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Los saltos de esquí de Año Nuevo vuelven a TVE, con la voz de Paco Grande: "Imagínate la alegría"
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SERÁ LA VIGÉSIMA VEZ QUE LOS COMENTA

Los saltos de esquí de Año Nuevo vuelven a TVE, con la voz de Paco Grande: "Imagínate la alegría"

Catorce años después, la televisión pública recupera una tradición que duró medio siglo, desde 1962 ininterrumpidamente hasta 2012, y quién mejor que uno de sus históricos narradores para recordarla

Foto: Un salto desde el trampolín de Garmisch-Partenkirchen (EFE/Lukas Barth-tuttas)
Un salto desde el trampolín de Garmisch-Partenkirchen (EFE/Lukas Barth-tuttas)
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Buenas noticias para los amantes, no solo del esquí y el deporte en general, sino también para los nostálgicos de tradiciones que nunca se olvidan. Catorce años después, Radio Televisión Española (RTVE) volverá a ofrecer el Día de Año Nuevo los saltos de Garmisch-Partenkirchen, Alemania. Lo hará con una emisión conjunta en Teledeporte y La 2. "Supone el pistoletazo de salida deportivo al año", señalan desde Torrespaña.

El 1 de enero de 2012, RTVE rompió con esta tradición que duraba cincuenta años. "No se van a dar porque no se nos permite ofrecerlo por Teledeporte, que es un canal deportivo, su canal natural, y por eso este año no se han comprado los derechos", explicaron desde el ente público.

Los famosos saltos de Garmisch, prueba de los Cuatro Trampolines, que empezó a disputarse en 1952, se emitieron ininterrumpidamente en TVE desde 1962 y, al igual que el no menos famoso Concierto de Año Nuevo, eran una cita obligada en la mañana siguiente a la celebración de la Nochevieja.

Foto: dakar-2017-paco-grande Opinión

Históricos como Manolo Gómez Arostegui, Matías Prats, Vicente Vallés o Paco Grande han narrado los saltos de esquí a lo largo de la historia. Y será precisamente el último de estos, Paco Grande, quien este 1 de enero de 2026 volverá a hacerlo, aunque, como ya sucedió los últimos años, desde los estudios de Torrespaña.

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PREGUNTA: Antes de nada, Paco, ¿qué supone para ti el regreso de los saltos de esquí a TVE el Día de Año Nuevo?

RESPUESTA: Algo que ni se me había ocurrido pensar que podría volver a hacer. Primero, por mi situación laboral. Y, segundo, porque no pensé que RTVE volviera a comprar los derechos. Desde hace once años, en estas fechas mi mente está puesta en preparar todo para el Dakar. Los saltos los he seguido siempre, pero ya como aficionado.

"No pensé que RTVE volviera a comprar los derechos. Desde hace once años, en estas fechas mi mente está puesta en preparar el Dakar"

P: ¿Y el hecho de que vayas a volver a ser tú el encargado de narrarlos?

R: Un honor para mí, sin duda. La directora de Deportes, Rosana Romero, me comentó que se estaba negociando la retransmisión. Por dentro, me revolví de alegría, pero me mantuve tranquilo, porque quizá no iba a ser yo el encargado de comentarlos. Entraba dentro de lo posible, pero, cuando me dijo que los comentaría yo, te puedes imaginar. Una vez más he de agradecer la confianza que deposita en mí. Sabes que no soy un pelota, y que si digo esto es porque lo siento de verdad.

"Sabes que no soy un pelota, pero he de agradecer la confianza que la directora de Deportes, Rosana Romero, ha depositado en mí"

P: ¿Recuerdas cuántos años lo hiciste?

R: Sí, 19 ediciones. Esta será la número 20. A mí siempre me gustaron los saltos de esquí. Los he seguido toda la vida. A Matías Prats, sobre todo, de Manolo Aróstegui no me acuerdo tanto. El año que fue Vicente Vallés, le pregunté a la vuelta, ¿qué tal? Y no le vi nada contento. Hablé con Fernando Ors, que era nuestro jefe de Deportes, y le comenté que, si no tenía a nadie para el año siguiente, yo iba como loco, aunque fuera andando hasta Alemania. Y así fue como debuté

placeholder Paco Grande, junto al finlandés Jane Ahonen. (Fotos cedidas por Paco Grande)
Paco Grande, junto al finlandés Jane Ahonen. (Fotos cedidas por Paco Grande)

P: ¿Y alguno en especial, o todos lo han sido?

R: Fue especial el último del viejo trampolín, en 2007. Una edición deslucida, en la que solo se disputó una manga. El viento a favor de 3,8 metros por segundo —cuando debe ser de 0,5— y de cara, nunca de costado o de cola, hacía imposible los saltos. Se canceló con el triunfo del suizo Andreas Kuetel. No era la mejor forma de despedir el viejo trampolín.

P: ¿Alguna anécdota a destacar de entre las muchas que tendrás?

R: Sí, tengo dos. La primera es sobre la cena de comentaristas a la que asistí. La televisión alemana nos invitaba y servía de medio briefing para ordenar ideas. Recuerdo hablar con el comentarista de Finlandia, del que luego me hice amigo. Me preguntó si a la gente en España le interesaban mucho los saltos y por qué. Yo le dije que no mucho, la verdad. Que era más una tradición que otra cosa. Y me puso la cara que puede poner un finlandés. Me preguntó si seguiría la Copa del Mundo y yo le dije que desde casa, sí, pero nada más. No entendía que solo ofreciéramos en España una transmisión de la Copa del Mundo. Para él no era normal. Teniendo ellos a los mejores saltadores, Nykaenen, Hautameki, Olli o Ahonen, ¿cómo no van a seguir la Copa del Mundo?

"En el segundo año, me confundí de salón y me metí en lo que yo creía que era la cena de comentaristas. Pero era la cena de los técnicos..."

P: ¿Y la segunda?

R: Esta es buenísima. En el segundo año, me confundí de salón y me metí en lo que yo creía que era la cena de comentaristas. Pero, no, era la de los técnicos antes de la competición. Me había sentado en la mesa de los alemanes, porque me sonaba la cara de uno de los comensales que pensé que era el comentarista de la ZDF, y al poco me di cuenta de que era Andreas Bauer, saltador y entrenador. Y, puff, pues ya que estaba, allí me quedé. Fueron muy educados. Me preguntaron que cuál era mi equipo y yo les dije que el de Televisión Española. Les hizo gracia, claro, y fueron tan amables, que me permitieron quedarme con ellos. Aunque cortado, salí bastante bien parado. En los saltos la gente no es como en el fútbol, que marca distancias. Es sana y muy enrollada. Y, lo mejor, supercivilizada. No montaron ningún escándalo porque se hubiera sentado en su mesa el comentarista español. Quien, en ese caso, fue como la figura taurina de Joaquín Sabina, "un torero en el telón de acero".

"De mis antecesores aprendí muchas cosas: de Arostegui, la precisión; de Matías Prats, cómo utilizar la voz; de Vicente Vallés, su frescura"

P: Ya has nombrado a alguno de ellos, pero antes que ti, los saltos de Año Nuevo lo narraron otros ilustres presentadores de televisión que aún siguen en activo como Matías Prats o Vicente Vallés. ¿Te dejaron el listón muy alto?

R: Sí, antes fueron estos que nombras y otros, como Miguel Silva, entre Matías y Vicente, que lo hizo alguna vez, o Miguel Ángel Rosellò, una en catalán. Incluso, recuerdo que hubo una compañera que los comentó un año, Esperanza Solano, también comentarista de Gimnasia y hasta chica del tiempo. Pero, no, no me dejaron el listón muy alto porque cada uno ha tenido un estilo y yo no traté de imitar a nadie. Yo me lo preparaba a conciencia e iba superconcentrado a la transmisión a hacer mi trabajo, sin preocuparme de lo que hubieran hecho antes.

Les seguí a todos, aprendí muchas cosas de ellos y las adapté a mí: de Arostegui, la precisión en el dato; de Matías Prats, como utilizar la voz; de Vallés, su frescura; y de Esperanza, su buena preparación. Pensé que yo debía aportar eso y algo más, y eso traté de hacer. Te puedo decir que me lo preparaba tan bien, que las transmisiones me quedaban perfectas. José Ángel de la Casa bromeaba siempre conmigo: “Sí, sí, perfecto, pero si es muy fácil, Paco Grande. Señores que saltan. Salta uno, salta otro, salta otro, tantos metros y se acabó”. Siempre me gastaba esa broma, pero yo creo que le gustaba mi trabajo.

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Grande, con el trampolín de Oberstdorf al fondo.

P: ¿Es verdad que, a pesar de que TVE lleva catorce años sin televisar los saltos de Garmisch-Partenkirchen, todavía hay gente que cree que los has seguido narrando todo este tiempo?

R: Sí, todos los años en la red social X hay gente que me escribe que "nada como escuchar el concierto de Viena y luego ver los saltos con Paco Grande". Ja, ja, ja. Y gente veterana que por estas fechas me dice que le encantaban los saltos y a qué hora eran este año. Yo les respondía que a ninguna, porque no los damos desde hace años. Y me miraban como diciendo, "¿seguro?". Es como el Dakar, que para la gente de la calle sigue siendo el París Dakar. Cuando me lo dicen, no digo nada. ¿París-Dakar? Pues París-Dakar, qué más da.

"Hay gente veterana que por estas fechas me preguntaba a qué hora eran este año los saltos y yo le decía que llevábamos años sin darlos"

P: Quizás es que los saltos de esquí del Día de Año Nuevo son, especialmente para quienes ya tenemos una edad, más que una cita deportiva, una tradición.

R: Exacto. Es una tradición, no una cita deportiva. La cita de Año Nuevo es la décima prueba de la Copa del Mundo y la segunda del torneo de los Cuatro trampolines. Yo esto lo digo cada año, pero tampoco me vuelvo loco. Intento situar que estamos en los Alpes Bávaros. Que a la derecha está el Zugspite, el pico más alto de las montañas alemanas, y a solo siete kilómetros, El Tirol y Austria. Les hablo de Ludwing, el rey loco de Baviera y sus castillos. Me siento casi un guía turístico más que otra cosa. Creo que eso es lo interesante. No olvido el componente competitivo, pero este se comenta solo. Una nota por la longitud, otra por el estilo, se suman y quien saque más puntos, gana. Ahora hay incluso tácticas modificando la puerta de salida y jugando con las compensaciones, esto habrá que explicarlo este año.

"Entre los saltos y el Dakar han sido más 30 años sin tomar las uvas en casa. Las he tomado en Garmisch, solo en mi hotel, y no pasaba nada"

P: El hecho de tener que pasar tantas Nocheviejas y Años Nuevos fuera de casa me imagino que sería un sacrificio para ti, ¿no?

R: No, para mí, no. Para mi familia sí, pero ya se han acostumbrado. Entre los saltos y el Dakar, han sido más de 30 años sin tomar las uvas en casa. Las he tomado en Garmisch solo en mi hotel y no pasaba nada. En un avión, volando hacia Buenos Aires o hacia Arabia en el Dakar. Pero este año, sí, este año en Madrid. El primero en Alemania si me sentí raro al estar solo, pero tampoco mucho porque ya sabía a lo que iba. El valle de Garmisch Parterkirnchen es una zona de turismo, donde se puede hacer esquí alpino, esquí de fondo, se pueden visitar los castillos versallescos de Ludwig II de Baviera, el rey loco, te puedes ir a Innsbruck en el tren que viene de Múnich y que cruza todos los Alpes Bávaros y el Tirol. Vamos, que si te aburres es porque quieres, porque aquella zona es un paraíso. Al final, me gustó tanto que volvía en la primavera y verano, con el deshielo, para visitar los lagos y hacer bici de montaña.

placeholder Paco Grande, haciendo una entradilla desde la cabina de los saltadores.
Paco Grande, haciendo una entradilla desde la cabina de los saltadores.

P: Hilándolo con la primera pregunta, me imagino que hace catorce años, cuando TVE decidió dejar de comprar los derechos de los saltos de esquí de Garmisch, el Día de Año Nuevo sentirías que te faltaba algo...

R: No del todo, porque ya se veía venir. En 2008 se abrió un periodo de decadencia por la crisis económica. La dirección de Deportes de entonces quiso ahorrar y ya no fui. Los comenté desde Torrespaña. Luego los pasaron a TVE HD y vi que no había mucho interés. En este oficio sabes que esto es así. Llegas, te mantienes, te vas. No hay nada fijo. Yo cada transmisión me la tomo como si fuera la primera y la última. La primera, porque así la preparo a fondo, sin confianzas. Y la última, porque quiero vivirla y exprimirla en todos los sentidos. No dejarme ni arrepentirme de nada. Me pasa igual en el Dakar y me gusta ser así, porque te exiges y cuando llega el momento de que ya no hay más, pues, adiós y fuera nostalgias. A buscar otra tarea y punto. Aunque te confieso que sí es verdad que con el tiempo lo echas un poquito de menos.

"En 2008, con una decadencia por la crisis económica, la dirección de Deportes de entonces quiso ahorrar y los comenté desde Torrespaña"

P: Ahora que vuelves a narrarlos, ¿te ha costado mucho ponerte al día o es algo que con tu experiencia tampoco te supone mucho esfuerzo?

R: No, no me ha costado, porque los he seguido siempre. En la Copa del Mundo, en el torneo de los Cuatro trampolines e, incluso, en los Juegos Olímpicos. Los saltadores ya son otros, de mi época quedan muy pocos: el suizo Simon Amman, el austriaco Stefan Kraft y el checo Roman Koudelka. Me gusta que sigan ahí, pero ya hay nuevas generaciones y gente buenísima. No me costará ningún trabajo volver a comentarlos porque me apasiona y, sobre todo, porque la gente que nos vea no nos aprieta tanto en lo deportivo, sino más en lo tradicional, en lo que suponen lo saltos de Año Nuevo después del Concierto de Viena.

"No me costará ningún trabajo volver a comentar los saltos porque me apasionan y la gente que nos vea no nos aprieta tanto en lo deportivo"

P: La mayoría incluso con algo de resaca de la Nochevieja...

R: Sí, nos ven medio dormidos después de la fiesta. Como yo, según dice mucha gente, tengo voz de documental de La 2, supongo que soy el comentarista perfecto para que sigan durmiendo un poquito más y no les moleste... Estos días he repasado transmisiones mías de los años 90 y 2000 y, ufff, ¡qué nivelazo! ¡Qué chorreo de datos! Lo que sí ha mejorado mucho ha sido la transmisión actual. Hay una cantidad de detalles que hace 15 años no había: la dirección del viento, las puertas de salida del trampolín, las compensaciones a favor o en contra por la variación del viento.

Ya no solo se señala el punto de cálculo del trampolín y el punto crítico de máximo longitud, sino otra raya verde, que es la que indica al espectador hasta dónde debe llegar el saltador para colocarse primero, si no falla en el estilo o en el telemark; hay amonestaciones y tarjetas amarillas, como en el fútbol, si los saltadores se saltan el reglamento en cuanto a sus trajes... Ha cambiado todo y es más fácil contarlo.

"Según mucha gente, tengo voz de documental de La 2, así que soy el comentarista perfecto para que sigan durmiendo un poquito más..."

P: En tu regreso vas a tener de comentarista a Pablo Egea.

R: Sí, es otro periodista que durante muchos años ha estado trabajando en la información de la nieve y conoce este mundillo mejor que yo. Hemos jugado juntos al fútbol y también esquiado. Me siento a gusto con él. Creo que haremos una buena pareja de Año Nuevo, Saltos Nuevos...

P: ¿Y qué comentaristas de los o las que tuviste en tu etapa anterior te vienen a la cabeza?

R: ¡Ninguno, Kike! Nunca tuve comentarista. Lo hacía yo solo, salvo cuando en los últimos años lo comentaba aquí en Madrid, que llamé un par de veces a Luis Fajardo, ex saltador español. Cuando he hecho algún Conexión Vintage de saltos entrevisté a Bernat Solá, otro saltador de nuestro desaparecido equipo español de saltos de esquí nórdico.

"No hay color entre estar allí, en el estadio de Garmisch, o comentar desde Torrespaña, pero un narrador de hoy día ha de ser realista"

P: Me imagino que la única pena es que no te desplazas a Alemania, sino que la narración la haces desde Torrespaña...

R: Hombre, esto lo tenía claro desde el principio. No hay color entre estar allí, en el estadio olímpico de Garmisch, magnifico escenario de los Juegos de invierno de 1936, o en Torrespaña. Pero, como te comenté antes, un narrador de hoy día ha de ser realista. Es lo que hay. Una vez termine los saltos, tomaré un avión para volar a Barcelona, Doha, Riad y Yambú, en Arabia. Me espera una paliza de viaje, así que mejor tomarlo con calma. Todo esto me lleva a agradecer una vez más la confianza de la dirección de Deportes al nominarme para todas estas tareas, que me encantan, incluso los viajes y los desplazamientos duros. El viaje es parte de la aventura siempre.

placeholder Paco Grande, llegando a la estación de Garmisch-Partenkirchen.
Paco Grande, llegando a la estación de Garmisch-Partenkirchen.

P: La nieve siempre ha sido una de tus pasiones, ¿no es así?

R: Cierto, ¡una locura! El otro día se lo contaba a May Peus, presidente de la Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI), en un programa de Radio Nacional (RNE) dedicado a los Juegos Olímpicos de Invierno de RNE. Todo empezó en Casla, un pueblo de Segovia. Estábamos en la boda de una tía y había caído una nevada de impresión. Mi hermano y yo salimos de la casa en la que dormíamos al campo a ver las vacas. En pantalón corto, sin guantes, ni gorro, ni nada. Solo por el placer de ver la nieve. Nevaba y se nos pusieron los muslos rojos del frío.

Me quedé mirando aquel campo, todo blanco, aquel silencio especial que se produce cuando ves caer los copos que te van cayendo y supe que me enganchaba para siempre. Eso era lo mío: pura naturaleza. Tenía siete años y he revivido ese momento en muchas estaciones españolas, cuando subes a esquiar y, sobre todo, en los cinco Juegos Olímpicos de Invierno en los que, gracias a TVE, he podido trabajar. Aquella foto de la nieve y las vacas, más pastoril y country, imposible, encendió mi pasión por el deporte invernal. Y esta pasión sigue y seguirá

"Mi pasión por a nieve se encendió a los siete años y sigue viva. Gracias a TVE, he podido trabajar en cinco Juegos Olímpicos de Invierno"

P: Pero, como comentabas, en los últimos años también estás cubriendo para TVE el Dakar, un deporte y una competición que no tienen nada que ver.

R: ¡Nada! El segundo año que fui al Dakar, lo corría el grandísimo saltador polaco Adam Malysz, campeón de campeones, y me sentí muy unido a él. Todos los años va como comentarista el esquiador Luc Alphand, que ha ganado la Copa del Mundo de esquí alpino en descenso, es medallista en Sierra Nevada 96, y del que yo he comentado sus carreras en tres Juegos. Además, ganó el Dakar en 2006, así que me siento reflejado en ellos. Alphand y yo compartimos zona mixta en las entrevistas de televisión y cada año le digo que es mi ídolo y que no me creo estar allí a su lado. Se parte de risa, es muy buen comunicador y tiene mucho gancho con los pilotos.

"Desde mi reenganche a TVE, he comentado Eurocopa, Juegos Olímpicos, Paralímpicos, Dakar, ahora saltos... ¿qué más puedo pedir?

P: Se te nota que te gusta lo que haces, tanto, que te has reenganchado en lugar de jubilarte, ¿no es así?

R: Cierto, así es. Tuve mucha suerte. En RTVE cambió una norma que obligaba a irse. Yo pillé el cambio por ocho días y, por supuesto, quería seguir. Me encanta todo lo que hago. Desde el reenganche, he comentado Eurocopa, Juegos Olímpicos, Paralímpicos, Dakar, ahora saltos, pronto Juegos de Invierno en Cortina, ¿qué más puedo pedir? No quiero ser pesado, pero esto es posible ​porque en Deportes cuentan conmigo. Podrían ponerme en un rincón del trastero como figura decorativa, algo para lo que yo no valdría, pero no es así.

Creo que nos entendemos muy bien y valoran mi experiencia, algo muy necesario en las redacciones. Ahora hay mucha gente joven y hacen falta siempre, creo yo, las empresas no siempre, veteranos que sean referentes y aconsejen e, incluso, rivalicen con los nuevos. Cuando yo era becario, me creía el mejor de todos, mejor que cualquiera de los que estaban allí. Y luego ves que no, que no, que había que abrir los ojos y aprender de los que tenían ya mucha mili hecha. Ahora me toca a mí ese papel. Lo ejerzo y no me corto. Sigo pensando que soy el mejor, pero me mato por ayudar a todo el mundo, eso pueden tenerlo claro.

"¿Paco Grande para rato? Yo no sé lo que me queda, ni quiero saberlo. Me siento como los deportistas, que van año a año y reto a reto"

P: La última, ¿nos queda Paco Grande para rato y, siempre que TVE siga apostando por televisar los saltos de Año Nuevo, narrándolos tú?

R: Yo no sé lo que me queda, ni quiero saberlo. Me siento como los deportistas, que van año a año y reto a reto. Lo principal es que el físico aguante y, de momento, voy bien. Si no estuviera muy bien físicamente, sería imposible ir al Dakar, por ejemplo. ¿Y en cuanto a que si comentaré yo otra vez los saltos? Pues, ahí lo tengo claro. No lo pienso. Solo pienso en lo que haré este año y en hacerlo perfecto. En dejar el listón muy alto y luego pensar que quizá ya no lo haga más. Es una decepción preventiva que a mí me funciona. Si no me eligen de nuevo, pues nada, muchas gracias. Y si me ponen otra vez, van a tener a alguien que va a dejar el listón todo lo alto que pueda.

Buenas noticias para los amantes, no solo del esquí y el deporte en general, sino también para los nostálgicos de tradiciones que nunca se olvidan. Catorce años después, Radio Televisión Española (RTVE) volverá a ofrecer el Día de Año Nuevo los saltos de Garmisch-Partenkirchen, Alemania. Lo hará con una emisión conjunta en Teledeporte y La 2. "Supone el pistoletazo de salida deportivo al año", señalan desde Torrespaña.

El 1 de enero de 2012, RTVE rompió con esta tradición que duraba cincuenta años. "No se van a dar porque no se nos permite ofrecerlo por Teledeporte, que es un canal deportivo, su canal natural, y por eso este año no se han comprado los derechos", explicaron desde el ente público.

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