problemas, fue el mensaje que el británico trasladó a su rival”. Porque con Vettel ya llovía sobre mojado y con más rivales.

Los tiempos de Red Bull fueron más tranquilos por el dominio que ejercía el equipo sobre sus rivales. Pero en el Gran Premio de Turquía de 2010, o con el famoso ´Multi21’ de Malasia, el alemán comenzó a presentar maneras. No cabe duda que Vettel protagonizó el pasado año y en 2017 algunas de las reacciones más insólitas y censurables que se conocen a un piloto de Fórmula 1. Ahora, con la presión que significa liderar Ferrari está aflorando a la superficie con más violencia ese carácter ‘sureño’ como tantas veces se ha confirmado a través de la radio y, especialmente en el espectacular ejemplo del Gran Premio de México de 2016.

"Sinceramente, Charlie que te jod...."

"¿Sabes qué ? Aquí está el mensaje para Charlie (Whiting, director de carrera de la Fórmula 1): ¡Que te jod…! Sinceramente, que te den jod…", gritó por la radio el piloto, "voy a golpear a alguien". Vettel perdió totalmente el control en el Hermanos Rodriguez, descompuesto ante el ‘sandwich’ que le estaban cocinando Verstappen y Ricciardo para ayudarse entre sí. ¿Insultar al director de carrera, en directo? A la postre, salió bien librado porque tras una carta de arrepentimiento al presidente de la FIA tan solo fue amonestado posteriormente.

En 2015, la joven promesa británica Dan Ticktum adelantó en Silverstone a diez monoplazas con la carrera neutralizada por el coche de seguridad hasta embestir a Ricky Collard, otro piloto con el que había protagonizado momentos antes un incidente . Fue sancionado con dos años fuera de la competición. Aunque en Baku se trataba de uno de los pilotos que luchaban por el título en la máxima especialidad del automovilismo, Vettel recibió solo diez segundos de sanción. No puede negarse que ha salido muy bien librado ante su espectacular repertorio de los últimos años

"Sebastian es alguien que estudia mucho, a sí mismo, y está muy entregado. Por lo tanto, espero que veamos menos en el futuro de esa parte emocional. Creo que ya ha aprendido suficiente”, remataba Marchionne en su discurso navideño. “Creo que le dimos un gran coche en 2017 así que, de ahora en adelante, depende de él”. Más claro, agua. ¿Veremos en 2018 al mismo Sebastian Vettel que manda a un director de carrera a ‘jod…’ o embiste a un rival con su monoplaza? ¿O nos sorprenderá el año que viene con algo nuevo?

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