precaución para ciclistas y runners

El agresivo e inconsciente frente a una bicicleta eres tú, no tu perro

Pedalear o correr se complica en ocasiones por algunos dueños de perros que dejan sola a su mascota y puede originar alguna situación de peligro real para el ciclista o runner

Foto: Pedaleando en un entorno precioso... y sufriendo un poco. (L. P.)
Pedaleando en un entorno precioso... y sufriendo un poco. (L. P.)

Nada en contra de ellos y todo en contra de sus dueños. Si montas en bicicleta o practicas running seguro que has pasado miedo, en algún momento, por la presencia o no de determinados dueños. Sí, has leído bien, dueños y no perros. A mí me ha tocado hacer alguna serie, fuera del plan de entrenamiento, por la compañía de algún perro. Quería estar tan cerca de mí que podía hasta escuchar su respiración y nada más ganar el esprint, me tocaba volver a pensar que era mi carretera de regreso.

Perros sueltos, en casas de aldeas, tumbados en mitad de la carretera que me han hecho cambiar el recorrido porque al acercarme se incorporaban y me ahuyentaban con un potente ladrido mientras salivaban pensando en mis tiernas piernas depiladas... En alguna ocasión me puse a gritar para ver si alguien salía de la casa a custodiar el perro, pero nada. Vas pedaleando y, sin darte cuenta, un perro sale de la nada para jugar contigo y te obliga a meterte al carril contrario poniendo en riesgo tu vida.

En uno de mis entrenamientos, un perro se metió entre las ruedas de uno de mis compañeros, en una zona rápida, y provocó una caída masiva aparatosa. Todos tirados por el suelo, con heridas importantes y alguna fractura. La dueña fue la primera en ser atendida por los servicios médicos por un ataque de ansiedad al ver lo que había provocado. Ella caminaba por una cuneta de carretera con su perro suelto. Hago salidas en bici de carretera y montaña y, en alguna ocasión, he tenido que frenar en seco porque un perro se dirigía hacía mí. Su dueño, a lo lejos, observa predispuesto a que digas algo para comenzar una discusión. Son muchos los casos y no quiero hablar únicamente en primera persona porque puede parecer que tengo algo en contra del animal y os digo que rotundamente no.

- Jorge fue atacado en Olivenza, mientras regresaba a casa en bicicleta: fueron dos pit bull sueltos y sin bozal que le causaron lesiones en brazo y pierna.

- En Pinell de Brai, un ciclista resultó herido por el ataque de cinco perros de caza, estaba pedaleando por un camino rural.

- Toni descendía con su bici en la mano, por un camino empinado, cuando un perro se echó encima de él. Sufrió lesiones en el gemelo por su mordedura.

- En la localidad de Aberasturi dos perros salieron del recinto donde se encontraban y se abalanzaron sobre un ciclista produciéndole lesiones graves.

“No hace nada, solo quiere jugar”

He escuchado muchas veces eso de “no hace nada, solo quiere jugar”. Seguramente sí, pero el respeto a la persona depende del dueño del perro y no del animal. Entiendo que cada uno dentro de su casa, de su finca, de su espacio particular, pueda hacer lo que quiera pero si compartimos zonas con otras personas hay que buscar ese respeto mutuo.

Por la carretera o caminos no pasan únicamente coches o grandes tractores, también hay gente pedaleando, corriendo o caminando. La normativa, al respecto, puede cambiar dependiendo del municipio o ciudad pero casi todas coinciden en lo elemental. Por ejemplo, esta de Alcobendas (Madrid) nos indica que siempre debes de llevar a tu mascota con una correa que permita su control. Porque luego están los que piensan que su perro les hace caso instantáneo siempre que lo llaman y por eso no lo llevan controlado. Se creen auténticos amaestradores de perros y se pasan minutos gritándole al pobre animal que ni se inmuta o incluso se aleja más. Por desesperación su dueño se acerca a buscarlo e incluso, le propinan algún golpe o castigo por no haber obedecido. Además esta normativa habla de que la correa no podrá exceder de 2 metro si tu perro está considerado raza peligrosa. Repito, creo que la raza peligrosa es la del dueño no la del perro.

El susto con un Shih Tzu

A mí me ha perseguido un Shih Tzu, mientras pedaleaba, con una agresividad tremenda y he visto a un pit bull comportarse como un caniche al estar cuidado y protegido por su propietario. Las mascotas pueden correr y hacer ejercicio pero que no sea detrás de un ciclista o atleta y sí en parques públicos durante el horario permitido. Alguna ciudad habla de hacerlo de 22h a 10h de la mañana en verano y de 20h a 9h el resto del año. Con total libertad y sin horarios, pueden jugar y corretear en zonas habilitadas para perros.

Lo dicho, los perros no tienen ninguna culpa, detrás de ellos hay un humano que es el que educa y el que decide tenerlo suelto pudiendo causar accidentes y lesiones a ciclistas o runners y al propio animal. Un problema real que te invito a denunciar siempre que te encuentres porque al final el que paga la poca responsabilidad de su dueño es el perro, que puede ser atropellado, golpeado y la víctima que sufrirá lesiones o quién sabe si algo más. Ciclista y runner, mucha precaución siempre que vayas por zona rural o campo abierto, por carretera incluso, porque te puedes encontrar dueños peligrosos de perros inofensivos.

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