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Mikel Landa lo intenta, pero un poco de bajona igual sí: Hirt gana en Aprica
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Los favoritos ni se imutan

Mikel Landa lo intenta, pero un poco de bajona igual sí: Hirt gana en Aprica

El español, en uno de sus puertos favoritos, se queda a las puertas del podio. Una caída en pleno ataque frustró las esperanzas de victoria, mientras Carapaz sigue vistiendo de rosa

Foto: Carapaz sigue líder. (EFE/EPA/Maurizio Brambatti)
Carapaz sigue líder. (EFE/EPA/Maurizio Brambatti)

La etapa del Mortirolo. Para toda una generación (la mía, porque tengo más años que la gripe común) “la etapa del Mortirolo” era sinónimo de reciedad. “Míralo, es más duro que la etapa del Mortirolo”, decíamos, señalando al tipo de espaldas anchas que lo mismo derribaba árboles a hostias con la mano abierta que se ligaba a la chavala más guapa del insti. Si asociaban tu nombre al Mortirolo... ay, consagrado.

Lo de “la etapa del Mortirolo” viene por el año 1994, porque el Mortirolo lo han subido varias veces, pero “la etapa del Mortirolo” fue esa y nada más que esa. El gran día de la batalla capilar. Calvos con raleos en sienes (Pantani), calvos con peinado tipo Anasagasti (De las Cuevas), rubitos con mechas “sabes que esto es un error” (Berzin), sobriedad navarra (Indurain), putoamismo lombardo (Gianni Bugno). Aquel día marcó a muchos, y fue, posiblemente, el icono ciclista para toda una época, con Telecinco metiendo compresores, Arroyo diciendo que menudo tongo esto, J. J. Santos preguntando por Mbappé y Berlusconi en casa contando billetes. Más o menos, es una dramatización. Luego, decíamos, se subió el Mortirolo más veces, y hasta perdió allí un mundo Olano, pero tampoco vamos a ir poniendo aquí todas las subidas donde perdió un mundo Olano, menuda pereza...

Foto: Carapaz, en el podio del Giro. (Reuters/Jennifer Lorenzini)

No pretendemos engañarles... lo de hoy no pintaba igual de bien. Almeida no es Berzin, Landa no es Pantani (Landani, como mucho), Carapaz no es Indurain, Pozzovivo no es Bugno (oh, no, Pozzovivo no es Bugno, no señor). Pero, oye, no deja de ser “la etapa del Mortirolo”. Al menos hasta que lo miras con más detenimiento. Con atención. Con cariño. Con un poco, sí, de mala hostia creciente. Porque menudo Mortirolo de chichinabo, menudo fake. Que pedimos E.T. y nos han mandado la versión de los hermanos Calatrava. Lo suben por donde se baja normalmente, así que queda el asunto un poco huérfano, como las derrotas (las victorias tienen padres a montones), y es un puerto duro, sí, con algún rampón serio, sí, pero... no es nuestro Mortirolo, que nos lo han robado, devolvedme el Passo di Foppa...

Pena, oigan, porque antes y después la etapa es cosa mayúscula. Que, en general, la etapa es cosa mayúscula, pero ver el Mortirolo de marca blanca pega un poco de bajón. Camino al (no) coloso se sube un (este sí) coloso, porque los italianos tienen por el norte puertos para regalar. Colletto di Cadino, ruta del Crocedomini. Treinta y dos kilómetros, 1600 metros de desnivel, tramos largos por encima del ocho. Da para cosquillas, aunque con el Giro que llevábamos lo más seguro era que provocase carcajadas. Luego la Foppa, más tarde Teglio, que sobre el mapa parece una tachuela, pero entras a mirar detenidamente y... seis kilómetros tirando a infernales. Terminamos con el Valico de Santa Cristina, que es un puerto inédito, porque debió subirse en aquel año 94, pero esa etapa, seguro que lo recuerdan, acabó justo en el primer paso por Aprica, con Indurain prácticamente de rosa, Berzin hundido, y nuestra juventud salvándose (dos años después el Tour acabó al pie de Les Arcs por idénticas razones). Empieza doliendo y acaba peor, como los discos de Álex Ubago. Sus cinco mil quinientos metros de desnivel, sus tres puertos de entidad máxima, sus doscientos kilometrillos... Muy mal se tenía que dar para que no saliera Mikel con la maglia, el premio al mejor escalador y presentando la gala “Aprica, qué hermosa eres” el siguiente otoño...

(Además, que hoy la etapa venía patrocinada por el vino Sforzato, y los calimochos son muy del norte).

Así que eso, expectativas por todo lo alto, porque los aficionados al ciclismo tenemos moral... mucha moral.

placeholder Carapaz continúa vestido de rosa. -(REUTERS/Jennifer Lorenzini)
Carapaz continúa vestido de rosa. -(REUTERS/Jennifer Lorenzini)

Ojo, de primeras pintaba la cosa a mítica, legendaria y digna de juglares con leotardos vergonzosos (muy parecidos a los coulottes, esos leotardos). Antes siquiera de empezar el Colletto, que es puertazo de la leche, de los que pueden marcar desempeños profesionales... antes siquiera de empezar el Colletto se hace una escapada de lo más cuca. Está Poels, está medio Bora, está Ciccone, hay algunos sospechosos habituales. Entra también Alejandro Valverde, porque vio arrancar a Guillaume Martin y quiere que le explique una cosa sobre Aristóteles, que ya están los niños en Bachiller y cada vez se pone más difícil lo de ayudarlos. Hacen hueco, nunca demasiado pero hacen hueco. Y, lentamente, se va a ir desgranando hasta quedar solo seis a pie del Valico (a partir de ahora “ese-puerto-del-que-usted-me-habla”, en homenaje a Indurain).

Subiendo el Mortirolo... bueno, en realidad es que subiendo el Mortirolo no suben el Mortirolo, porque es un Mortirolo sin azúcar, sin cafeína y con cero por ciento de madera grasa. Un Mortirolo rechupeteao. Se ven cosas, pero rompe menos, claro. Bonito, praderas (en lugar de ese bosque desolador que invade la vertiente tradicional), tiene sus rampucas. Hay ritmo donde los buenos, y coronan un puñao, y cuando coronan un puñao siempre es interesante, porque apenas llevan compañeros de equipo (y quienes están ahí son tan rivales como el resto), y no solo has de mover vatios, sino también pensar. Bajando besa el suelo Pozzovivo (que vuelve a entrar) y contacta Juam(n)pe, quien tiene pinta de ir petando media hora cada etapa de montaña de aquí a la Arena.

Teglio ni lo puntúan, porque para qué. Tiene números de Urkiola o El Escudo, pero mejor que quede así, no veas tú qué risas, ya verás cómo se sorprenden, jijí, jajá. Subiendo hasta allí empieza a tirar el equipo de Landa, y Landa mira de reojo a la cámara, y tiene cara de ir silbando Zure atzetik, y todos nos emocionamos, porque Mikel Landa es mi pastor, nada me falta, por verdes praderas me hace reposar. ¿Resumiendo? Ese-puerto-del-que-usted-me-habla es la subida más importante de toda su vida, y pinta a exhibición.

(Ejem).

Ah, Kämna se marchó bajando Teglio, y hace su minutito, y los buenos vienen a tres y medio, y uno no sabe lo que va a pasar, porque el tío es durísimo. Detrás persiguen Arensman, Valverde (veinte años entre ellos, es que es acojonante), Hugh Carthy, las babas de Hugh Carthy y Jan Hirt.

Que viene, que viene, uh, uh.

Vamos, que viene.

Ya está, ahí, en nada.

Ataque rompedor.

Venga, colega... algo más que ritmo, ¿no?

Ay, ay, ay.

Bueno, en fin, cambio de carretera, más pindio.

Aquí sí, ¿no?

placeholder Landa, en una imagen de archivo. (EFE/Manuel Bruque)
Landa, en una imagen de archivo. (EFE/Manuel Bruque)

En fin, a trenecito. Pozzovivo se queda, Almeida empieza a asomarse al balcón como un inglés en agosto. Ese-puerto-del-que-usted-me-habla es realmente duro, y estoy teniendo flashbacks del noventa y cuatro como los de Seymour Skinner con Vietnam. No, no... ¿Por qué aquella Gewiss, por qué Ferrari? Tira Poels, que ya es suficiente noticia, y entonces sucede... es lo que faltaba, esta no la tengo en el álbum de fotos. Caída subiendo. De Pello Bilbao, embestido por Mikel Landa. Es una manera muy directa de reclamar capitanías, aunque desconozco su efectividad genérica. En fin. Aparentemente, no pasa nada (Lejarreta tuvo una así en 1989 subiendo Pordoi y fue bastante más grave), todos esperan, volvemos al status quo anterior. No importa, ya tenemos imágenes. Bilbao intenta pegar un arreón, pero no puede. En fin...

Pero... albricias y zapatetas. Cuatro a cima y ataca Mikel Landa. Ataca Mikel Landa. Qué pedazo de carrera espectacular, es lo mejor que nunca hayamos visto. Ese-puerto-del-que-usted-me-habla haciendo historia. Se van rápidamente él, Carapaz y Hindley, que parecen igualadillos de fuerza. Detrás, Nibali a ritmo, Almeida muriéndose. Almeida es como Abraham Olano con bacalao y pastelillos de Belem. Luego tira Hindley, que parece llevar patazas. João Pedro Gonçalves controla siempre con la vista, y uno ya no sabe si los deja irse para luego subir más tranquilote, porque muy normal no es lo de este muchacho. Almeida es un T-800, es Freddy Krueger de una peli a otro, es ese colega suyo que aparece el domingo como si no hubiera pasado na.

Ah, por delante a Kämna lo pillan Arensman y Hirt, y luego Hirt ataca, y abre hueco, y menudo Giro el de su escuadra, colega. Grandiosa victoria.

Coronan los buenos, Almeida que bajó fatal estos días atrás, y hay cuatro gotitas, y también sol, y todo el mundo se extraña porque no son cántabros, yo esto lo veo frecuentemente. Curvas peligrosísimas, carretera con parches, una cosa muy puñetera. No pasa nada, a veces el ciclismo tiene milagros. Tan jodido estaba el asunto que ni se abrieron más huecos...

placeholder Hirt salió vencedor. (REUTERS/Jennifer Lorenzini)
Hirt salió vencedor. (REUTERS/Jennifer Lorenzini)

Y final. Esa recta de Aprica, qué cosa más agónica, tío. Hirt, luego Arensman. Hindley tercero, Carapaz cuarto, por ahí entran Valverde y Landa. Trece segundines con Almeida, que no son muchos, y alguno se arrepiente en Verona, ya verán ustedes, que esta llorada la he visto más veces. Casi seis horas de etapa, lo mínimo admisible, y cuatro paisanos que se van a jugar la carrera. Quedan cinco días, y todo, parece, está por descorcharse.

O igual son ilusiones mías.

(Qué puertazo ese-puerto-del-que-usted-me-habla).

La etapa del Mortirolo. Para toda una generación (la mía, porque tengo más años que la gripe común) “la etapa del Mortirolo” era sinónimo de reciedad. “Míralo, es más duro que la etapa del Mortirolo”, decíamos, señalando al tipo de espaldas anchas que lo mismo derribaba árboles a hostias con la mano abierta que se ligaba a la chavala más guapa del insti. Si asociaban tu nombre al Mortirolo... ay, consagrado.

Alejandro Valverde Miguel Indurain
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