El único piloto en ser repescado por red bull

Brendon Hartley, el piloto que hizo tragarse sus palabras a Helmut Marko

El GP de EE.UU verá el debut de Brendon Hartley, el único piloto en la historia de Red Bull en ser repescado después de recibir la 'patada' del Junior Team.

Foto: Brendon Hartley (centro) ganó las 24 horas de Le Mans de 2017. (EFE)
Brendon Hartley (centro) ganó las 24 horas de Le Mans de 2017. (EFE)

El Red Bull Junior Team es probablemente el más famoso de los programas de jóvenes talentos en automovilismo, con muchos éxitos pero también fracasos. Estos días, el hombre de moda es un Brendon Hartley que se ha convertido de la noche a la mañana en alguien memorable. Histórico, incluso. Tras confirmarse la pasada semana su debut en el GP de Estados Unidos de esta semana, por primera vez en la historia del programa de jóvenes talentos de Red Bull, un piloto que se sube a uno de los coches de la marca de Dietrich Mateschitz es un desecho del Junior Team. Para cubrir la baja de un piloto al que Red Bull no acaba de dejar volar en solitario —Carlos Sainz—, deben recurrir a un hombre a quien ellos mismos etiquetaron como insuficiente. Helmut Marko deberá ver a un piloto a quien rechazó en uno de sus coches.

Desechado en favor de pilotos más comerciales

En 2008, Hartley probó por primera vez un monoplaza de Fórmula 1 a los 18 años, al realizar el trabajo en una exhibición callejera con un Red Bull. Ese mismo año realizó las primeras pruebas del coche de Toro Rosso y tras la lesión de Mark Webber tras un atropello en bicicleta, probó el RB4 junto con Sébastien Buemi. El papel del neozelandés fue aún más importante al año siguiente, pasando a ser piloto reserva de los dos equipos de la marca de bebidas energéticas. Pero allí fue cuando empezaron todos los problemas. En verano, la ambición de Red Bull de hacer debutar al entonces piloto más joven de la historia hizo que Jaime Alguersuari le pasara por delante a la hora de llegar a la categoría reina. Los resultados de Hartley no eran precisamente malos aunque tampoco espectaculares, lo que le perjudicó.

A partir de entonces, llegó la excusa de los resultados pero contando realmente los intereses comerciales. En 2010, sus cuatro compañeros del Red Bull Junior Team eran más atractivos para el mercado internacional: Daniel Ricciardo, con su sonrisa y el mercado australiano, Jean-Eric Vergne con el complejo mercado francés, Daniil Kvyat y la emergente Rusia y finalmente, un Carlos Sainz Jr. que estaba al límite de seguir en el programa. Su apellido y sus puntuales muestras de talento fueron suficientes para merecer seguir hasta poder demostrar su talento. A mediados de año, Red Bull sacó a Hartley de su programa: no había lugar para él en ninguno de los equipos, con los otros cuatro pilotos siendo más interesantes de poner en pista.

El Red Bull Junior Team de 2010 tendrá a 4 de us 5 pilotos en pista este fin de semana en Austin. (Red Bull)
El Red Bull Junior Team de 2010 tendrá a 4 de us 5 pilotos en pista este fin de semana en Austin. (Red Bull)

Porsche, Le Mans y la resistencia

Rebotado de Red Bull y con el sueño de la Fórmula 1 aparentemente apagado para siempre, a Hartley no se le cayeron los anillos por buscar otras alternativas. Aunque inicialmente estuvo en la GP2 y la Fórmula Renault 3.5 y llegó a probar con Mercedes, el neozelandés pronto quedó como un piloto de resistencia, de entre los más jóvenes y prometedores. En 2013 tomó parte en el actualmente conocido como certamen IMSA y logró su primera victoria desde que estaba en Fórmula 3. Pero el mayor cambio de la carrera deportiva, lo vivió en 2014 gracias a la ayuda de Mark Webber. El australiano le quiso a su lado en la que era su campaña de debut en el WEC, sabiendo de su talento por haber compartido equipo entre 2008 y 2010, cuando ambos estaban en Red Bull.

El primer gran éxito llegó en 2015, cuando se proclamó campeón del mundo del WEC. Desde entonces, ha sido parte integral de la escuadra de Porsche en el mundo de la resistencia y después de ganar las 24 horas de Le Mans este año, el título debería llegar en la próxima cita del campeonato, en China. Para entonces, esta antaño joven promesa de la Fórmula 1 tendrá por fin su primer Gran Premio a sus espaldas. Será una cita que llegará en Estados Unidos, país que le acogió en 2013 después de haber dejado atrás las ambiciones de llegar a la máxima categoría. El COTA de Austin es el escenario ideal, con tres victorias en los últimos tres años.

Pero, aunque no se atreva a decirlo en público, seguro que una buena parte de él estará encantado de que el Fórmula 1 en el que vaya a subirse en su primera carrera sea un Toro Rosso. Porque era su destino hace más de un lustro. Porque Helmut Marko no creyó en él. Porque demuestra que se lo merece. Porque... quien sabe, quizás sea un candidato sorpresa a un volante a tiempo completo. Y si no lo es, tendrá un sueño más cumplido, que no es poco.

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