Qué nos espera en 2015 (I): McLaren y Ferrari, a la búsqueda del tiempo perdido
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EL ESCENARIO DE UNA NUEVA TEMPORADA

Qué nos espera en 2015 (I): McLaren y Ferrari, a la búsqueda del tiempo perdido

Dos equipos históricos, con el mejor palmarés de la Fórmula 1, inician una nueva etapa de renovación y con Fernando Alonso de vuelta a McLaren

Foto: Jenson Button y Fernando Alonso en Monza la temporada pasada (EFE)
Jenson Button y Fernando Alonso en Monza la temporada pasada (EFE)

Por razones deportivas y empresariales, paraRon Dennis y McLarenel retornodeHondaa su vera es un tren que no puedenperder si el equipo británico quiere reeditaresagran aureola del pasadoque propició el crecimiento delMcLaren Group,un emporio industrial nacido al éxito de la Fórmula 1 desdelos años ochenta. Ycomo para Ferrari, aunque a diferente nivel mediático,el éxito enla Fórmula 1 es vital para los intereses del grupo.

De hecho, el equipo británico lleva dos años sin patrocinador principal.Sus dos últimas temporadas han sido muydesafortunadas. A pesar de su pedigrí, McLaren no consigue un título deConstructordesde 1998 y sólo ha caído uno de Pilotos en2008. Podría hablarse de una crisis similar a la de Ferrari, aunque diferente en su gestión, conuna reestructuración progresiva, más discreta y sin el dramatismo del equipo italiano. Pero con Honda como socio y suministrador en exclusiva hasta 2016, sus urgencias de resultados son también enormes.

Ciertamente,Dennis y Bouillerse lanzaron a por la ‘crema’del mercado, conscientes de su responsabilidad paracorresponder alpotencial técnico y económico que aporta Honday cuyo objetivo incontestable y declaradoes la victoria. McLaren está obligado a cumplir con su parte, esto es, la gestión de chasis,carrera, logística yactividades de pista. El fichaje de Alonso puede considerarse un gran éxito parasus responsables. Y para convencerle, habrántenido que enseñarle mucha munición y potencia de fuegotanto enWokingcomo enJapón.

Dennis, lo ha apuntado por activa y pasiva, busca unnuevo "ciclo de dominio" en esta era; como en los ochenta.Pero ya hemos visto que grandilocuentes objetivos, retórica y realidad tampocohan ido de la mano en McLaren.Visto el potencial de Mercedes en este ciclo, situarse en posición de aspiraral títuloya será un gran éxito. Falta ver cuándo.

Con tantas novedades en McLaren,más que pronósticos, para 2015 sólo cabe abrir un árbol de posibilidades. La más temida es que launidadhíbrida nipona se conviertaen una pesadilla durante su primera temporada frente a rivales con un año de experiencia previa sobre el terreno. O que la integración entre el chasis y el motor nipón no depare los resultadosesperados.

Perodesde Hondase destila un raro optimismoante sus recursos y experiencia previa con latecnología híbrida. “Quizás descubráis que estamos llevando a cabo una gran preparación para la próxima temporada”, avisabarecientemente el optimistaYahuhisa Arai, responsable del proyecto, quien se atreve a pronosticar que“igualarán a Mercedes”. SiRenaultfue capaz de superar la inicial pesadilla tecnológica el pasado año y ganó tres carreras con Red Bull, ¿por qué no esperar también victoriasen 2015?

¿Y sidentro de ese árbol de posibilidadesMcLaren/Hondaofrecieraun conjunto muy competitivo? La compleja naturaleza y dinámica de laFórmula 1 nos recuerda que paramilagros mejor mirar haciaLourdes. Pero si fuera el caso,nos vamos a divertir el próximo año. Y si no, esperaremos para comprobarsi Alonso es capaz otra vez “de colocar su monoplaza donde no debería estar”, como fue el caso con Ferrari en tantas ocasiones.

El equipo italiano nosha acostumbrado estos años alcontraste entre el deseo y la realidad. Sus mensajes y los resultados se han movido en direcciones opuestas. Apelar constantemente a su gran potencial técnico, a la pasión y a la historia no garantizamonoplazas ganadores. Y por tan amargo trastazo frontalcon esa realidad, en Ferrari se ha pasado la guadaña a todos los niveles hasta extremos que ni siquiera se vivieron en 1991, quizás una de las mayores catarsis vivida nunca porla Scuderia.

Vayan las manos por delante con lo anterior para dejar claroqueel futuro de Ferrari en 2015 es una incógnita total, tantas son las áreas afectadas por el vendaval desatado porSergio Marchionne.Se abre una época inéditaen su larga historiaporque gran parte de ellaha estado comandada bien por Enzo Ferrari o por Luca Montezemolo. Porque la ‘tierra quemada’ deSergio Marchionnedebería traer consigo unnecesariocambiocultural, a juzgar por el ajuste de cuentas con Montezemolo, visualizado en su última rueda de prensa con Arrivabene.En el‘Pranzo di Natale tradicional de este año no apareció ni siquiera en los vídeos quien fue el presidente desde 1991...

En todo caso, Ferrari se ha ganado a pulso unpreventivoescepticismoante su nueva etapa cuando se le escuchan a Marchione (un ejecutivo de automóviles) jeroglífoscomo que semejante reestructuración“es un enorme experimento dentro de nuestro concepto de continuidad”. En la Fórmula 1, llega el éxitocon laestabilidad estructural y la eficacia organizativa. Tan imprescindibles premisashan volado por los airescon el pasodel huracántodavía tan reciente.

Por tanto, cabe anticipar un2015 conmenortensión en Maranello. De momento, ya se están echando fueralos balones de la presión. En cuanto a sus pilotos, cabe dudar del rendimiento de un devaluadoKimi Raikkonensi el equipo italiano no consigue ayudarle a solventar sus problemas con los neumáticosPirelli. ConSebastian Vettelse pondrá a prueba de nuevo su adaptación a monoplazas sin tanta carga aerodinámica en comparación asu era triunfal enRed Bull.Pero su indudable capacidad de trabajo, autoridad moral yel aire fresco que aporta deberíanimpulsar a un equipo dado a echarse en brazos de sus líderes. Eso sí, el alemán se enfrentará a un nuevomodelo cultural, tan diferente al de los comandos de acción rápida de Red Bull.

Y eso que, según parece, el nuevo monoplaza deJames Allison yaha aportado sensibles mejoras de rendimiento en el simulador, motor aparte. El propulsorno podrá ser peor que el del pasado año. La temporada de la Scuderia en 2015, tampoco. Ojalá, porque la Fórmula 1 siempre funciona mejor con unFerrari ‘vincente’.

Pirelli Fernando Alonso Renault Mercedes McLaren Ron Dennis Sebastian Vettel Sergio Marchionne