LA GRAN SENSACIÓN DEL MUNDIAL DE CICLISMO

Nueva exhibición de la 'bestia' Remco Evenepoel: otra burrada más a su palmarés

Remco Evenepoel quizá sea un nombre que dentro de unos meses o pocos años esté en los medios de medio mundo. Su irrupción en el ciclismo está siendo descaradamente llamativa

Foto: Remco Evenepoel cruzando la línea de meta este jueves en Innsbruck. (@UCI_Cycling)
Remco Evenepoel cruzando la línea de meta este jueves en Innsbruck. (@UCI_Cycling)

El pasado 30 de junio, en un 'criterium' disputado por la zona de Las Ardenas, las reglas eran claras: si algún ciclista era doblado, abandonaría la prueba. Remco Evenepoel ganó. Dobló a todos los ciclistas y debieron dar por concluida la prueba antes de tiempo. “Fue en el Tour du Condroz”, comenta a El Confidencial Nico Van Looy, periodista especializado en ciclismo y uno de los primeros españoles que supieron del huracán que llegaba cuando le vio por primera vez en la Bizkaiko-Itzulia (la Vuelta Vizcaya júnior) de septiembre de 2017. Otro español que le echó el ojo en esta prueba fue Joxean Matxin: el director y cazatalentos informó a su Quick Step y, desde entonces, su meteórico ascenso le ha llevado a estar en boca del ciclismo mundial hasta su eclosión en la brutal crono de este martes en los mundiales de Innsbruck. Este jueves, en la prueba de ruta, volvía a ser el favorito (y si en contrarreloj es bueno, subir… sube como un tiro) y no defraudó. Hacia la parte final de la carrera puso un ritmo que nadie pudo seguir y cruzó la línea de meta en solitario, andando, y después de una escapada en solitario de 20 kilómetros (y una caída). Otra exhibición

Remco se llevó un susto cuando hacia el mitad de la prueba, la caída de un rival provocó que se fuera al suelo también. Los líderes del pelotón tiraban mientras él desesperadamente buscaba su coche en busca de una rueda de repuesto. Cuando la consiguió comenzó a tirar hasta cazar al grupo. A partir de ahí continuó pedaleando y cuando restaban menos de 40 kilómetros decidió tomar el timón de la prueba en Innsbruk. Dos escapados por delante a menos de un minuto y a los que dio caza minutos después de su arrancada. Con ellos aguantó, tirando él del grupo, hasta que a menos de 20 kilómetros puso otro ritmo que nadie pudo seguir. Remco Evenepoel se disparaba hacia una nueva conquista en 2018 y el doblete del Mundial junior. Inspirado en su compatriota Philippe Gilbert, cuando llegó a la meta se bajó de la bicicleta, la alzó y cruzó la línea. Sacó 1:25 al segundo (el alemán Mayrhofer), y eso que llevaba celebrando la vistoria desde un kilómetro antes.

“Cuando le vi por primera vez en Vizcaya llamé a Patrick Lefevere [cabeza del Quick Step] y a Axel Merckx [director del Axeon Cycling Team y propietario del Granfondo Axel Merckx, además de ser exciclista e hijo de su padre]. Era un fenómeno. Acordamos hacerle pruebas y un test para el equipo y le comenté tanto a él como a su padre el interés de reclutarle. En principio, se trazó un plan para que en 2019 y 2020 compitiera en un sub-23, pero su evolución provocó, primero, que en este año se le cambiara de equipo júnior [a otro más vinculado a Quick Step] y que desde el año que viene ya pase a formar parte del primer equipo. Durante todo este 2018, ha corrido con las bicicletas del Quick Step”. Joxean Matxin, aunque dejó su labor de cazatalentos del Quick Step al final de la temporada pasada para ser este año mánager deportivo del UAE Team Emirates, sigue siendo de los que mejor le conocen dentro del ciclismo profesional.

Aunque ya no tenga influencia sobre su último 'descubrimiento' en el equipo belga (antes hizo lo propio con Enric Mas), sí que le sigue de reojo y considera normal la decisión adoptada por Patrick y Axel de subirlo ya. “Está claro que si te fijas en el palmarés… Ha ganado prácticamente todo lo que ha corrido este año, salvo dos en las que se ha caído”, señala a este periódico el exdirector de Lampre, Geox o Saunier Duval.

En el campeonato de Europa destrozó al resto

Lefevere comentó a Matxin la idea que tenía sobre Remco ya en el pasado Tour de Francia, antes de la exhibición de este Mundial y prácticamente al mismo tiempo que realizó otra de esas burradas sobre la bicicleta: ganar el campeonato de Europa júnior de ruta… sacando 9:44 al segundo clasificado (y 9:46 al tercero, el español Carlos Rodríguez).

“El año pasado, cuando vi que ganó la etapa reina en Vizcaya y luego quedó segundo en la general, me quedé con su nombre y miraba sus resultados cada cierto tiempo. Cuando vi que lo ganaba todo, busqué en Google más información sobre él y todo lo que me salía era de un futbolista, también de Bélgica, con su nombre. Más adelante comprobé que sí, que era él. Y que tenía una historia nunca vista”. Nico narra a El Confidencial cómo, atónito, fue descubriendo este tesoro del que escribió por primera vez en 'Ciclo21' hace un año, en octubre de 2017.

Deja el balón: monta y pedalea

Este portento deportivo pasó de ser capitán en las categorías inferiores del Anderlecht (además de estar en la cantera PSV) y de Bélgica sub-16, a dejar el fútbol con 16 años por colapso mental. Su padre había sido un ciclista 'amateur' y entre este y Remco había un nexo que sería vital para dar el paso hacia los pedales: el preparador físico de ambos, quien animó a Remco a subirse a la bici viendo que tenía condiciones físicas aptas para ello. Se quedó corto.

Remco Evenepoel, en Innsbruck. (Foto: @EvenepoelRemco)
Remco Evenepoel, en Innsbruck. (Foto: @EvenepoelRemco)

“Evenepoel se sacó la licencia ciclista en enero de 2017 para probarse en alguna carrera, ¡antes, para lo único que había montado en bici, era para ir al colegio! Y a los meses ya estaba ganando”, relata Nico. Perdió 10 kilos de 72 a 62 para transformar su figura de futbolista a la de ciclista y, a partir de aquí, nadie conoce hasta dónde puede llegar.

Excesivamente sobrado subiendo

Si en la contrarreloj del Mundial júnior ya se vio que iba 'literalmente' como una moto (recorrió los 27,8 km a 50 km/h de media), la gran pregunta para quien no le haya visto es cómo va en la montaña. “Le gusta subir. Es muy completo”, comenta Machin. Van Looy opina que “va excesivamente sobrado y no espera a nadie. De Vizcaya salías con la impresión de que era un gran escalador que se defendía muy bien en la crono… Pero mira el otro día. Quizá le pones en una pista o en 'ciclocross' y también arrasa”. Este 2018 ha ganado las cinco carreras de varios días que ha disputado (y venciendo también casi todas las etapas), y en las de un día, más de lo mismo, menos en Gent y la de Paris Roubaix (se cayó y llegó fuera de tiempo). No participa: arrasa.

“Da la sensación de que todavía va buscando su límite, por eso este año quería haber corrido ya en sub-23, porque sabe que en júnior va a ganar la carrera en la que participe. No se siente tan motivado porque se siente tan superior… ¿Qué ocurrirá el día en el que alguien le vaya apretando? ¿Cómo serán sus tiempos?”, se pregunta Nico.

El ciclista belga, en el podio. (EFE)
El ciclista belga, en el podio. (EFE)

Josean pone también el foco en cómo se desenvolverá dentro de un equipo: “Le falta técnica y táctica. Se debe adaptar ahora a la disciplina de un equipo”. En 2019, comenzará una nueva etapa dentro de su atómica carrera profesional y será un nuevo punto de interés dentro del pelotón, aunque Van Looy anticipa que “de primeras, nadie debe esperar que gane porque, al final, se trata de un júnior que salta a profesional y hay muchos júniors que no han triunfado”.

Su drama con el fútbol como aprendizaje

Remco, con el Anderlecht. (Foto: Anderlecht)
Remco, con el Anderlecht. (Foto: Anderlecht)

En este punto está el cómo será capaz de llevar tanta atención y presión mediática. Seguramente, su amarga salida del fútbol le ayude a contextualizar y comprender mejor cada movimiento que realice. Sobre el césped, un día era capitán en el Anderlecht y en Bélgica Sub-16 y al poco tiempo le mostraron la puerta de salida. En su cabeza se había activado un chip de desgana y desazón que le provocó una falta de motivación que terminó con Remco pensando en cambiar de deporte. Ese trance, toda esa fase dramática y personal que no se refleja en cada resultado, es una especie de aval con el que la familia Evenepoel cuenta para tener los pies en el suelo y saber que Remco todavía no ha hecho nada en el mundo del ciclismo.


Sin embargo, parece difícil quitarle esa losa pesada del “nuevo Eddy Merckx". "Cada vez que digo esto, me parece que estoy diciendo una barbaridad, pero es que no hay ninguna otra referencia que se asemeje al dominio que tiene Evenepoel. Es un piropo envenenado, como cuando Contador dijo que Enric Mas era su 'heredero'. Es una mochila de presión”, indica el especialista de ciclismo. Está en manos del Quick Step, el mejor equipo ciclista del momento, que está apunto, con 68 victorias en 2018, de superar el récord histórico de 71 que posee el Mapei de 2000.

El tiempo dirá en qué lugar estará dentro del ciclismo y, sabiendo que hace un par de años ni siquiera tenía una bicicleta decente de carretera, no habrá que esperar mucho para comenzar a conocer sus límites, algo que él mismo ansía averiguar cuando compita con rivales a su altura. Lo intentará sabiendo que su actual pareja destaca de él una cualidad por encima del resto: “Su perseverancia”.

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