jan y kevin ¿campeones este fin de semana?

Jan Magnussen, el 'Messi' del volante que se quedó por el camino

Fue uno de las mayores promesas del automovilismo. Este domingo puede ganar en EEUU, mientras que hijo Kevin rematará el título de las World Series

Foto: Jackie Stewart y Jan Magnussem en el Gran Premio de Australia de 1997. (Reuters).
Jackie Stewart y Jan Magnussem en el Gran Premio de Australia de 1997. (Reuters).

¿Se imaginan ser testigos de la carrera deportiva de Lionel Messi que anticipaba la eclosión de un monstruo del fútbol mundial? Pues otro tanto ocurrió con Jan Magnussen en su camino hacia la Fórmula 1. Pero a diferencia del genio argentino, el piloto danés no cuajó el inmenso talento que atesoraba.

Si Jackie Stewart le señaló como “el mayor talento desde Ayrton Senna” sería por algo. “Pensé que iba a ser una de las mayores estrellas del automovilismo, era el mejor piloto que nunca había visto en cualquier parte”, reconocería el escocés años después de su salida de la Fórmula 1 ¿Qué pasó con Jan Magnussen para que no cuajara como el 'Messi' del automovilismo?

Un talento natural absolutamente único

Magnussen disfrutaba de una habilidad natural absolutamente descomunal. Hasta los once años se había dedicado al motocross, pero decidió probar con los karts “porque no te haces daño”. Cinco años después, había logrado tres títulos mundiales. A los 16 marchó a Gran Bretaña. Su primer año en monoplazas fue realmente asombroso. Se incorporó a la Fórmula Ford británica ya iniciado el certamen, y ganó seis de las últimas nueve carreras.

En el Festival Fórmula Ford aquella misma temporada -una suerte de Campeonato del Mundo de jóvenes promesas- salía de los últimos puestos en la gran final tras superar las clasificatorias. Adelantó a casi toda la parilla y ganó el título. Efectivamente, nadie desde Senna había mostrado semejante habilidad natural. Con la diferencia de Senna trabajaba con dedicación monacal. Pero no era el caso de Magnussen.

Jackie Stewart le fichó para el equipo de su hijo Paul, en la Fórmula 3 británica. Magnussen excedió todas las expectativas de Stewart, porque el danés batió el récord de victorias suyo y el de Ayrton Senna en la categoría. Ganó 14 de las 18 carreras de la temporada. Ahí sigue la marca.

Ron Dennis entra en juego: "Gente así es caótica en su forma de pensar"

Obviamente, a Ron Dennis no podía pasarle desapercibido un talento semejante. Le fichó para McLaren como probador -hoy, su hijo Kevin también es parte del equipo británico, y Martin Whitmarsh le está buscando un puesto en la Fórmula 1 para 2014-. Pero entonces Dennis comenzó a ver algunas fisuras en Jan, que luego se agrandarían al llegar a la Fórmula 1.

Ron Dennis, Nigel Mansell (d) y Jan Magnussen (Reuters) en 1995.
Ron Dennis, Nigel Mansell (d) y Jan Magnussen (Reuters) en 1995.
De pocas palabras pero muy afable, la mente, la formación y la personalidad del joven Magnussen estaba en las antípodas de los jóvenes profesionales del presente, formados en un mundo ultraprofesional desde el karting, y moldeados a conciencia por mentores, managers y empresas de gestión de piloto. Jan sólo se apoyaba en su increíble talento natural, capaz de ir rápido en todo tipo de vehículos sin prácticamente adaptación.

Con 19 años tuvo su primer hijo, Kevin, al que llevaba a las carreras con su joven madre. Fumaba, bebía, y pasaba total y absolutamente de la preparación física. Mentalmente, era un adolescente para el mundo en el que se movía. Dennis empezó a percibirlo. “Una vez estábamos en un aeropuerto, en el control de pasaportes. Cuando fue a guardarlo, abrió la maleta, y parecía que estaba hecha por un niño de cuatro años. Parecía que había recorrido la casa cogiendo lo que pillaba, y metía hasta la ropa sin lavar. Gente así es caótica en su forma de pensar, no creo que lo consiga…”

Décimo en su debut, y sin experiencia

Efectivamente, para Magnussen la Fórmula 1 era una dimensión intelectual y profesional que desbordaba su personalidad de veinteañero que contrastaba con un vozarrón que parecía de un hombre con doble edad. Eso sí, mantenía ese increíble talento natural. Un año después de ganar el título de Fórmula 3 corrió en el DTM y, con sólo 22 años, en su primera temporada quedó segundo superando a grandes veteranos de la categoría, algunos ex de la Fórmula 1.

Fue precisamente Magnussen quien sustituyó a Mika Hakkinen en McLaren tras aquel accidente que casi le cuesta la vida en Australia. Antes de debutar en el Gran Premio del Pacífico en Japón, 1996,  Magnussen no había dado cinco vueltas en un Fórmula 1. Terminó décimo, justo por detrás de su compañero Martin Brundell

Como un niño que va a la universidad

Para 1997 Jackie Stewart había formado su equipo en la Fórmula 1 e inmediatamente fichó a Magnussen. Pero en una escuadra con un nivel inicial muy pobre en fiabilidad y resultados, el joven danés parecía un niño recién salido del jardín de infancia que entraba directamente en la universidad.

Su primera parte de la temporada empezó desastrosamente. Casi no había podido entrenar en invierno. Pero a medida que fue ganando experiencia -sólo con los kilómetros de cada gran premio- llegó a estar a mitad de año a la altura de su compañero Rubens Barrichello, y le superó en la última carrera de la temporada. Motivado, prometió cambiar sus hábitos y prepararse físicamente, carencias que él mismo reconocía. 

Pero en 1998 llegaron los neumáticos con estrías, y el Stewart fue peor que el año anterior. Técnicamente, Magnussen se perdió, al igual que Barrichello, pero el más joven e inexperto pagó el pato y fue despedido a mitad de temporada por su principal admirador, el propio Stewart. “En aquellos momentos de su vida, por alguna razón, no fue capaz de soportar la presión de la Fórmula 1”, diría después el escocés.

Este fin de semana puede ser especial para padre e hijo

Magnussen estuvo a punto de colgar el casco, pero entró en el mundo de la resistencia, más relajado y con otra dinámica fuera de las carreras. Haría falta otro artículo para recoger sus extraordinarios logros deportivos con todo tipo de victorias, incluidas las 24 Horas de Le Mans. En este sentido, el de los triunfos, el próximo fin de semana puede ser muy especial para Jan Magnussen. Por partida doble.

Los Magnussen se juegan dos compeonatos distintos, en un hito poco frecuente en el automolismo. Kevin, si la mala fortuna no lo impide, será el próximo campeón de las World Series en Barcelona. Jan, el padre, puede ganar el mismo día el título de las Le Mans Series americana en el Petit Le Mans en Atlanta, haciendo pareja con el español Antonio García.

Jan Magnussen y su hijo Kevin. (imago-sportfoto)
Jan Magnussen y su hijo Kevin. (imago-sportfoto)
La pasión que siente por su hijo Kevin es extraordinaria y la pone en evidencia a todas horas. Ha buscado evitar que cometa los mismos errores de su juventud. “Intento quedarme al margan de la gran foto de su carrera, le he dado todo el consejo posible, pero no quería ponerle presión. Intento pasar más tiempo siendo su padre que su manager”. Por cómo está evolucionando, Magnussen hijo continuará la labor inacabada de su padre. Y todos los que le rodean son conscientes de que las mayores fortalezas de Kevin eran las debilidades de su padre, que parece haber hecho su trabajo a la perfección.

Ya ven, la de los Magnussen es otra de esas historias curiosas, singulares y emocionantes que a veces nos deparan las carreras. 

Fórmula 1
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios