EL DOMINIO MÁS AL NORTE DE LA PENÍNSULA

Vallnord: el esquí y la historia se funden en Andorra para disfrutar en Semana Santa

Arcalis, Pals y Arinsal convierten a Vallnord en uno de los grandes destinos para los que quieren nieve, pero no renuncian a otros placeres de la vida

Foto: Vallnord: Arcalis, Arinsal y Pals, en un solo forfait
Vallnord: Arcalis, Arinsal y Pals, en un solo forfait

Vallnord es, probablemente, el mejor destino de nieve para disfrutar ahora en Semana Santa. Casi cien kilómetros de pistas y tres sectores en un solo forfait. Arcalis se adorna con un entorno de pinos único en el Pirineo para esquiar entre zonas de bosque. Es, tal vez, la mejor nieve del país por su altitud. En Arinsal, por la pista de Les Marrades, puedes bajar y llegar esquiando hasta las mismas puertas del hotel. Pal, en cambio, es el sitio idóneo para familias y principiantes. Es la estación más cercana a la capital y sus perfiles suaves, sus árboles y sus bosques la convierten en el entorno más atractivo para iniciarse. Pals y Arinsal están conectadas mediante cabina y en ambas estaciones se puede descansar en hoteles a pie de pista, mientras un servicio gratuito de autobús te acerca a Arcalis.

Durante toda la temporada, la nieve es abundante y de muy buena calidad, siempre garantizada por ser el dominio que se encuentra más al norte de la península. El snow park de Vallnord es toda un referencia en los Pirineos. Consta de tres líneas de saltos, con niveles que van de intermedio a avanzado. El atractivo del nuevo Woodpark en Arcalis, con 17 módulos naturales y artificiales, lo convierte en un autentico paraíso para los amantes del freestyle.

Mr. Kilombo- Al Norte

La estación también ofrece paquetes promocionales en los que combina el forfait para disfrutar de la nieve, junto con actividades de ocio y gastronomía a precios especiales. Andorra ha sido tradicionalmente el punto de Europa donde se iba a practicar el deporte blanco y a disfrutar de un entorno de relax y wellness, lo que ha consolidado al país como destino de vacaciones en invierno y verano. En Caldea, el centro de aguas termales con sus impresionantes 12.500 metros cuadrados, se ofrece ahora también Inuu, la sección de spa con tratamientos personalizados.

Cuando la historia se mezcla con el paisaje

Andorra es un país pequeño, pero de profundas y largas tradiciones e historia; no en vano, fue el primer estado europeo. Su soberanía fue reconocida en 1278 por el obispo de La Seo de Urgell y el conde de Foix, posterior rey de Francia. La leyenda atribuye su fundación al propio Carlomagno.

Entre las visitas que se pueden realizar aprovechando el viaje al Principado, es imprescindible la Casa de la Vall, el antiguo Parlamento y donde hasta hace una década se reunían los Consejeros que representaban a las parroquias del país. Aún hoy se sigue reuniendo aquí el Consejo, en fechas solemnes, dos veces al año. El gran armario que preside la sala guardaba las leyes y legajos bajo las seis llaves de cada una de las seis parroquias tradicionales. Se visita la cocina, conservada tal y como era y en torno a la cual se reunían muy al principio los consejeros delante de ollas y perolas para reponerse del frío.

El Románico andorrano es único y ejemplos son la iglesia de San Miguel D’engolasters y la del encantador pueblo de Pal, entre otras muchas; destacan por sus campanarios y por sus características entradas porticadas, bajo cuyas cubiertas se reunían los vecinos para decidir el destino de su Parroquia.

La casa-museo de los señores de Areny-Plandolit es una joya sorprendente a través de la cual se puede entender la vida privilegiada que llevaban los señores principales desde el siglo XVII, gracias al comercio de las incipientes industrias del hierro y el textil.

También merece la pena hacer senderismo por la Ruta del Hierro a lo largo de uno de los brazos del río Valira, para encontrar minas abandonadas, forjas y carboneras. Un paseo jalonado de esculturas de artistas de renombre.

Vallnord, cuando no se puede pedir más que sol y buena nieve
Vallnord, cuando no se puede pedir más que sol y buena nieve

Mucho más que un país de nieve

Ir de compras es uno de los grandes pasatiempos de Andorra, como ya comentamos en el reportaje sobre Grandvalira. Aprovecha la baja fiscalidad y los buenos precios del Principado para comprar alcohol y tabaco. Una industria que se mantiene activa y a la que acuden los españoles porque el diferencial de precio es de aproximadamente el 50%.

Dónde comer. Sin duda mientras esquías puedes parar a comer en cualquiera de los numerosos y agradables restaurantes en pistas (9). Para cenar es recomendable bajar a Andorra La Vella, donde nos encontramos la Bodega Poblet, un pequeño restaurante, casi escondido de la vista del gran público, en el centro de la ciudad. Un comedor decorado con mucho encanto, donde Albert te ofrece tapas de autor y deliciosos menús de degustación, preparados con todo el cariño y la amabilidad que también desprende Tatiana cuando te sirve y explica la elaboración de cada plato que trae a la mesa. Ambos saben crear una atmósfera donde disfrutar de la velada y conseguir que todo sepa aún mejor. Para beber, nada mejor que un buen champán.

Dónde dormir. Un pequeño hotel con encanto de solo 35 habitaciones, el Hotel Palomé, es una recomendación con la que acertarás seguro. Cuartos amplios, salón con chimenea, un trato y servicio exquisito. El régimen de media pensión es ideal para disfrutar de sus copiosas cenas y raciones generosas. El desayuno, estupendo y completo servido en la mesa, ya que no hay buffet. Si el tiempo lo permite, no se puede perder la ocasión de tomar un último café antes de subir a pistas en la agradable y recogida terraza, desde donde se divisan unas vistas excepcionales. El hotel se encuentra apenas a 500 metros de los remontes, pero a la puerta del hotel existe un servicio gratuito de autobús público que te llevará encantado.

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