Kevin Magnussen o cuando el día de tu cumpleaños te marca la vida
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SE ENGANCHA IN EXTREMIS A LOTUS POR MALDONADO

Kevin Magnussen o cuando el día de tu cumpleaños te marca la vida

Kevin Magnussen pasó en poco tiempo de ser una de las grandes promesas de la F1 con McLaren a quedar sin volante y con escaso futuro. En Lotus, sin embargo, tiene ahora una otra oportunidad

Foto: Kevin Magnussen en Australia (Reuters).
Kevin Magnussen en Australia (Reuters).

Todavía con los colores de Ferrari, le preguntaron a Fernando Alonso en la rueda de prensa de Abu Dabi 2014 si eligiría a Jenson Button como compañero de equipo en caso de pasar a McLaren. El británico puso la mano encima del hombro del español. “Tómate tu tiempo” le dijo con una gran sonrisa entre el regodeo de la prensa. Tras largos y embarazosos momentos, Alonso salió por peteneras: “Aún no sé dónde voy a estar”. Que ya había fichado por McLaren era un secreto a voces, pero el segundo asiento estaba en el aire entre Jenson Button y Kevin Magnussen.

El consejo de administración del McLaren Group decidió que la experiencia e imagen de Button debían acompañar al español en el retorno de Honda. El danés se convirtió en un parado de lujo, tercer piloto sin futuro. En octubre del pasado año, ni siquiera Ron Dennis le comunicó su marcha. Hoy, un inesperado giro del destino ha devuelto a Kevin Magnussen a la parrilla con el equipo Lotus.

Un regalo, una tarjeta y el correo electrónico

Si Magnussen triunfa algún día en la Fórmula 1, sin duda recordará la montaña rusa que está atravesando en sólo dos años. “Cuando mi padre estaba en McLaren, recibí un regalo de Ron Dennis; tenía cuatro años o así”, recuerda Magnussen: “Me lo dio y me compró una tarjeta que decía: si un día llegas a ser tan bueno como tu padre, llámame”. Diez años más tarde, mi mánager vio la tarjeta -mi madre la había guardado y se la enseñó- y dijo: “Vamos a llamarle”. En 2010, el piloto danés entró a formar parte del programa de jóvenes pilotos del equipo británico.

Paradojas o crueldades del destino. Era también su cumpleaños, el pasado 5 de octubre. En esta ocasión, el danés recibió otro mensaje de McLaren y no precisamente de Ron Dennis: un correo electrónico que le comunicaba su adiós. “Cuando la opción de McLaren pasó, esperaba escuchar algo de ellos”. Fue de Justine, la asistente personal de Dennis: “Un corto párrafo explicando que no habría nada para mí en el futuro. Llegó el día de mi cumpleaños”. Resulta difícil no apreciar el sentido del gesto de alguien que cuida obsesivamente los detalles más nimios y sus mensajes implícitos. Si en las entrevistas se repasan las respuestas de Magnussen acerca de su relación con Dennis, no parece que existiera gran química entre ellos. El piloto danés salió así de la órbita protectora bajo la que McLaren le acogió en 2010 para tutelar su carrera deportiva. Salvo Manor, que busca buena 'pasta', el mercado estaba cerrado.

El mejor debutante en 18 años

Su vitola de gran promesa explotó en Australia 2014, donde su sorprendente segundo puesto fue el mejor debut en 18 años tras el de Jacques Villeneuve con Williams en 1996. Su padre, Jan, emocionado hasta las lágrimas, asistía al debut acompañado ante al televisor por el piloto español Antonio García, su compañero en el equipo oficial de Chevrolet.

Un año después, en el mismo lugar, su situación no podía ser más diferente. Jenson Button había sido confirmado. El accidente de Alonso en Montmeló le permitía correr la primera carrera. Tenía una oportunidad para llamar la atención. Pero con la mantequilla de los motores Honda ni siquiera llegó a la parrilla de salida. Aquella frustrada participación, además, le impidió conseguir un contrato para competir en Estados Unidos durante la temporada.

Fue Button quien clavó el ataúd y no al revés

Por el camino de 2014, Magnussen no pudo capitalizar su magnífico arranque de Australia. El danés parecía que iba a clavar los clavos del ataúd de la carrera de Button. Los sábados fue una décima de media más rápido que el británico, pero al final de temporada Button cosechó 126 puntos por los 55 de su compañero y acabó siete veces entre los cinco primeros por dos del danés. El podio de Australia fue una de ellas. Si hubo ataúd, fue el de Magnussen.

Los Pirelli, que había usado por primera vez en su carrera, se le atragantaron a Magnussen. Si este factor y el gran rendimiento de Button torpedearon sus expectativas, esta pasada temporada otro piloto cogió el martillo y los últimos clavos. Sin correr en la Fórmula 1. McLaren tiene en su seno uno de los mayores talentos de los últimos años: se llama Stoffel Vandoorme. De él hablaremos otro día.

Si es por talento, la Fórmula 1 ha salido ganando

El belga fue subcampeón -en su primer año- cuando Magnussen logró el título en las World Series. Este año ha arrasado con una superioridad insultante. Los ingenieros de McLaren hablan maravillas de su capacidad técnica e intelectual. Ha brillado cada vez que ha subido al Fórmula 1. Por lo visto, su trabajo fue magnífico en los recientes test de Pirelli. Para mantenerle engrasado, McLaren le hará correr en Japón esta temporada, además su posición de tercer piloto. Con Magnussen en 2015 no se hizo nada semejante. Ron Dennis y los suyos lo tienen claro. Muchos hablan de Verstappen, ojo a Vandoorme.

Una tarjeta de Ron Dennis le abrió el camino a McLaren. Un correo de su asistente se lo cerró. Quién se lo iba a decir al piloto danés. Pero cuando todo parecía oscuro, la caída del antaño oro negro ha tenido efectos colaterales inesperados para Pastor Maldonado y la carrera de Kevin Magnussen. Si es por talento, la Fórmula 1 ha salido ganando. Y a Romain Grosjean, Lotus le salvó su vida deportiva.

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