ASÍ SE LANDA en las ardenas

El otro trabajo de Mikel Landa o cómo se puede ser feliz a las órdenes de Valverde

Mikel Landa se puso al servicio de Alejandro Valverde en las Ardenas, eso también es liderar, y el murciano del Movistar se lo agradeció posteriormente en redes. Hubo buena química

Foto: Mikel Landa charlando con Alejandro Valverde en la presentación de Movistar. (Reuters)
Mikel Landa charlando con Alejandro Valverde en la presentación de Movistar. (Reuters)

Acudir al tríptico de las clásicas de las Ardenas militando en el equipo de Alejandro Valverde es todo un lujo y un privilegio que pude vivir. Saber que vas a trabajar para el gran favorito, para un líder agradecido te da una tranquilidad pasmosa ante el nerviosismo de otros. Este año, por primera vez, le ha tocado a Mikel Landa, quien teóricamente se disputará el liderazgo del equipo en las grandes vueltas con el murciano y Nairo Quintana.

Se suele viajar el viernes previo a la Amstel, que se disputa domingo y el ciclista no vuelve a su casa, se queda toda la semana en la zona de Países Bajos para la disputa de Flecha y Lieja. Una convivencia entre compañeros que incluye días de descanso activo y otros con un poco más de intensidad y kilometraje, reconociendo los últimos kilómetros de ambas pruebas. Sin duda, estar en el equipo del favorito a la victoria en las tres clásicas - Amstel Gold Race, Lieja Bastogne Lieja y Flecha Valona-, tiene también su otra cara. Y como va de caras, toca ponerla frente al viento, toca coger la responsabilidad de la carrera. Todos los equipos lo esperan, todos los equipos crean su estrategia sabiendo que tras hacerse la fuga, será el equipo de Alejandro Valverde el que controle. Es así, no hay nada extraño ni tampoco por qué tomárselo a mal.

Alejandro es de esas personas que parece que conoces desde siempre, cercano, humilde y agradecido. Eso hace grande a un líder, lo hace diferente a otros. Conseguir que otro líder trabaje sin miramientos para ti y recién aterrizado en el equipo, dice mucho, al menos para mí. La controversia de Mikel Landa en el pasado Tour, relacionada con si trabajaba o no para su líder, se disipa, se aclara. Alejandro ha conseguido que el de Murgía se vaciara para él en las Ardenas. Por encima de una orden de equipo o de una estrategia, están las personas, las emociones. Trabajar para el 'Bala' es sencillo, no cuesta. Ejemplariza y también se pone al servicio de los demás, como hizo con Andrey Amador en Amorebieta. El costarricense había trabajado hasta la extenuación para Alejandro días antes en el Gran Premio Miguel Induráin y tras conseguir irse los dos en solitario, se escondió tras el tico y con un gesto de cabeza le invitó a vencer, a cruzar la línea de meta en primera posición.

La tentación de Landa de tratar de ganar él

Mikel encaró los últimos muros de la clásica cervecera y a falta de 32 km se puso en cabeza. Controló ataques y endureció el ritmo haciendo enseñar los dientes a Jungles, que marchaba a su rueda. A Mikel le daba igual quién estuviera ahí, lo importante era que el 'pinganillo' no decía que parara, que levantara el pie, síntoma de que Alejandro marchaba bien. No es fácil estar ahí a ese nivel físico y mental. Creo que el mental es el más importante, porque puedes llegar a pensar que: ¿por qué no guardo estas fuerzas y también intento disputar? Valverde consigue que esa duda se esfume de la mente de Mikel y que salga toda su profesionalidad a relucir.

Finalmente, quinto en meta, tras haberlo intentado, pero el control es máximo entre los favoritos, excesivo a veces. En Flecha Valona volvimos a ver a Mikel entregado con un único objetivo: brillar trabajando para que un compañero venciera. Controló y se puso al frente del pelotón. Salió a cortar ataques y, exhausto, se fue a cola de grupo de favoritos para coger aire. Parecía que el alavés había dado todo, pero comenzó a remontar por un lateral hasta plantarse al frente del pelotón de nuevo. A su rueda, soldado como si de un tándem se tratara, el Bala pedaleaba a posiciones de cabeza. La colocación antes de Huy es primordial, necesaria e imprescindible. Mikel hizo un trabajo magistral y sacó lo que ha de tener un líder, lealtad por sus compañeros.

Alejandro felicitaba en sus redes a Jualian Alaphilippe por su victoria y agradecía a todos sus compañeros de equipo el trabajo, pero destacaba el de Mikel, lo etiquetaba en la publicación. No creo que fuera por encumbrar su esfuerzo físico por encima de otros, creo que era por destacar su esfuerzo mental y emocional. Por no dudar ni un momento en ponerse a su servicio y olvidar sus opciones personales. He visto a un Landa más líder que nunca, trabajar también es liderar. No dudo que Alejandro apretará sus dientes y bajará la cremallera de su maillot para ayudar a Landa a seguir demostrando su profesionalidad y talento. Y es que no hay secretos para alcanzar victorias. Compromiso, lealtad y humildad por parte de todos y cada uno de los miembros del equipo. Así es como se gana, así es como se Landa.

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