CHARLA CON JUAN CARLOS SÁNCHEZ, DE SPEED SKI

"Hay que tener 10 segundos perfectos": la vida sobre unos esquís a más de 200 km/h

Juan Carlos Sánchez es un esquiador que este pasado fin de semana quedó octavo en la primera prueba de la Copa del Mundo del Speed Ski, la disciplina más vertiginosa sobre la nieve

Foto: Juan Carlos Sánchez sobre sus esquís a más de 200 km/h.
Juan Carlos Sánchez sobre sus esquís a más de 200 km/h.

“El año pasado sí que me asusté. Justo perdí un poco el equilibrio al cruzar la meta y bueno, gracias al entrenamiento, agilidad y la técnica pude salvar la caída. Pero sí, me asusté...”. Juan Carlos Sánchez (Madrid, 1993) iba a más de 200 km/h y estaba deslizándose sobre unos esquís. Si llega a besar la nieve, lo mejor que le podía haber pasado era levantarse sólo con quemaduras “de segundo y de tercer grado”. Juan Carlos practica el Speed Ski y este pasado fin de semana, en la prueba de la Copa del Mundo disputada en Vars, los Alpes franceses, logró situarse en el 'top 10' con un octavo puesto. No ve el peligro, sólo diversión.

Son 10 segundos en los que no hay espacio para un fallo. Es el juego más vertiginoso sobre la nieve. Un desafío a la gravedad, al viento, la nieve, la montaña y al miedo. “No piensas en eso. Realmente cuanto más rápido vas, más seguro porque eso significa que tienes una posición cómoda, el aire no te perturba y vas correctamente. Cuanto antes termines, mejor”, explica a El Confidencial este esquiador del Club Amistad que por 'culpa' del británico afincado en Madrid Jan Farrell, cambió sus esquís alpinos por unos de 'speed ski', con los que espera superar en breve el récord de España, 240 km/h, propiedad de Ricardo Adarraga. El récord del mundo está en 252 km/h y lo logró el italiano Simone Origone en 2016.

¿Qué es el Speed Ski?

Descender a la máxima velocidad posible la ladera de una montaña con unos esquís. Se contabiliza la velocidad media alcanzada durante los 100 metros antes de cruzar la línea de meta.

Aceleración de 0 a 100 en 3 segundos

Juan Carlos, en la primera división del speed ski, la S1, compite también con los españoles Adarraga y el recién aterrizado Álvaro García. Él y sus rivales suelen superar los 100 km/h en unos 3 segundos, una aceleración que se logra gracias a una inclinación inicial que suele ser de un 98%, con ángulos de 45º. Los tiempos dependen del clima y la montaña, siendo la más rápida del mundo precisamente la de Vars. Allí se celebra el Speed Monster que tiene lugar en abril, cuando se suelen dar unas condiciones ideales para superar récords.

“Tu tiempo va a depender de la calidad de la nieve, siendo la mejor de primavera, que no haya viento… Cuanta más experiencia, más velocidad. Además, también influye mucho un buen material, buena cera y el tema mental. Estar concentrado para no cometer ningún fallo y realizar una bajada limpia. Tener 10 segundos perfectos”, comenta Juan Carlos, un estudiante de económicas que alterna su pasión por la velocidad con ser monitor de esquí.

400 metros para poder hacer un giro

Y después de esos 10 segundos en los que se va a más de 200 km/h, ¿cómo se frena? “Sueles necesitar 300 o 400 metros para comenzar a realizar giros amplios, hasta entonces te vas frenando con el simple hecho de levantarte poco a poco. La resistencia es muy grande y pierdes velocidad”. Aparentemente es mucha distancia, aunque esos 400 metros suelen suponer unos 3 o 4 segundos…

El material: “Llevo un traje (cuesta unos 700 euros y se confecciona en Francia) personalizado de goma, una especie de látex con unos alerones que los he fabricado junto a un artesano de esquí que es ingeniero aeronáutico. Los bastones también son hechos a medida, curvados para que sean lo más aerodinámicos posible. Los esquís de todos son unos Atomic, miden 2,40 m y pesan unos 15 kilos. Son los mismos desde hace 20 años así que tengo la idea de fabricarme unos propios. El casco se realiza en Suiza y es de fibra de vidrio. Tiene la particularidad de que si recibe un impacto se desprende la capa externa con el golpe y tu cabeza se queda arropada por una espuma y otros materiales protectores”.

Hay cinco paradas de la Copa del Mundo y Juan Carlos irá a todas menos a la de Canadá. “Con los resultados también llegan las ayudas económicas”, aunque todavía debe poner algo de su bolsillo. Actualmente lleva unos esquís de segunda mano de su 'padrino' Jan Farrell y con ellos descenderá este fin de semana la ladera de Salla, en Finlandia. Es la segunda parada de este año y donde se expondrá nuevamente ante los elementos durante 10 segundos.

Esquí

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