una semana plagada de problemas con el motor

El nuevo Toro Rosso de Carlos Sainz: de momento, la bella no es una bestia

Unánimemente, el STR12 es considerado uno de los monoplazas más atractivos de la nueva F1. Sin embargo, problemas de motor han dejado a Toro Rosso casi sin programa de trabajo

Foto: Los mecánicos trabajan en el Toro Rosso durante las sesiones de entrenamiento en Montmeló (Albert Gea/Reuters)
Los mecánicos trabajan en el Toro Rosso durante las sesiones de entrenamiento en Montmeló (Albert Gea/Reuters)

“Es un fantastico trabajo, no solo es un azul, son tres diferentes tipos. Es muy difícil además pintar todo en combinación con el gris. Y el plata es completamente nuevo. Creo que es fantástico. Me encantó desde el principio”. No solo a Franz Tost, el SRT12 ha sido un éxito unánime en forma y color. Pero en competición, un monoplaza es atractivo si es competitivo. En el caso del nuevo Toro Rosso, lo primero lo gana por goleada. Lo segundo ha quedado pendiente por el momento.

Entre Carlos Sainz y Daniil Kyvat dieron un total de 183 vueltas esta pasada semana en Montmeló. Solo en la última jornada Kimi Raikkonen acumuló 93, la mitad que todo el equipo italiano en cuatro días. Un dato que ilustra los problemas que han lastrado a Toro Rosso. El motor Renault ha dejado cojeando a pilotos e ingenieros con un programa reducido de trabajo. El nuevo STR12 se ha quedado todavía sangrando.

Colgados de la brocha

“Aquí, en lo que nos deberíamos fijar todos es en quién hace más vueltas, que es lo que más le importa a los ingenieros, y os lo digo de verdad”, explicaba el propio Sainz. El último día, el STR12 ni rodó. En este sentido, negativo. “Hemos puesto mucho esfuerzo en la credibilidad, y desde el punto de vista de Toro Rosso no hemos tenido muchos problemas de fiabilidad”, recalcaba con evidente intención el propio Tost al terminar los entrenamientos. Incluso McLaren acumuló más vueltas que su equipo. Porque casi todos los golpes fueron a la misma cresta italiana y en el propulsor francés, una letanía de problemas intermitentes y contínuos que dejaron a Toro Rosso colgado de la brocha.

El equipo confía en Renault y el potencial percibido con el nuevo motor. Además, tanto el equipo oficial como Red Bull no sufrieron tantos problemas. Cabría incluso especular que Renault hubiera jugado con diferentes configuraciones entre los tres equipos para avanzar más en su desarrollo. Y a Toro Rosso le tocó la peor parte. “Sí, al menos es lo que dice el contrato, que tenemos el mismo motor y el mismo 'software', estoy seguro de que nos tratan justamente, porque pagamos mucho dinero y esperamos un buen servicio”, explicaba al respecto Tost sobre un posible trato discriminatorio a su equipo, donde también afloraba cierta preocupación entre sus responsables, ya que los reglajes de potencia eran muy conservadores hasta los entrenamientos de la próxima semana. “Y aun así, se rompe”.

Carlos Sainz rodó esta semana con el Toro Rosso en Montmeló (Albert Gea/Reuters)
Carlos Sainz rodó esta semana con el Toro Rosso en Montmeló (Albert Gea/Reuters)

"Cada vez que subo puedo tirar a tope"

Carlos Sainz resumía la primera semana de la siguiente manera: “No he podido llegar a tirar. Se trata no solo de tirar como piloto, sino de saber dónde está el coche y, sobre todo, de seguir sumando kilómetros, que es lo que queremos hacer ahora para poner compuestos más blandos en los segundos entrenamientos y ver cómo se comporta en comparación con los demás”. Además, los ingenieros del equipo cargaban con considerable cantidad de combustible en sus tandas. Con los compuestos más blandos, el STR12 se ha quedado inédito.

“Faltan 'stints' seguidos de vueltas para ver cómo degrada el neumático, hasta ese punto tampoco voy a poder tirar a tope”, explicaba Sainz. Por ello, la 'bella' STR12 aún no ha podido ser explorada aerodinámicamente. Pero, en ocasiones, un piloto recibe sensaciones de una nueva máquina a pesar de que no se haya trabajado en ella. ¿Cuáles han sido en el caso del piloto español? “Está todo muy crudo todavía”, explicaba. "Lo que sí sé es que cada vez que me subo al coche puedo tirar a tope. Lo que falta es ponerlo a mi gusto, maquillándolo poco a poco para que se vaya adaptando a mi estilo de conducción y pueda exprimirle ese 110%. De momento me da confianza, y da un gusto increíble pilotarlo en curva rápida en comparación al año pasado. Solo falta ponerlo a mi gusto”.

Daniil Kvyat durante la jornada de entrenamientos del jueves en Montmeló (Albert Gea/Reuters)
Daniil Kvyat durante la jornada de entrenamientos del jueves en Montmeló (Albert Gea/Reuters)

Franz Tost: "Soy optimista"

“No sabemos cuál es el combustible de otros equipos, pero soy optimista con que Toro Rosso puede estar al frente del grupo de media tabla, soy optimista con nuestro coche, parece rápido, y todo está bajo control desde nuestro punto de vista", dijo Tost. Solo falta que también lo esté desde el punto de vista del fabricante francés. “Estoy convencido de que arreglará estos problemas, son pequeños problemas, por lo que soy optimista de que estarán arreglados para el siguiente test y las próximas carreras", añadió. De momento, la cara de James Key, responsable técnico de Toro Rosso, era un poema en el 'paddock' de Montmeló.

Por las redes sociales circulaba estos días un montaje donde se fundían fontalmente el monoplaza italiano y el W08 de Mercedes. La similitud entre ambos era pasmosa. Todavía hay tiempo todavía para que la bella se convierta en una de las bestias en la F1 esta temporada.

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