NECEsidad de cambio y caída de audiencias

Bernie Ecclestone quiere 'cortar' la radio para 'encender' la televisión

La repentina limitación de comunicaciones para gestionar elementos esenciales de los monoplazas se encuadra en un contexto más amplio en la Fórmula 1

Foto: Bernie Ecclestone, en el Gran Premio de Singapur (Efe).
Bernie Ecclestone, en el Gran Premio de Singapur (Efe).

Se intuía quién podía estar detrás. Y no solo la FIA. “Fui uno de los que lo comenzó”, reconocía ayer Bernie Ecclestone en relación a la nueva interpretación de las normas sobre el uso de la radio entre equipos y pilotos.

“Tres años y medio de viajes, reuniones y Dios sabe qué más este juicio ha tenido lugar durante dos días a la semana, e iba a ir hasta octubre”, declaraba después de solventar el pleito abonando cien millones de euros, “esto me permite ahora hacer lo que mejor hago, que es gestionar la Fórmula1". El fin del proceso en Alemania, que parasitaba sus energías, está permitiendo a Ecclestone ahora intentar corregir los renglones torcidos con los que se está escribiendo esta nueva Fórmula 1. Pero, ¿por qué actúa la FIA de forma tan urgente y precipitada, considerando los problemas que pueden acarrear la limitaciones de comunicaciones?

"No queremos terminar con una gran cantidad de problemas de fiabilidad y costos"

Para empezar, el esquema tecnológico nacido del nuevo reglamento está concebido con la estrecha participación del piloto. Solo hay que echar un vistazo al volante para intuir lo que los ingenieros esperan de quien lo maneja, y no sólo para girar las ruedas. “Tenemos que tener cuidado con la fiabilidad del coche”, avisaba Rob Smedley, responsable de operaciones en pista de Williams. Además, añadía: “Estas unidades motrices son las más complejas que nunca hemos visto en la Fórmula 1, hay seis componentes principales y con los sistemas que tenemos a bordo para dar información, dejar que los pilotos los manejen solos es demasiado”. 

Smedley pide un tiempo de adaptación, “no queremos terminar con una gran cantidad de problemas de fiabilidad y costos, porque vemos la parte eléctrica o de motor fuera de control en nuestros monitores y no se nos permite cambiar nada, tenemos que ser prudentes”.

Ingenieros "para tomar cervezas y chuletones"

Sebastian Vettel también opinaba de forma similar al respecto de la limitación de la radio. “No es tan simple como gestionar el Kers en el pasado, si ese fuera el caso, la prohibición no sería un problema”. Para el piloto alemán, por ejemplo, “la gestión de la carga durante toda la carrera podría ser un problema, esta es la razón por la que tenemos tanta gente en los garajes, si no fueran necesarios, no estarían ahí, no les llevamos por todo el mundo para que lo pasen bien en Singapur, Japón y Australia, y se tomen un par de cervezas y unos chuletones”.

Felipe Massa también reconocía este problema, "hay muchas cosas que hacemos en el coche, y si no las hace, quizás pongas demasiada temperatura en los frenos traseros y puedas tener un incendio en el coche, y quizás incluso un gran accidente".

Ecclestone, por la vía recta

Semejantes consideraciones chocan con las urgencias y el pragmatismo del propio Ecclestone, quien maneja otras prioridades para la Fórmula 1: “Creo que ninguno de los pilotos quería tanta radio, están contentos de que termine, pilotan los coches, deberían saber lo que está bien o mal, no necesitan a nadie en el muro de boxes diciéndoles qué tienen que hacer”. Vettel Smedley y Massa no parecen estar tan de acuerdo…

Cierto es que, en general, los pilotos apoyan la postura de Ecclestone. “Parte de nuestro trabajo es hacer los deberes y estar preparados para la carrera, y si sentimos la degradación del coche, deberíamos saber lo que el coche hace, no deberían ser los sensores”, explicaba Jenson Button. “Personalmente es mejor para los pilotos, que te digan que tu compañero es más rápido en una curva y que tienes que ganar tiempo frenando cinco metros más tarde…”. Para Hamilton, “es como si volviera a los tiempos del karting, lo que me gusta”.

"Quedan todavía muchas ayudas que no deberían tener”

Que Bernie busca modificar el rumbo desnortado de la Fórmula 1 es evidente. Incluso quiere ir más allá, incluyendo mayores limitaciones de telemetría. “Tenemos una reglamentación en vigor que dice que los pilotos han de manejar el coche sin ayuda, han sido ayudados, y todavía siguen siendo ayudados” Ecclestone utilizaba un término técnico específico en ingles, 'ship to shore' ('de barco a tierra') para ilustrar la comunicación entre pilotos y muro de boxes, “incluso si nos deshacemos de ella, quedan todavía muchas ayudas que no deberían tener”.

En el seno de la Fórmula 1 se puede palpar una sensación de desconcierto y hasta de desánimo. Lo reconocía recientemente incluso el propio Ron Dennis, las audiencias televisivas han caído de forma global. “Creo que los equipos necesitan reinventarse, no puedes esperar que lo hagan otros, así que lo estamos haciendo a nuestra manera, y esperemos poder construir constructivamente al futuro, porque tenemos que cambiar…”. Cambio es la palabra del momento. El tema de la radio delata las urgencias y esa necesidad de corregir el tiro en la Fórmula 1.

Así, en la Fórmula 1 más sofisticada y complicadamente tecnológica de su historia, se quiere dar el tajo, abruptamente, a sus implicaciones y exigencias de gestión. Estos días, la FIA, los equipos y los pilotos se reúnen para discutir el alcance de una norma en vigor cuya obligación, seguramente, producirá situaciones desconcertantes este próximo domingo y en sucesivas carreras. Pronto llegarán más cambios y propuestas. Bernie Ecclestone está ya en ello.
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