EL BRITÁNICO FUE SIEMPRE MÁS RÁPIDO QUE SU RIVAL

Sin regalos: fue Lewis Hamilton quien le rompió la cintura a Nico Rosberg en Monza

Las especulaciones sobre una maniobra deliberada de Rosberg para que Hamilton ganara caen bajo el peso de la dinámica de la carrera y los peligros para Mercedes

Foto: Hamilton adelanta a Rosberg aprovechando el fallo del piloto alemán. (AP)
Hamilton adelanta a Rosberg aprovechando el fallo del piloto alemán. (AP)

“Últimas noticias: escenas dramáticas en los cielos sobre Brackley, ya que #NR6 (Nico Rosberg) ha entregado la victoria en el Gran Premio de Italia a su rival por el Campeonato del Mundo, #LH44 (Lewis Hamilton)”. Con este mensaje y unos cerdos volando por los cielos contestaba el equipo Mercedes a los rumores que han sacudido a la Fórmula 1 después del triunfo del británico en Monza.

¿Falló deliberadamente en sus frenadas el piloto alemán para compensar a Hamilton en Spa por orden del equipo? ¿Era verosímil una situación semejante,   cuando hasta un tricampeón como Jackie Stewart insinuaba su extrañeza por la maniobra de Rosberg?

“¿Cuál sería la razón para hacer algo así deliberadamente?"

El alemán ha provocado varios momentos polémicos en 2014, en los que se ha argumentando una posible intencionalidad dolosa en sus maniobras. El de Monza, sin embargo, fue precisamente la única en contra de sus intereses. Para lo cual, en el hipotético caso de que hubiera sido cierta, en primer lugar necesitaría de una discutible orden de los responsables de Mercedes

“¿Cuál sería la razón para hacer algo así deliberadamente?, se preguntaba Rosberg en la rueda de prensa posterior. “No hay una razón posible, si se hubiera ordenado por el equipo, entonces lo harías, pero no hay razón para que el equipo me pidiera cambiar de posición, o algo parecido”.

En Spa, Rosberg no quiso ‘cortar’ deliberadamente el neumático de Hamilton. Fue un incidente de carrera, en el que Mercedes le reprochó su excesiva agresividad en solo una segunda vuelta de carrera. Por ello asumió su responsabilidad públicamente, lo que no dejó de ser un trago, especialmente tras el conflcto interno en Hungría. Pero dicho contexto no implica que necesariamente hubiera relación de causa/efecto en la actuación de Rosberg en Monza.

Una decisión de consecuencias peligrosas para el equipo y la imagen del fabricante

Resulta difícil imaginar a Paddy Lowe y Totto Wolff –por no hablar de Lauda- exigir en una reunión conjunta la victoria a toda costa de Hamilton, bajo una amenaza de consecuencias posteriores de no seguirla. Además no seria solo Rosberg el destinatario, sino también su equipo de ingenieros y mecánicos, a los que no se podría ocultar la realidad, con los efectos que ello tendría para la gestión del equipo y la empresa.

Suponiendo que la orden hubiera sido real y cumplida, cabría el peligro de una posible filtración a los medios desde el seno del equipo, con los efectos devastadores que ello tendría para la imagen de la marca. Una orden semejante, al menos por lo vivido durante la presente temporada, no se antoja coherente con la política seguida por Mercedes hacia sus pilotos, la Fórmula 1 y los aficionados en general. Porque, en este sentido, el equipo alemán merece una aplauso.

De querer haber ‘compensado’ a Hamilton o castigado al alemán, un equipo tiene innumerables recursos para lograrlo sin que el exterior alcance a conocer los mecanismos,  más si cabe con la complejidad  sistemas de los monoplazas modernos. ¿Alguien podía pensar que Red Bull penalizaba deliberadamente a Mark Webber montándole mal un neumático en un parada en boxes? Pues, sí, había quien lo pensaba…

Hamilton fue siempre  más rápido que Rosberg

De hecho, cabe recordar también que  el doble fallo de Rosberg  en Monza tenía su correlación con  la dinámica de la carrera cuando se produjeron, especialmente el segundo. Para empezar, el doble incidente tuvo lugar en una de las frenadas más críticas y de mayor velocidad de toda la temporada. “No es una excusa ni nada”, explicaba Rosberg cuando se refería a esos dos  factores, es que así son las cosas (en Monza), es uno de los desafíos de este fin de semana, desafortunadamente”. Si se trataba de regalar una victoria, por qué no hacerlo en  a variante Ascari, por ejemplo, con menos riesgo…

Por otro lado, Lewis Hamilton fue extraordinariamente rápido durante todo el fin de semana. Más incluso que Rosberg, como reconoció el piloto alemán tras la carrera. Al principio solo pudo sacar un máximo de cuatro segundos de ventaja a Felipe Massa. Luego, ya en segunda posición, Hamilton le recortó progresivamente tanto antes de la parada en boxes, como después de ella. Cuando llegó a tan solo  0.7 segundos, la menor diferencia, fue cuando Rosberg cometía el error, es decir, al  intentar responder a la presión de su rival. “Era muy rápido por detrás, así que tenía que elevar mi ritmo, tenía que encontrar algo más, y fallé”.

“Sabía que era el mejor momento para ponerle presión, lo hice hace un par de carreras y parecía que no le gustó, así que me dije que lo intentaría una vez más”, justificó Hamilton tras la carrera.  En su fuero interno, sin duda, fue lo que más debió fastidiar a Nico Rosberg. Porque sabía que era verdad, y por lo que puede significar en su guerra psicológica con Hamilton. Pero como el propio Rosberg nos mostró en Twitter, pocas horas después de la carrera ya se estaba tomando un helado en Ibiza, tan pancho.

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