Es noticia
Carlos Sainz y el palizón de 166 vueltas: "Llegas a pilotar en modo robot a 300km/h"
  1. Deportes
  2. Fórmula 1
RÉCORD PERSONAL EN UN DÍA A BORDO DE UN F1

Carlos Sainz y el palizón de 166 vueltas: "Llegas a pilotar en modo robot a 300km/h"

Carlos Sainz realizó este miércoles el mayor kilometraje en su carrera con 166 vueltas a bordo de su Toro Rosso, la dura pretemporada realizada es responsable del estado físico

Foto: Carlos Sainz, este miércoles, rodando con su STR11 por Barcelona.
Carlos Sainz, este miércoles, rodando con su STR11 por Barcelona.

Las tantas de la noche. Cinco amigos sentados a una mesa hacen una porra sobre quiénes serán los seis primeros equipos al llegar al Gran Premio de España. Se une a ellos Carlos Sainz con cara de haber pasado un largo día. El piloto ignora quién ha escrito cada lista, y se le invita a que adivine de quién es cada una. Se concentra con total atención mientras las escucha, analizándolas y buscando pistas de la personalidad de cada uno. Las acierta todas. Un magnífico ejemplo de su capacidad mental, porque ese mismo día Sainz se ha metido entre pecho y espalda 166 vueltas a Montmeló, el equivalente a tres grandes premios.

“Un buen día y Carlos parecía que se bajaba del coche del coche muy fresco después de 161 vueltas. Quizá deberíamos ponerle como objetivo más vueltas en la segunda sesión de pretemporada”, bromeaba la pasada semana Phil Charles, responsable de ingeniería de Toro Rosso. Dicho y hecho: 166 vueltas este miércoles, la segunda mayor marca de toda la temporada para un piloto en un solo día, por detrás de las 176 de Rosberg la pasada semana. ¿Cómo se viven y se sienten tres grandes premios en nueve horas? Al escuchar a Carlos Sainz cómo se vive una jornada así, se comprende la gran potencia mental y física necesaria en días como ayer

40 vueltas para llegar al límite

Lewis Hamilton sumó 156 el primer día de pretemporada, la pasada semana. Rosberg, las 176 mencionadas. Pero ambos pilotos se negaron ante los responsables de Mercedes a repetir la experiencia cada día como estaba programado para estas dos semanas. Desde entonces, se reparten: uno por la mañana, otro por la tarde. “Por mucho que haya rodado dos días antes, siempre cuesta un poco adaptarse a un Fórmula 1”, explica Sainz, “tras varias tandas todavía encuentras velocidad en ti y de adaptación al coche y las condiciones de pista en ese momento”.

Hay que adaptar el cuerpo, los sentidos, coger el pulso al monoplaza y a la pista. “Digamos que a la vuelta 40 ya has llegado a tu límite y al del coche. Solo vas a poder mejorar si cambias los reglajes del coche y los optimizas en torno al tiempo que has hecho en esas primeras vueltas”. Empieza entonces un trabajo de método, de atención mental, de sentir el monoplaza y los efectos de los cambios en la puesta a punto. “Pruebas algo, y vuelves a como has empezado el día. Pruebas luego otra cosa diferente y otra vez a como empezaste el día. Una vez que estás contento con cómo está el coche, te vas a hacer tandas largas”.

“No me acuerdo ni de que he adelantado a un coche”

“La primera tanda no cuenta porque aprendes cómo está la pista, cómo degrada el neumático: aprendes qué hacer para la siguiente. Luego la vuelves a calcar. A continuación haces diferentes 'set ups' para las tandas largas, de 20 vueltas”. La atención mental es constante, hasta el punto de que parece que la mente va entrando en otra dimensión.

“Te da tiempo para mucho. Cuando entras en tres o cuatro tandas largas llegas a pilotar en modo robot. Hay veces que pasan las vueltas y no te das cuenta que pasan. Llevas 100 kilómetros y no te acuerdas de los últimos 50 que has hecho. He bajado cuatro marchas y me ha salido todo automático. A veces no me acuerdo de que he adelantado un coche. Metes el piloto automático y ya vas solo sin enterarte, mejor, sin acordarte de cada detalle de esas vueltas”

¿Y cómo se comunica con el equipo, con tanta información como se intercambia? “Actúas también casi de modo automático. Con la radio, sientes algo y lo comunicas, pero no vas igual de concentrado a cuando vas en una vuelta de clasificación al límite último, donde vas a un nivel mental diferente a una tanda larga de un test”.

“Levantar miles de veces 100 kilos de presión”

¿Y dónde queda lo físico? ¿Cuál es el nivel de exigencia de una maratón de 166 vueltas? ¿Qué cae antes, la atención mental o lo físico? “En el Fórmula 1 lo que más sufre es el cuello y la espalda”, explica Sainz, “esta, porque es la parte en que al pisar el pedal del freno pones 100 kilos de presión". ¿Una comparación para que el resto de los mortales lo entendamos? “Imagínate ir al gimnasio y levantar 100 kilos con la pierna izquierda. Si hay nueve frenadas en un circuito, entonces cada vuelta es como levantar 100 kilos nueve veces cada vuelta. Lo multiplicas por las 166 vueltas de hoy y te sale como ir al gimnasio un día y levantar mil y pico veces 100 kilos de presión en el freno con la pierna izquierda”.

¿Lo que más te ha costado de hacer casi tres grandes premios en un día? “Depende de cómo vayas. Lo que más te cuesta es cuando no vas cómodo con algo del coche. Si tiene una tendencia a bloquear las ruedas de delante, tu mayor preocupación en esa curva es no frenar cinco kilos de más porque a la mínima el coche bloca. Donde el coche te da la mayor posibilidad de error es donde te tienes que concentrar”.

De aquí, errar por dos o tres metros te mande fuera de la pista. “Lo de pasar siempre por el mismo sitio con un margen de dos centímetros de diferencia es verdad. Hoy ha habido curvas en que, de las 166 vueltas que he dado, 100 las he pasado en un margen de cinco centímetros. Y hacerlo a 300 km/h… Si te sales, es porque has frenado tres metros más tarde, pero para mí es como si fueran un centímetro”. En 166 maratonianas vueltas, Carlos Sainz se salió solo una vez ligeramente de la pista. Cuando terminó, tenía que acudir a la reunión de pilotos con Charlie Whiting, director de carrera. Luego, por la noche, le dio tiempo a dejar sorprendidos a sus amigos…

Fórmula 1 Lewis Hamilton
El redactor recomienda