la estación de moda en españa

Formigal, mucho más que esquí: ambiente y aventuras en medio de los Pirineos

Si hay algo que caracteriza a Formigal es su gran ambiente, tanto en las pistas como el après-ski. Es la estación de moda en España y tiene sus razones

Foto: Foto: http://www.formigal.com/
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¿Puede haber un plan mejor que combinar unas horas de esquí con un gin-tonic servido en la propia estación y rodeado de un montón de esquiadores con ganas de pasarlo bien? Si hay algo que caracteriza a Formigal es su ambiente. Mejor aún, su gran ambiente, tanto en las pistas como en el après-ski. Es la estación de moda en España y tiene sus razones.

Los fanáticos de la nieve no suelen salir de noche cuando van a esquiar porque al día siguiente no rendirán. A los que les gusta la marcha nocturna suelen perderse las primeras horas del día siguiente después de una noche larga. Sin embargo, en Formigal han encontrado la solución: un local de moda dentro de la misma estación, el Marchica (en la zona de Sextas), que reúne a partir de las 3 de la tarde a los que ya lo han dado todo sobre la pista y quieren pasar un rato (o unas cuantas horas, hasta las 21:00, cuando echa el cierre) charlando/bailando/ligando sin quitarse las botas ni el mono.

Así, cuando vuelvas a casa o al hotel, la ducha te sabrá a gloria y después de la cena te podrás meter en la cama con la tranquilidad de que no se te van a pegar las sábanas al día siguiente porque no has trasnochado, pero sí que has disfrutado de un buen après-ski como mandan los cánones.

El Marchica es el santo y seña de la estación para jóvenes y no tan jóvenes, pero es el resumen de lo que es Formigal: una estación familiar. Lo era antes de entrar a formar parte del Grupo Aramón y han conseguido que siga siéndolo gracias a iniciativas que siguen gustando tanto a mayores como a pequeños: lo mismo te encuentras un poblado indio que hará las delicias de los más jóvenes que un 'iglú bar' donde poder tomarte una copita de cava o un sushi. Además, hay snowbike, raquetas y motos de nieve, trineos con perros, 'esquí ratrack', tubbing... Lo dicho, para todos los gustos.

Marchica, el local de Aprés-ski por excelencia de Formigal.
Marchica, el local de Aprés-ski por excelencia de Formigal.

Un valle para disfrutar aunque el tiempo no acompañe

Formigal está dividido en cuatro zonas diferentes: una más conveniente a debutantes (Sextas), otra con mayoría de pistas negras para expertos (Izas/Zarrios), la zona más familiar (Anayet) y la que tiene acceso a las zonas más divertidas de la estación (Portalet) para esquiadores más avezados.

Pero divertirse en zonas de alta montaña tiene el riesgo de que haga mal tiempo. Una estación cerrada o con poca visibilidad puede arruinar lo que se esperaba que fuera un gran día de deporte. ¿Qué hacer en ese caso? Lo primero es que se puede echar un vistazo a ver cómo está el tiempo en las estaciones más cercanas: Cerler, Candanchú, Panticosa o Astún están lo suficientemente cerca para coger el coche y aprovechar que alguna de ellas tiene buenas condiciones para esquiar. En caso negativo, se puede hacer turismo: desde Huesca o Jaca a Sallent de Gállego, pasando por el Valle de Tena. La belleza de esos parajes es incomparable.

Pero si el tiempo acompaña, Formigal puede ser un paraíso tanto para aprendices como para expertos. Sorprende que más del 70% del casi centenar de pistas de la estación sean rojas o negras (71 de 97), aunque los que quieran dar sus primeros pasos en el deporte blanco tienen 7 pistas para ellos. Se antojan escasas las 19 pistas azules para aquellos que ya saben mantenerse sobre los esquíes pero que aún no se pueden lanzar por pendientes muy pronunciadas. En total, 137 kilómetros de nieve en una de las estaciones punteras de nuestro país.

El decálogo indispensable para disfrutar de Formigal

1. No hay hoteles a pie de pista, ya que el río Gállego separa la estación de la urbanización Formigal. Sin embargo, hay autobuses cada 5-10 minutos y un tren que te lleva hasta la puerta constantemente.

2. Aunque Formigal es parte del grupo Aramón, al que también pertenecen Cerler o Panticosa entre otros, el forfait sólo es válido para la estación para la que lo compres salvo que te hagas con el forfait Aramón para las cinco estaciones que gestiona la sociedad mixta entre el gobierno regional e Ibercaja.

3. De las cuatro zonas en la que está dividida la estación, El Portalet es la más divertida y la más frecuentada por los esquiadores expertos. Sin embargo, tiene una trampa: si apuras hasta el cierre de la estación, te puedes encontrar con un buen 'atasco' para volver a Formigal. Intenta regresar antes de las 4 de la tarde.

4. No te puedes perder la noche del 5 de enero, ya que en vísperas de los Reyes Magos tiene lugar uno de los momentos más esperados por todos los aficionados: el desfile nocturno de antorchas, al que sigue una cabalgata con todo el pueblo iluminado. Indispensable.

5. La propia estación de Formigal propone planes para salir de la rutina. Si quieres cenar en una cabaña a la que sólo se accede en la cabina de un ratrack (camiones que pisan las pistas), aquí tendrás la oportunidad en La Glera. Si tu plan es más familiar y pasa por terminar la cena volviendo a la estación tirándote en trineo por una pista iluminada de más de dos kilómetros, prepara 42 euros por persona y apúntate al toboganing.

6. Si te quieres ahorrar unos euros en el forfait, lo mejor es que te saques la tarjeta Aramón (que recogerás en la misma estación) y recargarla después por internet. Hay descuentos del 10%.

7. Si no te importa coger el coche por la mañana para subir a la estación, puedes ahorrarte mucho dinero en el alojamiento si reservas hotel en Jaca o Sabiñánigo. Están a unos 45 minutos de viaje y tienen muchas ofertas entre las que elegir.

8. Dónde comer en Formigal. Tres nombres sobresalen por encima del resto: dos asadores, Borrullán y La Tosquera, y el Vidoq, de estilo más moderno. En los alrededores, no se pueden dejar de probar las migas de Casa Blasco en Tramacastilla, donde también están Casa Lavedán y La Era. En Panticosa hay que pasar por Sampietro a comer unas patatas asadas de fama en toda la provincia y en Escarrilla está la sidrería El Sarao, a pie de carretera, con buena materia prima y precios ajustados. Y en Sallent de Gállego están tres clásicos: Asador Casa Jaimico, Casa Socotor y Garmo Blanco.

9. Si lo que queremos es tomar algo más que una caña, en Formigal tenemos buenas opciones. Los lugareños son habituales del Grajos, el Five Elk, el Witch o el Norheim, un chill-out que precede a un fin de fiesta en Tralalá, dos plantas que albergan un restaurante, un gin-club y una sala donde terminar la noche a altas horas de la madrugada a ritmo de DJ's.

10. Las distancias a Formigal en coche varían desde las dos horas desde Zaragoza a las poco más de cinco que nos llevará desde Madrid, pasando por las tres desde el País Vasco o las cuatro horas un poco largas que tardaremos en llegar desde Barcelona. Nada que no se pueda hacer con ganas de disfrutar de la nieve para los buenos aficionados.

 

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