Roglic, el reto de ganar otra Vuelta y su futuro: el deseo de continuar una década (y la dura verdad)
El esloveno se marca como reto ganar en España en 2026. Acaba contrato y las dudas respecto a su futuro es total. Le gustaría continuar, pero debe escuchar a su cuerpo
Roglic sueña con la quinta Vuelta. (Reuters/Benoit Tessier)
El ciclismo cuenta con Primoz Roglic como una de sus estrellas, por eso la incertidumbre en torno a su futuro deja a los aficionados a la espera de que deshoje la margarita. En una reciente entrevista con As, dejó claro que tiene la Vuelta a España como uno de sus objetivos. Y que, si por él fuera, seguiría una década más en activo. Pero que tiene que escuchar a su cuerpo.
Sus 36 años ya pesan. Si decidiera poner punto y final a su trayectoria deportiva, Roglic se iría por la puerta grande: cuatro Vueltas y un Giro de Italia. No obstante, el esloveno confía en que el 2026 se convierta en el canto del cisne. Y su quinta Vuelta puede ser el colofón perfecto, una vez que ha renunciado al Tour de Francia, el único reto que le ha quedado por conquistar.
Renunciar al Tour no es un capricho, más bien se trata de una jugada maestra, fría y estratégica con la que Roglic ha leído el diagnóstico que le ha hecho su cuerpo. Centrará todas sus energías en la carrera en que sabe que puede seguir siendo el rey absoluto: la Vuelta.
"Sería increíble y bonito luchar por la quinta Vuelta la próxima temporada", señaló el esloveno. Su obsesión es tangible porque conoce de sobra el reto y el paisaje. Sus ansias de victorias se han incrementado tras ausentarse en 2024. El deseo de redención de Roglic debe infundir un miedo indescriptible en sus adversarios.
La Vuelta podría ser el último evento en el que participe, dada la incógnita existente respecto a su futuro. "En este momento, te diría de seguir diez años más. Es fácil hablar, soñar, pero hacer esto es duro. El nivel es alto y la competencia cada vez es más exigente", dijo Roglic, que espera haber disipado las dudas en marzo.
El motor de ganar la quinta Vuelta es el incentivo que lo moverá en la temporada deportiva. Pero de fondo emerge la opción de efectuar su adiós. Él mismo ya lo advirtió recientemente: "Soy, ante todo, primero padre, después marido y, al final, ciclista". Roglic ya ha señalado que cada vez es menos fácil continuar con su carrera.
Los reveses del Tour de 2024, cuando sufrió una fractura en la tercera vértebra lumbar, hicieron que se plantease por primera vez la retirada. A veces, el sufrimiento no compensa la gloria, a pesar del masoquismo demostrado por más de un deportista. Sumar ocho victorias para llegar a las 100 como profesional seguro que está en su mente.
La temporada, por tanto, está servida. Roglic, aquel saltador de esquí que lo dejó todo por el ciclismo, puede estar ante su último baile. Ya se ha hecho grande sobre las dos ruedas, pero ahora quiere ser una leyenda.
El ciclismo cuenta con Primoz Roglic como una de sus estrellas, por eso la incertidumbre en torno a su futuro deja a los aficionados a la espera de que deshoje la margarita. En una reciente entrevista con As, dejó claro que tiene la Vuelta a España como uno de sus objetivos. Y que, si por él fuera, seguiría una década más en activo. Pero que tiene que escuchar a su cuerpo.