Es noticia
Pogacar enseña su aplastante superioridad y Arensman repite en la traca alpina del Tour
  1. Deportes
  2. Ciclismo
Marcos Pereda

Por

Pogacar enseña su aplastante superioridad y Arensman repite en la traca alpina del Tour

El ciclista esloveno ganará el domingo su cuarta Grande Boucle y se colocará en el segundo escalón del Olimpo del ciclismo. Pogacar culminará así otra temporada histórica

Foto: Pogacar y Vingegaard, durante el Tour de Francia. (EFE/Martin Divisek)
Pogacar y Vingegaard, durante el Tour de Francia. (EFE/Martin Divisek)

Terminaban los Alpes (terminaba, de facto, el Tour, pese a lo muy mucho que puede ser de bonito todo eso del Sacré Coeur y los adoquines) con etapa cortuca, pero de gran dureza. Al menos hasta que pasó lo que pasó, y queda la etapa cortuca en etapa cortísima y de gran (pero asequible) dureza. Se nos quedó pelín coja esta segunda serranía, no voy yo a decirles lo contrario. Vale, sobre la suspensión... Máximo respeto, siempre, al sector primario. Que me lo respetan mucho en Francia, que saben allí sobre sus fuerzas, sus poderes, su capacidad de influir.

Máximo respeto, también, a quien ha visto cómo le sacrificaban una inversión económica bien gorda y unos bichejos a los que has conocido desde siempre, a los que alimentas, a los que cuidas y sanas. No les voy a explicar yo la clase de ligazones que crea eso, porque si no lo entienden... en fin, espero que se lo pasen bien en su garito de centrociudadcool más a la moda. Quejarse por estos asuntos, mirar a los ganaderos con aire de superioridad (ese "paletos" que define más a quien dice que a quien escucha) es fácil.

Como buscar el aplauso tribunero, el de quien come pipas y fuma farias. Quizá esa buena gente, esos "paletos", no tenían ganas de ver la gran fiesta que es el Tour (y está muy bien que el Tour sea esa gran fiesta) alrededor de sus casas, sus campos y sus fincas, ahora sin vacucas. Quizá tampoco querían aguantar a quienes usan el Tour para mamarse, hacer el gilipollas, vestirse como gilipollas y, en general, exhibir sus taras en Instragames o similar. Miren si no es comprensible. Desconfíen de quien les diga lo contrario...

Foto: caida-ivan-romeo-tour-francia-etapa-20

El gatillazo en los Alpes

Dicho lo anterior... mal actuado por parte del Tour. No el día de la etapa, no el día antes, no en junio o mayo de 2025... Mal actuado por no tener alternativa seria. Y es extensible a todas las Grandes, que llevamos primaveras, julios y septiembres con suspensiones (más en primaveras, a qué engañarles). Y, visto lo visto, a mí me sigue alucinando esta falta de previsión. Entiendo que el despliegue publicitario, de seguridad y logístico en una prueba como la Grande Boucle es mayúsculo, pero tampoco hablamos de cambiar por completo una jornada, sino hacer leve retoque.

Leve retoque, camino a La Plagne, era, por ejemplo, subir dos veces el Col du Pré, hacer lacito y retomar tras la segunda ya camino a Roselend. Vamos, que no es mover toneladas de preparación e infraestructuras. Ahí viene el error del Tour, igual que viene el de la Vuelta y (especialmente sangrante, por el tema de los puertos a mucha altitud y por el tema de los boicots de ciertos ciclistas) el del Giro. No vale quejarse después cuando llevas trabajando recorrido durante (más de) once meses.

Foto: tour-de-francia-o-connor-alpes-pogacar

Así que Alpes chuchurrios. El gatillazo de Loze, la gilietapa de La Plagne. Entiendan... La Plagne es un puerto extremadamente serio (Fignon, Perico, Roche, Sastre, Indurain y Loro lo atestiguan), y el enlazado de Pré y Roselend se nos pone arribísima en dificultad por esa cordillera. Pero yo si veo una etapa “casi-reina” del Tour y pienso que, oye, podría hacerla hasta el manguán que les escribe, pues... Ni etapa "casi-reina" ni hostias en vinagre (o en Vingegaard). Resumen, que meh.

Luego salen y hay escapada y la escapada es casi la misma de Glandon, y está Armirail, y Einer, y Paret-Peinre, y Lenny Martinez (sin remolcarse, al menos por la tele) y Primož Roglič (que pasa de Lipowitz como usted de los consejos), y no llevan medio Pré con los sprínters y similares a siete horas. Tranquis, que nos han ampliado el cierre de control, y tendremos un maillot verde a menos velocidad media que Javier Murguialday. Igual también deberíamos darle una pensada a esto de los porcentajes, porque empieza a dar algo de vergüenza.

placeholder Primoz Roglic y Lenny Martínez, en acción. (Reuters/Benoit Tessier)
Primoz Roglic y Lenny Martínez, en acción. (Reuters/Benoit Tessier)

Primož lleva ganas, y se va solo... bueno, se va con Lenny Martínez, pero ir con Lenny Martínez es como ir solo, porque nunca pasa al relevo, así que te haces todo el trabajo tú. Luego les pilla Paret-Peintre, que le comenta a Roglič cosucas sobre la lingüística estructural y los momentos de Roland Barthes. Oye, Primož, ¿sabes que Barthes habló sobre el Tour? Sí, sí, sí. Y van avanzando, entre unas cosas y otras.

Vingegaard y Roglic

Ah, el equipo de Vingegaard... bueno, que bandera blanca. Kuss se coge día de asuntos propios, van Aert está vanaertando como se vanartea desde hace un bienio... Empezó Jonas el Tour con carita de Ocaña en 1971, pasó los Pirineos como Ullrich y sale de Alpes disfrazado de Zoetemelk... Llegan al valle que antecede La Plagne con Primož en cabeza, pero el pelotón rueda (lo que es aún el pelotón rueda) a menos del minuto, porque ha puesto Tadej a los suyos, porque quiere ganarse aquí, porque anhela repóker. No hay tantos ganadores del Tour con repóker, no hay tantos ganadores del Tour con el arcoíris y repóker. Solo Hinault, de hecho, porque Eddy, celoso, trincó seis etapas en 1972.

Otrosí: No pudo. Otrosí: Aunque, también te digo, queda París. Otrosí: Wellens "jubila" a Roglič justo a pie de La Plagne. Otrosí: ya que llevamos a la tele pública alguien que no paga impuestos en España al menos que aporte pelín de "picante", y no cortoplacismos cobardes y conservadores. Si yo entiendo lo de ser un cagueta cuando eres ciclista, porque al final... Pero ¿ya retirado? No me jodas. A esta gente no le gusta el ciclismo, lo tengo claro.

Es a quince kilómetros cuando entra Gall, luego Arensman y... remacha Tadej. A su rueda Vingegaard. Bajo la lluvia. Son imágenes bonitas, son poco trascendentes para la gran historia, también te digo. Tanto que paran y vuelve Thymen. Y Thymen ataca. Y ninguno de ellos sale a por Thymen, porque a Tadej no le da chiste y Vingegaard renuncia a cualquier atisbo de grandeza, de epicidad.

placeholder Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, durante este Tour de Francia. (EFE/Martin Divisek)
Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, durante este Tour de Francia. (EFE/Martin Divisek)

Comparar esto con la orgía ciclista de Flandes y Roubaix hace unos meses hace llorar a Eddy. Ah, Onley tristérrimo, macho. A veinte segundos el pódium y no le pega aire en el morro. Chuparruedas legendario, Cacaíto redivivo. Que luego se queda, pero, joder... haz una miajuca, haz un probar... Si terminas en el mismo puesto, si Lipowitz igual basculaba en reventón.

Joder, vaya Alpes. Finalmente gana Arensman. Con un segundo sobre Vingegaard (ataque le-gen-da-rio a cien metros, homenaje al comentarista invitado en la televisión que pagamos entre todos los que viven por España) y Tadej. Merecidísimo. Lipowitz tercero en la general, Onley con la absurda sensación de "hostia, esto qué es, parece que me soplen en la cara, por qué no hay una rueda a la que seguir".

¿Dije ya lo de "joder, vaya Alpes"? Así terminaron las cosas. Con tablas, porque casi siempre hay tablas al final del Tour, y porque con estos kilómetros, pues no querrían ustedes un Pra Loup. El domingo ganará su cuarta Grande Boucle Tadej, y se pone en el segundo escalón del Olimpo. Y lo hace aburriéndose, como declaró a la prensa. Aburriéndose y con cierto tono funcionarial. El Tadej cañero, el Tadej que excita, es el de primavera, el de Flandes y Roubaix. Y, aun así... ya vieron este julio. Suma, sin haberse celebrado las fiestas de Torrelavega, dos Monumentos (pódium en los otros dos) y el Tour de Francia. Es otra temporada histórica, es un ciclista de leyenda. Disfrutemos de él.

Terminaban los Alpes (terminaba, de facto, el Tour, pese a lo muy mucho que puede ser de bonito todo eso del Sacré Coeur y los adoquines) con etapa cortuca, pero de gran dureza. Al menos hasta que pasó lo que pasó, y queda la etapa cortuca en etapa cortísima y de gran (pero asequible) dureza. Se nos quedó pelín coja esta segunda serranía, no voy yo a decirles lo contrario. Vale, sobre la suspensión... Máximo respeto, siempre, al sector primario. Que me lo respetan mucho en Francia, que saben allí sobre sus fuerzas, sus poderes, su capacidad de influir.

Tour de Francia
El redactor recomienda