la carrera comienza este sábado en nimes (francia)

Vuelta a España 2017: la obsesión de Froome, el ocaso de Contador

El británico sigue empeñado en ganar una carrera en la que ha acabado tres veces segundo. El español ya no está para ganar, pero dará batalla en su despedida

Foto: Chris Froome persigue su primera Vuelta; Alberto Contador, la cuarta. (EFE)
Chris Froome persigue su primera Vuelta; Alberto Contador, la cuarta. (EFE)

Chris Froome ama la Vuelta. Lo dice él. Quizá solo así se explique su insistencia año tras año en una carrera que se le resiste y que ha convertido su palmarés en una extravagancia: tiene tantos triunfos en grandes vueltas como segundos puestos (cuatro). De este sábado, con la contrarreloj por equipos en Nimes (Francia) con la que arranca la última 'grande' del año, intentará que los títulos suban a cinco.

Que un ganador del Tour se presente en la salida de la Vuelta con la intención de luchar por la victoria es inusual. Desde el cambio de fechas de 1995, cuando la Vuelta comenzó a disputarse a final del verano, además de Froome solo Carlos Sastre ha ganado la primera y ha subido al podio a la segunda. Alberto Contador, al que la organización ha colocado como estandarte en su despedida, ni siquiera lo ha intentado. "Nunca he terminado el Tour y luego he hecho la Vuelta a España", dijo este viernes. Froome lo ha hecho ya cuatro veces contando la de este año.

"Para la Vuelta es un regalo la presencia de Contador", dijo Javier Guillén, rendido como casi todos al ciclista pinteño, borracho de hagiografías desde que anunciara su retirada. También lo es la presencia de Froome, con su obesión por lograr un doblete ya casi olvidado. Hace 39 años que ningún ciclista sube al escalón más alto del podio a ambos lados de los Pirineos. El último en lograrlo fue Bernard Hinault en 1978. Otro francés, Jacques Anquetil, tiene el honor de haber sido el primero en 1963. Y no hay más.

La Vuelta a España de 2014 es la única en la que Contador y Froome han compartido podio. (EFE)
La Vuelta a España de 2014 es la única en la que Contador y Froome han compartido podio. (EFE)

El duelo que no es

Froome y Contador se enfrentarán en un duelo que no es tal: el primero está muy por encima del segundo, como demostró en el Tour, y entre ellos hay un grupo de ciclistas que aspiran también a la victoria y que parten con las mismas o más opciones que el español: Fabio Aru, Vincenzo Nibali, Adam Yates, Romain Bardet, Esteban Chaves, Rafal Majka... Cada uno llega en condiciones muy diferentes, pero todos con pocos triunfos esta temporada.

"Una de las cosas que la distingue de las otras carreras es su lugar en la temporada, cerca del final", explica Froome. "Tienes una mezcla de corredores que la han preparado de manera específica y están en una forma perfecta. Tienes a corredores que vienen de hacer una gran temporada y dependen de la condición que tengan, y gente que posiblemente no ha conseguido sus objetivos y la Vuelta es su oportunidad de salvar un año difícil. Por lo general, eso la convierte en una carrera muy agresiva".

"La Vuelta es una carrera que amo, pero es implacable. El recorrido es siempre mucho más montañoso que el del Tour de Francia y las condiciones son mucho más duras. En España, a mitad de agosto, es muy común tener temperaturas por encima de los 40 Cº. Es brutal, absolutamente brutal", continúa Froome. Esta edición de la Vuelta es muy montañosa, con nueve llegadas en alto y 13 etapas de media y alta montaña. Para compensar, una contrarreloj de 40 km completamente llana en la tercera semana en la que Froome puede meter mucho tiempo a sus rivales, entre los que no hay un especialista contra el crono como él.

Contador: ¿general o etapa?

La duda está en saber cómo llega de fuerzas, tras el Tour más complicado de todos los que ha ganado, sin ganar ninguna etapa y con una ventaja inferior a un minuto sobre el segundo, Rigoberto Urán. Una de las claves de esa victoria y de todas las que ha conseguido en Francia es el control del Sky, el mejor equipo del pelotón. La escuadra británica nunca es tan potente en la Vuelta (además de Froome, solo Mikel Nieve repite de la ronda francesa). En el Tour no sería posible una etapa como la del año pasado en Formigal.

¿Y Contador? ¿Tiene una gran vuelta en sus piernas? Visto lo que ha hecho en 2017, la respuesta es un rotundo no. En su caso sería más realista pensar en buscar alguna etapa, algo que no consigue desde 2014, cuando se impuso en Ancares y La Farrapona y se llevó la general. Una victoria parcial ya sería un éxito que daría lustre a su última carrera como profesional, pero el del Trek es todo o nada. En su cabeza solo está luchar por la general. "Veremos cómo van las piernas y cómo van los rivales, pero vengo con la idea de disputarla", avisa.

El pinteño reconoce que su rendimiento es una incógnita. "He intentado descansar lo máximo posible y los últimos diez días he hecho unos entrenamientos de calidad, pero poco más. Es una incógnita cómo voy a rendir porque es un poco nuevo para mí, pero creo que he recuperado bien del Tour", comentó. Lo que sí está claro es que las próximas tres semanas se convertirán en un tour de despedida por media España. "Esta Vuelta es especial. Quiero disfrutarla al máximo, me siento afortunado de poderla vivir, es el momento y el sitio idóneo para despedirme y van a ser tres semanas de ensueño".

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