"quiero ganar, pero Este año es imposible", dice froome

Alberto Contador destroza la moral de sus rivales, que lo fían todo a un milagro

La Vuelta a España enfila sus últimos días de carrera. Cinco etapas en Galicia para echar el cierre a la 69 edición y con un claro favorito a la victoria: Contador

Foto: Alberto Contador, celebra su victoria en la decimosexta etapa de la Vuelta a España
Alberto Contador, celebra su victoria en la decimosexta etapa de la Vuelta a España

La Vuelta a España enfila sus últimos días de carrera. Cinco etapas en Galicia para echar el cierre a la 69ª edición y con las espadas en todo lo alto... O no. Por las diferencias que existen entre los cuatro principales aspirantes, apenas dos minutos y medio entre el líder Contador y Joaquín Rodríguez -cuarto-, y con etapas como el final en Monte Castrove -etapa 18-, la exigente jornada con llegada al alto de Ancares -etapa 20- y los últimos diez kilómetros de Vuelta en la crono por las calles de Santiago se podría pensar que cualquier cosa podría pasar. Sin embargo, los propios contendientes de esta batalla se resignan a reconocer la superioridad de Contador.

Llegó a la salida con un discurso pesimista y renunciando a sus opciones de ganar la Vuelta, pero nadie le creyó. Alberto atesora mucha calidad en sus piernas como para darle por descartado a las primeras de cambio. Los días pasaban y el madrileño no cedía en sus opciones. Comenzaron las batallas de verdad y el pinteño llegó justo a tiempo para estar en la pomada. Los dolores en su maltrecha rodilla quedaron para el recuerdo y su hambre de victoria comenzó a comerse a sus rivales. En la Farrapona, el pasado lunes, asestó el golpe definitivo y parece que ya nadie, salvo una "fatalidad" -como el propio Alberto reconocía en suelo asturiano- pueda arrebatarle el jersey rojo.

En la segunda jornada de descanso que vivió ayer el pelotón en A Coruña, los principales favoritos al triunfo final en Santiago quisieron comparecer ante los medios para dar su visión de la carrera. Todos coincidían en una cuestión: Alberto tiene la Vuelta en su bolsillo. Unos más prudentes, otros con cierta esperanza de equivocarse y Contador con una buena dosis de cautela señalaron que salvo un milagro el madrileño se aupará a lo más alto del podio final en Santiago de Compostela. "No es imposible ganar, pero está muy difícil", señalaba Alejandro Valverde, que es segundo en la general a 1:36 de Alberto y aventaja en sólo tres segundos a Chris Froome.

El británico del Sky, sobre todo por lo mostrado en la última etapa de montaña con final en la Farrapona, parece ser la gran amenaza del madrileño. Sin embargo, el propio Froome admite la superioridad de su adversario. "Esta corriendo muy bien. Ahora no le veo ningún síntoma de debilidad", apuntaba el ciclista de origen keniano que ya sabe lo que es ser segundo y cuarto en la ronda española. "La Vuelta me encanta. Me gustaría mucho poder ganarla alguna vez, pero este año parece que no va a ser posible", continuaba al tiempo que se conformaba con subir a cualquier escalón del podio. "Llegué sin entrenar como me habría gustado y ahora estoy virtualmente en el podio. Hubiera firmado un resultado así el primer día, así que hay que darlo por bueno y tratar de ver que más se puede conseguir".

Con un discurso similar se presentó Joaquín Rodríguez después de un pequeño entrenamiento por los alrededores de la ciudad gallega. "Ahora el podio está muy complicado, así que mi principal objetivo es ganar una etapa a toda costa. Si después podemos mejorar nuestra situación actual -cuarto- pues mejor que mejor, pero con un triunfo parcial salvaríamos la Vuelta", apuntaba el ciclista español del Katusha, quien también reconocía que la falta de entendimiento entre los españoles ha dado más vida a Froome de lo que realmente marcan las piernas. "Estamos con la tontería de tira tú para que yo no me desgaste y después esprintar al final para sacar unos segundos. Ya lo he hablado con mis rivales que así no vamos a ninguna parte, pero nos conocemos desde hace muchos años y ya sabemos cómo corre cada uno. El tiempo que perdimos en la Farrapona -50 segundos- no se corresponde con el estado de forma de cada uno, pero esto es lo que hay y no nos queda otra que aceptarlo y tratar de revertir la situación en la carretera".

Lo ocurrido en Fuente Dé hace dos años -cuando Contador dio un vuelco a la general en un ataque lejano- parece complicado que se vuelva a producir, aunque Alejandro Valverde no descarta nada. "Hay que intentar hacer algo. Es difícil que se dé una situación similar, pero si no lo intentas nunca lo sabras. Yo me encuentro mejor que en la última semana del Tour y eso me da moral. Alberto está muy bien y está yendo a más, así que habrá que preparar algo para ver si podemos aspirar a algo mejor de lo que tenemos", resumía el murciano del Movistar.

Y mientras, Contador, el principal señalado por sus rivales como gran favorito, se muestra cauteloso, aunque admite que con el terreno que queda y las sensaciones de sus piernas el colchón de tiempo del que dispone le aporta tranquilidad. "Mis piernas me dan tranquilidad y lo que tengo que hacer es correr atento a los movimientos de mis rivales. Si después se da una oportunidad de pasar al ataque se aprovechará, pero estamos en una situación de privilegio y no podemos desaprovecharla", reconocía el líder del Tinkoff-Saxo.

Sea como fuere, el caso es que aunque todos se guardarán una última bala confiando en un tiro certero que revierta la situación actual, lo que sí es cierto es que con su rendimiento en carrera Alberto Contador ha minado la moral de sus rivales y se encamina a conquistar su tercera Vuelta a España.

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