HAY VEINTE ESTACIONES EN NUESTRO PAÍS

Siete preguntas (con sus respuestas) para entender el esquí de fondo en España

El hermano pobre del esquí alpino tiene 6000 años de antigüedad, comenzó siendo un medio de transporte y cuenta con casi 500 kilómetros de pistas en nuestro país

Foto: El esquí de fondo, una opción que gana adeptos día a día
El esquí de fondo, una opción que gana adeptos día a día

España no es un país con tradición de esquí nórdico (o esquí de fondo, cualquiera de las dos denominaciones es correcta), pero cada vez es más habitual que las estaciones dedicadas a esta práctica deportiva reciban más y más visitantes. De hecho, en nuestro país hay un total de veinte estaciones de esquí de fondo, que suman la nada despreciable cantidad de 500 kilómetros de pistas. Poco, si lo comparamos con Europa, pero cada día más.

En Europa no es extraño que quienes practican esquí alpino (el tradicional, el de los grandes descensos y estaciones con muchos kilómetros esquiables) lo combinen con esquí nórdico. Dos formas muy diferentes de disfrutar de la montaña y de la nieve, pero que no es extraño ver compaginar en los grandes destinos de esquí del centro del continente. Carlos Hernández, director de la escuela de esquí nórdico Somport, nos ayuda a conocer los secretos de un deporte muy completo y que te pone en constante contacto con la naturaleza.

El esquí de fondo, protagonista en los JJOO (Foto: EFE/Grzegorz Momot)
El esquí de fondo, protagonista en los JJOO (Foto: EFE/Grzegorz Momot)

Diferentes tipos

Hay dos modalidades dentro del esquí de fondo: clásico y patinador o ‘skater’. El primero es el que se practica deslizándose en paralelo sobre dos marcas existentes en la nieve como si fueran un carril, mientras en el segundo no hay marcas y el deportista se impulsa como en el patinaje de velocidad, empujando con el margen de los esquís.

En pistas estrechas, la huella del estilo clásico se marca a un lado para que al otro se deje sitio para hacer estilo patinador; sin embargo, allí donde hay espacio suficiente, se hacen dos huellas de estilo clásico y en el medio se deja limpio para los que practican el estilo patinador.

¿Qué beneficios aporta?

El esquí nórdico es un deporte realmente completo ya que, como explica el director de la escuela Somport, se trabaja todo el cuerpo: “Tiene mala fama, de provocar mucho cansancio, pero el único problema es no conocer la técnica correspondiente. Cuando se practica correctamente, el cuerpo trabaja de manera aeróbica, al mismo nivel que lo pueda hacer la natación, por lo que las personas asiduas al esquí de fondo suelen presentar cuerpos muy fibrosos”.

¿Qué tipo de persona lo practica?

Lo cierto es que quien practica esta modalidad de esquí no tiene mucho que ver con aquellos que se decantan por el esquí alpino. Como asegura Hernández, es un tipo de cliente más familiar, más pendiente de la naturaleza y de lo que le rodea: “Podríamos decir que es el prototipo de montañero que respeta mucho el medio ambiente”.

Aprender bien la técnica es indispensable para disfrutar (Foto: Escuela Somport)
Aprender bien la técnica es indispensable para disfrutar (Foto: Escuela Somport)

¿Qué se necesita para practicarlo?

Lo primero que hay que saber es que, como casi todo en la vida, para poder practicar bien este deporte hay que aprender primero y que, aunque se sepa esquiar, no está todo hecho, ya que la técnica es diferente y los materiales, también. Por eso, Carlos Hernández tiene claro que “el primer día puedes ponerte la ropa habitual de esquí, con prendas impermeables, ya que es normal caerse varias veces durante el aprendizaje y te permitirán no empaparte”.

Una vez que se vaya aprendiendo y entrando en calor, ese material textil hay que sustituirlo por prendas menos gruesas y que transpiren. Los materiales más adecuados son los de gore-tex y cortavientos, prendas que te mantengan caliente sin tener que renunciar por ello a la movilidad necesaria para este deporte.

¿Vale el material del esquí alpino?

La verdad es que no. Las tablas son más estrechas y no tienen cantos para girar como en el esquí alpino, sino que están preparados para deslizar. Las fijaciones no son fijas, sino que están preparadas para poder levantar el talón. Todo está hecho con un material muy liviano, como también las botas que se usan, que se parecen más a unas de montaña, ya que no son duras ni rígidas.

En el esquí de fondo clásico, al haber menos desnivel en las travesías, el material se adapta. Además, se van a hacer muchos kilómetros, por lo que necesitamos materiales ligeros que no nos agoten. Aquellos que practican el estilo ‘skater’ tienen materiales un poco más rígidos, pues la velocidad es más alta, aunque nunca llegan a la dureza de los que se usan en el esquí alpino.

¿Es caro este deporte?

Tanto a la hora de hacernos con el material como de subir a una estación de esquí nórdico, practicar este deporte es más barato que el tradicional esquí alpino. Los esquís para esta especialidad son bastante más baratos, al igual que las botas. Por poco más de 300 euros podemos tener todo el material necesario para lanzarnos a la nieve y disfrutar de unos paisajes extraordinarios.

Además, los forfaits son mucho más baratos que en el caso del esquí alpino. Carlos Hernández nos pone un ejemplo muy gráfico: “una familia entera puede practicar esquí nórdico por el mismo precio que cuesta el forfait de día de una sola persona en una estación de esquí alpino. Además, no es raro que haya espacios para que los usuarios se lleven su propia comida y no tengan que depender de las cafeterías y restaurantes de la estación, algo impensable en el mundo del esquí tradicional”.

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¿Cuáles son las mejores estaciones de España?

Entre las veinte estaciones que hay en nuestro país suman casi 500 kilómetros de pistas, por lo que hay mucha oferta donde elegir. De sur a norte, podríamos destacar las siguientes:

  • Puerto de la Ragua: es la estación más al sur de España, en pleno sistema penibético y a unos 30 kilómetros de Sierra Nevada. Ofrece 15 kilómetros a una altitud de 2000 metros y con tres circuitos de diferente dificultad (muy fácil, fácil y difícil), además de otro para trineos.
  • Navafría: en el sistema central, destaca esta estación con seis pistas para un total de 33 kilómetros. La dificultad varía, ya que dispone de una pista muy fácil, una de dificultad baja, dos de dificultad media, una de dificultad alta y otra muy alta, Coladillos, que es la más larga de la estación con 9 kilómetros.
  • Guils-Fontanera: en el Pirineo catalán, apenas a 15 kilómetros de Puigcerdá, se encuentra esta gran estación con más de 45 kilómetros de pistas preparadas para esquí nórdico. Hay seis pistas verdes, cuatro azules, siete rojas y una negra, además de tres recorridos para raquetas de 1,8, 3,1 y 4,4 kilómetros respectivamente.
  • Candanchú-Somport: España y Francia se comunican por medio de esta estación que suman 15 kilómetros de pistas del lado español y 20 en la zona francesa. Además, Candanchú acoge el único estadio de biatlón existente en España.
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