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Las tendencias de la bicicleta eléctrica para 2022: 'inteligencia', conectividad y más
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CRECIMIENTO IMPARABLE, TAMBIÉN TECNOLÓGICO

Las tendencias de la bicicleta eléctrica para 2022: 'inteligencia', conectividad y más

La pandemia ha disparado la compra de la bicicleta eléctrica, que se ha convertido en una tecnología con expectativas de mejora en este nuevo año

Foto: La bicicleta eléctrica deportiva sigue su crecimiento imparable, con un amplio marco de evolución tecnológica por delante (Mondraker)
La bicicleta eléctrica deportiva sigue su crecimiento imparable, con un amplio marco de evolución tecnológica por delante (Mondraker)

La consultora Deloitte avanzaba en 2019 que hasta 2023 se venderán 130 millones de bicicletas eléctricas en todo el mundo, incluyendo las de transporte y lúdicas. El informe se presentaba antes de la pandemia, que ha disparado la demanda. En Estados Unidos, según la firma NPD Group, las ventas de este tipo bicicletas crecieron un 145 por ciento, doblando a las ‘musculares’. La explosión de la bicicleta eléctrica es una realidad, tanto para las nuevas necesidades de transporte como para la vertiente deportiva. La industria trabaja sobre un gran filón que también ha supuesto la llegada de nuevos actores en el mundo de los componentes (veáse motores, por ejemplo) y suministradores.

Centrándonos en la vertiente lúdica y deportiva, la eclosión de la bicicleta de montaña a finales de los años ochenta provocó un aluvión de novedades a medida que evolucionaba el concepto y la demanda de los consumidores. Con la bicicleta eléctrica se está produciendo un fenómeno similar. Las ‘e bikes’ deportivas están viviendo una rápida evolución en la que incluso ya empiezan a surgir nichos de especialización. Un breve repaso a las tendencias iniciadas en 2021 y que tendrán continuidad este año ayudan a conocer el potencial de crecimiento de la bicicleta eléctrica.

placeholder A pesar de su todavía elevado costo, la bicicleta eléctrica permite ampliar el espectro de usuarios (Foto:Focus)
A pesar de su todavía elevado costo, la bicicleta eléctrica permite ampliar el espectro de usuarios (Foto:Focus)

Baterías, mayor autonomía, y peso

Baterías y motores centran el protagonismo de la evolución actual, influyendo en el diseño y concepto de las bicicletas, e incluso obligando a los fabricantes a modificar sus gamas. En el primer apartado, sigue creciendo la capacidad y autonomía de aquellas. Las nuevas gamas de bicicletas incluyen baterías integradas que alcanzan los 750 Kw, casi un veinte por ciento más que la generación anterior.

Aunque dependiendo del uso individual, tales cifras ya permiten alcanzar los 100 km de autonomía en función del uso de los modos de asistencia. Pero también suponen un tamaño superior y mayor peso, hasta el punto de que los fabricantes necesitan cambiar diseños y geometrías para albergarlas, lo que exige a su vez a ‘dietas de adelgazamiento’ en cuadro y componentes para no superar la barrera de los 24-25 kilogramos, cifra a partir de la cual se empieza a condicionar notablemente su manejabilidad. Algún fabricante ha acudido incluso a posicionar el motor en ángulos radicales para integrar las nuevas baterías. Porque la accesibilidad para introducirlas y extraerlas del cuadro también es clave para su recarga.

placeholder En 2021 han aparecido bicicletas eléctricas más ligeras, en un nuevo segmento de este mercado (Foto:Orbea)
En 2021 han aparecido bicicletas eléctricas más ligeras, en un nuevo segmento de este mercado (Foto:Orbea)

Bici eléctrica, pero más ligera

Pero, ¿son necesarios semejantes cifras de peso y autonomía? La génesis de las ‘e bikes’ lúdicas arrancaba con las bicicletas de enduro, de robustos cuadros y potentes sistemas de suspensión, bicis ya sólidas y pesadas, ahora más todavía con las nuevas baterías. De aquí que la industria empiece a diversificar al detectar nichos de usuarios que buscan bicicletas más ligeras, que ya están empezando a llegar al mercado y se generalizarán en los próximos años.

Son las denominadas ‘Light eMTB”, que reducen ‘la musculosidad’ de las eléctricas tradicionales, reduciendo peso ( con 17 a 20 kg) y capacidad de batería, acercándolas en lo posible en su comportamiento a las bicicletas de toda la vida, modificando el comportamiento para mantener la asistencia eléctrica. Dos marcas están abriendo brecha, Specialized (Levo SL) y la española Orbea (Rise) mientras otro fabricante español, Mondraker, está a punto de entrar en este segmento. Durante este próximo año se espera una avalancha de ‘light eMTB”. El futuro crecimiento de este segmento también animará a los fabricantes de motores a ampliar la versatilidad de su catalogo frente a la más homogénea oferta actual.

placeholder Bosch, Shimano y otros fabricantes ofrecen aplicaciones para modificar los parámetros de la bici desde el móvil (Foto:Shimano)
Bosch, Shimano y otros fabricantes ofrecen aplicaciones para modificar los parámetros de la bici desde el móvil (Foto:Shimano)

'Inteligencia' en la pedalada

De momento, los motores siguen siendo grandes protagonistas de la bicicleta eléctrica deportiva. El gigante Bosch está tirando fuerte con su tecnología en competencia con otro gigante en el mundo de la bicicleta, Shimano, seguidos por otros como Yamaha o Fazua o Brose. La evolución de los componentes electrónicos y sensores está ampliando la ‘inteligencia’ de los motores para adaptar la asistencia a la pedalada del ciclista al reconocer las diferentes situaciones de marcha, así como su optimización de la gestión de la batería. Entre los fabricantes se está intensificando la competencia en la evolución de sus productos, que ofrecen cada vez más prestaciones, no solo en términos de potencia y su entrega.

placeholder Bosch acaba de introducir un ecosistema de conectividad en torno a su motor Performance Line CX (Foto: Bosch)
Bosch acaba de introducir un ecosistema de conectividad en torno a su motor Performance Line CX (Foto: Bosch)

Porque la creciente presencia de la electrónica permitirá la extensión de sistemas inteligentes que se integran con los teléfonos móviles y otros aparatos para la gestión y uso de la bicicleta, en un sistema bidireccional de información. Tanto Shimano, Bosch o Fazua cuentan con aplicaciones que permiten ajustar múltiples parámetros de funcionamiento desde el propio teléfono, incluyendo las actualizaciones periódicas del fabricante. Con incorporación de la tecnología Bluetooh, la bicicleta podrá enviar la información en marcha a aparatos externos integrándose con todos los parámetros físicos del ciclista y del entorno. Las bicicletas ‘inteligentes’ podrán incluso identificar si el ciclista es su propietario e incorporar sistemas antirrobo. Todo un universo, el de la conectividad, que vivirá un gran desarrollo en los próximos años.

La extensión de la electrónica

En un entorno más elitista, la electrónica también está llegando a uno de los elementos más determinantes en el rendimiento de una bici: las suspensiones, que se vuelven inteligentes al ser dotadas con sensores para reconocer el estado del terreno, en subida, bajada u otras condiciones, y adaptar su funcionamiento de forma predictiva más que reactiva. El recientemente lanzado Flight Attendant de Rock Shocks o el Live Valve de Fox suponen un antes y un después en esta área. Incorporados a bicicletas ‘musculares’ por el momento, su integración con los sistemas inteligentes de las eléctricas de alta gama será cuestión de tiempo.

La bicicleta eléctrica está viviendo una enorme expansión por su versatilidad como uno de los grandes atractivos. Sin duda estos próximos años se producirá una gran evolución. El usuario decidirá hasta dónde quiere llegar para acceder a una mayor o menor complejidad. De momento, algo no parece cambiar a corto y medio plazo. La pandemia y sus consecuencias en los sistemas de producción están tensionado al alza unos precios ya de por sí elevados. Sorprendentemente, como puede confirmar cualquier fabricante de bicicletas o las tiendas del sector, también la demanda sigue por las nubes.

La consultora Deloitte avanzaba en 2019 que hasta 2023 se venderán 130 millones de bicicletas eléctricas en todo el mundo, incluyendo las de transporte y lúdicas. El informe se presentaba antes de la pandemia, que ha disparado la demanda. En Estados Unidos, según la firma NPD Group, las ventas de este tipo bicicletas crecieron un 145 por ciento, doblando a las ‘musculares’. La explosión de la bicicleta eléctrica es una realidad, tanto para las nuevas necesidades de transporte como para la vertiente deportiva. La industria trabaja sobre un gran filón que también ha supuesto la llegada de nuevos actores en el mundo de los componentes (veáse motores, por ejemplo) y suministradores.

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