victoria, por fin, de mikel landa

Nairo Quintana recupera la 'maglia rosa' en la etapa más extraña del Giro

Mikel Landa ganó una etapa en la que Dumoulin se quedó cortado a más de 100 kilómetros de meta, entró de nuevo en el pelotón y volvió a cortarse en la última subida

Foto: Nairo Quintana vuelve a ser el líder del Giro de Italia. (EFE)
Nairo Quintana vuelve a ser el líder del Giro de Italia. (EFE)

¿Creen en el karma? Vincenzo Nibali sí. Este jueves, después de la primera etapa en los Dolomitas, el italiano respondió al líder, Tom Dumoulin, que había criticado al italiano y Nairo Quintana por estar más pendientes de él que de sus propios intereses y llegó a decir que le gustaría verles perder su puesto en el podio por su táctica convervadora. "Existe el karma, Dumoulin puede pagar en la carretera lo que ha dicho", dijo Nibali. Veinticuatro horas después, el líder es Nairo y él es tercero.

El segundo es Dumoulin, que sigue estando en la mejor posición para ganar el Giro. Tiene 38 segundos de deventaja sobre Nairo y la red de seguridad que supone acabar el Giro con una contrarreloj de 29,3 km. El líder del Movistar tiene una etapa de montaña más, la de este sábado de 190 km y dos puertos de primera categoría, para intentar sacarle al menos otro minuto (si no algo más) para tener opciones de ganar su segundo Giro. Y encima también tiene que preocuparse por Nibali.

Tom Dumoulin se dejó el liderato en las rampas del Piancavallo. (EFE)
Tom Dumoulin se dejó el liderato en las rampas del Piancavallo. (EFE)

¿Estaba meando Dumoulin?

El vuelco en la general es consecuencia de una las etapas más extrañas de los últimos años. Durante un buen rato, la gran duda era si Dumoulin se había parado a mear. Semejante preocupación no tenía que ver con el apretón que sufrió el martes y que le hizo perder más de dos minutos, sino con la necesidad de saber si había habido juego sucio en la etapa. El neerlandés se cortó en el descenso de Sappada, a más de 120 km de meta. Se quedó casi solo, mientras por delante Movistar y Bahrain, los equipos de Quintana y Nibali, tiraban para aumentar la diferencia.

Por un momento recordó a la etapa de Formigal de la pasada Vuelta a España, cuando Contador cometió la locura de atacar de salida y Nairo la aprovechó para sentenciar la carrera. Esta vez todo fue más caótico: la realización no emitió imágenes del momento del corte; el GPS indicaba diferencias irreales (por encima de los dos minutos) y los rumores que circulaban no dejaban en muy buen lugar a Quintana y Nibali.

La versión más extendida era que estos (y sus equipos) habían aprovechado que Dumoulin había parado a mear para atacarle. Dado el cruce de declaraciones el día anterior, no parecía una opción descabellada. Se llegó a decir que José Joaquín Rojas (Movistar) se había quedado junto a Dumoulin para avisar del momento ideal del ataque. Pero lo que sucedió fue más sencillo: el líder se equivocó. "He cometido el error de novato al quedarme atrás en el pelotón, mal colocado. Movistar tiró y rompió en el descenso (...) Podría haber sido mucho peor", explicó tras la etapa Dumoulin, que también dijo que no había tenido buenas piernas. "Él marchaba en la parte trasera del pelotón y simplemente se aceleró para ponerle en alguna dificultad", comentó Nairo Quintana.

La diferencia rondó el minuto, pero rápidamente comenzó a bajar. Mediada la siguiente subida, el Chianzutan (segunda categoría), el pelotón se reagrupó. Quedaban 100 km a meta y la carrera se tranquilizó. La escapada inicial, que había sido neutralizada en esos kilómetros de incertidumbre, fue sustituida por otra de mucho más nivel que se empezó a formar en las rampas del Chianzutan. En ella, varios corredores que acabarían jugándose el triunfo de etapa, entre ellos los españoles Luis León Sánchez y Mikel Landa o el francés Pierre Rolland, que ganó el miércoles.

Mikel Landa, por fin

Estabilizada la etapa, apenas hubo movimientos hasta el Piancavallo, último puerto del día. El pelotón bendijo la escapada y se centró en recuperar fuerzas para la última subida, donde se se disputaron dos carreras. Por delante, Luis León Sánchez fue el primer en intentarlo, pero se le hicieron muy duras las rampas y acabó por ceder. Fue Landa, de menos a más, el que acabó venciendo. El vasco consiguió por fin su primera victoria en este Giro, tras ser dos veces segundo y una tercero. Justo premio a su mejor carrera desde la edición de 2015 de la ronda italiana, en la que acabó tercero.

En el pelotón, mientras, hubo muy pocos movimientos. Lo intentó Thibaut Pinot, que en los dos últimos días ha demostrado ser el más ambicioso de todos los favoritos, aunque solo sacó algunos segundos. Mucho más conservadores fueron Nairo y Nibali. Durante varios kilómetros tuvieron a Dumoulin a 20/30 segundos, pero no aceleraron. De hecho, si le aventajaron en más de un minuto en meta fue más por desfallecimiento del neerlandés que por sus ganas de darle la puntilla.

Este jueves, Nairo dijo que o reventaba él o lo hacía su rival, sacó rendimiento de una estrategia conservadora. No parece que lo haya hecho ninguno de los dos. "Intenté limitar pérdidas, eso lo he hecho bien", dijo Dumoulin. Si lo consigue también este sábado, tendrá el Giro en la mano.

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