Además, Ganna vence en la contrarreloj

Domingo glorioso del Ineos: Geoghegan gana el Giro y Carapaz es el nuevo líder de la Vuelta

Tras el fracaso de Bernal en el Tour, y sólo dos semanas después de la retirada de Geraint Thomas en el Giro, el equipo británico firma una jornada memorable

Foto: Tao Geoghegan Hart celebra su triunfo en el podio. (Reuters)
Tao Geoghegan Hart celebra su triunfo en el podio. (Reuters)
El ciclismo vivió este domingo una tarde de euforia pandémica, superados los temores a una posible cancelación del Giro o la Vuelta, y celebró una inédita jornada de etapas decisivas superpuestas en las dos grandes carreras de este fin de temporada. El británico Tao Geoghegan Hart (Ineos) cumplió el pronóstico y se llevó el Giro en la contrarreloj del último día: “Algo que ni siquiera había soñado hasta hace dos semanas”, como reconoció emocionado tras bajarse de la bicicleta.

En paralelo, a 1.200 kilómetros de Milán, el pelotón de la Vuelta a España demostraba que no hacía falta el Tourmalet para vivir una auténtica jornada de alta montaña: bajo la lluvia y con un frío que produciría varias hipotermias, con la carrera completamente rota en el tramo definitivo y más duro de la última subida a Formigal, los ciclistas ofrecieron un final de etapa espectacular, con decenas de ataques incontrolados y dificultades metereológicas que cortaban incluso la señal televisiva.

Marc Soler felicita a Richard Carapaz tras cruzar juntos la meta. (Efe)
Marc Soler felicita a Richard Carapaz tras cruzar juntos la meta. (Efe)

El principal beneficiado del pandemonio fue de nuevo el equipo Ineos: Richard Carapaz arrebató con notable suficiencia el ‘maillot’ rojo a Primoz Roglic y se postula como principal favorito a ganar la Vuelta, pese a las pequeñas diferencias existentes actualmente en la tabla (después de 6 etapas, hay ocho corredores en dos minutos). Su explosivo final en Formigal y el hecho de que su rendimiento se potencie con bajas temperaturas (como las que presidieron el Giro que ganó el año pasado) le convierten en un adversario temible.

La resurrección de los Grenadiers

Quién podía esperar semejante renacimiento de un equipo en plena transición (pese a su gran poderío financiero) tras llegar al Giro con la decepción del Tour, ciertas desavenencias internas sobre el diseño del calendario, la anunciada marcha de un Froome en baja forma y la fractura de pelvis sufrida por el líder y gran favorito de la carrera, Geraint Thomas, al tercer día de la carrera italiana, acechada por toda clase de sobresaltos.

Geoghegan Hart (25 años) sacó 39 segundos en la contrarreloj final al australiano Jai Hindley (Sunweb), que llegaba con la ‘maglia’ rosa pero empatado a tiempo con el británico del Ineos, más competente en la lucha individual contra el cronómetro. Por si fuese poco, Filippo Ganna (también corredor del Ineos y campeón mundial de la especialidad) fue el vencedor de la etapa, con mucha autoridad; segundo y tercero, a 32 segundos de ventaja, quedaron el australiano Rohan Dennis y el belga Victor Campenaerts.

Roglic y Mas, con otros ciclistas, en la subida a Formigal. (Efe)
Roglic y Mas, con otros ciclistas, en la subida a Formigal. (Efe)

Hindley había dejado escapar el Giro en Sestriere, aunque termina la carrera con el mayor crecimiento de valoración del pelotón. Que ambos encararan la 'crono' final con exactamente el mismo tiempo en la clasificación general es algo que jamás había sucedido en la historia de las Grandes Vueltas. La diferencia fue clara desde los primeros kilómetros; sin embargo, el ganador del Giro quedó a un minuto de Ganna (la otra gran estrella de este Giro) en la etapa.

Debilidad de Roglic

El ecuatoriano Carapaz completó un domingo estelar de ciclismo en los Pirineos oscenses, después de una etapa recortada (156 kilómetros) pero frenética, disputada a un ritmo altísimo y en el que una fuga temprana de 23 corredores logró llevar a uno de sus candidatos al triunfo de etapa: Ion Izaguirre (del Astana), que aprovechó la labor del protagonista principal de la escapada, su hermano Gorka, ambos ciclistas muy acostumbrados a correr en condiciones frías y húmedas. En algún momento de la tarde, Gorka llegó incluso a ser líder virtual de la carrera.

Una etapa extraordinariamente dura, que vio a Chris Froome cogiendo impermeables para sus compañeros o a Tom Dumoulin tirando como un gregario, con descensos heladores y la angustia del entonces líder, Roglic, perdiendo contacto de forma misteriosa con el grupo a 21 kilómetros de meta, con el puerto de Formigal todavía por delante, siendo rescatado por George Bennett y pagando después el esfuerzo en los últimos repechos con su habitual dignidad (sacaría incluso unos segundos a un discreto Enric Mas en el ‘sprint’ final). "Ha sido un día muy duro, un día que creo que nunca vamos a olvidar en nuestras vidas", dijo el mallorquín tras cruzar la meta.

Ion Izagirre, en el podio. (Efe)
Ion Izagirre, en el podio. (Efe)

Izaguirre fue la gran alegría del día para el ciclismo español en un día de apogeo del Ineos Grenadieres, y Marc Soler fue la alegría del día para Movistar, cuyo rendimiento colectivo promete un duelo de máximo nivel con Ineos y Jumbo para conquistar la tercera gran ronda del año; paradójicamente, y si sigue esquivando la pandemia, la Vuelta del coronavirus luce un aspecto espléndido.
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