Max Verstappen: "Es natural: subo al coche, doy un par de vueltas y ya voy rápido"
  1. Deportes
  2. Fórmula 1
17 AÑOS, EL TALENTO MÁS PRECOZ DE LA HISTORIA

Max Verstappen: "Es natural: subo al coche, doy un par de vueltas y ya voy rápido"

El Confidencial entrevista al jovencísimo Max Verstappen, compañero de Sainz en Toro Rosso, con la más meteórica ascensión en la historia de la Fórmula 1

Antes de la entrevista a Max Verstappen, El Confidencial le pedía a Álex Palou que le hiciera la pregunta que más deseara. El piloto español fue compañero y rival del holandés en el mundo de los karts hasta hace poco. Para ambos, ésta ha sido la primera temporada en monoplazas.

En abril de 2014, Max Verstappen debutaba oficialmente en la Fórmula 3 Euroseries tras una larga y exitosa carrera en los karts. Sólo tenía dieciséis años cuando se subió a un monoplaza. En julio, Red Bull ganaba la partida a Mercedes, que también quería al joven holandés y le fichaba para subirle directamente a la Fórmula 1 en 2015. Nada de World Series ni GP2. En octubre ya rodaba en los entrenamientos libres de Japón de F1. Por eso, la primera pregunta que le venía a Palou a la cabeza era: “¿Cómo ha cambiado tu vida siendo piloto de Fórmula 1?”. Y es que una carrera tan meteórica jamás se ha visto en el automovilismo.

La decisión de Red Bull ha tenido muchos detractores e, incluso, ha servido para cuestionar la dificultad de pilotar un Fórmula 1 en la era moderna. Pero qué dosis de talento natural no habrá visto Marko y quienes han seguido de cerca al holandés para apostar de tal manera por un adolescente. Puede que haya sido como una suerte de compra barata de acciones de la joven estrella holandesa apostando por un futuro gran ‘pelotazo’. Y si falla, el Red Bull Junior Team seguirá bombeando más jóvenes promesas.

Curiosamente, en Toro Rosso cuentan con dos pilotos con padres de la misma estirpe. En el caso de Max, su padre Jos fue un exponente de enorme talento, pero quemado prematuramente en 1994. Tras unos entrenamientos privados en Estoril, varios equipos se pelearon por su primer contrato. Lo consiguió Flavio Briatore que, en 1994, puso al Verstappen padre junto a Michael Schumacher. Demasiada responsabilidad, demasiado rápido y demasiado pronto. La paradoja es que su hijo está protagonizando una historia similar… hasta el momento. Seguro que, en esta ocasión, Max estará bien asesorado.

No cabe duda que su gran talento natural es extraordinario. Que cuaje en la Fórmula 1 está por ver, pero su aventura será uno de los grandes alicientes de la próxima temporada. Si escuchamos a Marko, estamos ante un “nuevo Senna”. Son palabras mayores. Veremos si también son ciertas.

Max Verstappen