por fin no hubo sobresaltos en la llegada

Sagan no va a volver al Tour, pero Kittel rellena de sobra su hueco en los sprints

Kittel sigue sumando victorias. Ya son once en el Tour. Se impuso este jueves en la sexta etapa, la primera llana en la que el campeón del mundo no ha podido luchar por el triunfo

Foto: Segundo triunfo de Kittel en este Tour. (Reuters)
Segundo triunfo de Kittel en este Tour. (Reuters)

Era el día en que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS, por sus siglas en francés) debía decidir si hacía caso a las reclamaciones de Peter Sagan y el Bora-Hansgrohe para readmitir al campeón del mundo en el Tour. Un hecho que habría sido extrañísimo, pues Sagan se hubiera perdido ya dos etapas y, por tanto, su paticipación en la general no podría tenerse en cuenta. Más allá de las especulaciones, escuetas eso sí, sobre un posible regreso de Sagan, el TAS hizo lo que todo el mundo esperaba. Rechazó la petición de medidas cautelares y no, Sagan no corrió en la sexta etapa ni lo hará en las quince restantes. Está feo decirlo, pero de ello se alegra bastante Marcel Kittel.

El TAS informó de su decisión en un comunicado, en el que confirma que Peter Sagan "continúa descalificado" de la prueba, tal y como acordó previamente el panel de Comisarios del Tour por su acción al final de la cuarta, cuando, presuntamente, derribó a Mark Cavendish en el sprint de Vittel, aunque ni incontables repeticiones desde diversos ángulos llegan a dejar clara su culpabilidad.

El Bora señaló que la decisión de los comisarios de la carrera, respaldada por la Unión Ciclista Internacional (UCI), no se ajustó al reglamento al haber sido tomada sin escuchar la versión del sancionado. La escuadra germana recordó un punto del reglamento que señala que "los comisarios pueden juzgar una acción solo si la parte ofendida tiene la posibilidad de dar su punto de vista". Dio exactamente igual. Sagan tendrá que volver al Tour otro año.

Mientras, Kittel sigue sumando victorias. Ya son once en el Tour. Se impuso este jueves en la sexta etapa, disputada entre Vesoul y Troyes sobre 216 kilómetros, en un sprint en el que superó a Arnaud Démare y André Greipel para lograr su segundo triunfo parcial en esta ronda gala, en una jornada limpia sin caídas, por fin.

El alemán del Quick-Step volvió a dominar el sprint con una llegada en la que incluso pudo sentarse antes de cruzar la meta y festejar su segunda victoria en lo que va de carrera. Por detrás entraron Démare, ganador de la cuarta etapa, Greipel, Alexander Kristoff y Nacer Bouhanni. La fuga del día fue neutralizada a sólo 3 kilómetros de la meta en Troyes, engullida por una velocidad asfixiante del pelotón.

La fuga llegó a la localidad de Colombey-les-Deux-Eglises (km 135) con 2.10 minutos de adelanto, el pueblo natal del expresidente Charles de Gaulle, quien vio pasar el Tour de 1960 desde la cuneta. En aquella ocasión paró el pelotón para que el líder de la carrera, Gastone Nencini, saludara al general. Esta vez no paró nadie. La escapada de la ilusión rodaba camino de Troyes, desafiando al calor y a un pelotón que dormitaba sin peligro para los velocistas. El vuelo de la sombrilla de un aficionado fue el único sobresalto para el grupo en su jornada de transición y recarga de baterías tras el primer asalto de montaña.

La séptima etapa vuelve a ofrecer un escenario propicio para los velocistas, 213,5 kilómetros entre Troyes y Nuits-Saint-Georges con una sola cota de cuarta en el trayecto.

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