se estrena en la extrema Titan Desert

Luis Pasamontes pasa de correr el Tour de Francia a sufrir en el duro y seco desierto

La Titan Desert será su primera experiencia en el desierto y la afronta tras haber realizado un cursillo acelerado para desenvolverse entre dunas y rocas

Foto: Imagen de la espectacular Titan Desert
Imagen de la espectacular Titan Desert

Cuando la primavera ciclista echa el cierre a la temporada y el Giro de Italia está a un paso de tomar el relevo, la atención del mundo del ciclismo hace una parada obligatoria en las dunas del desierto de Marruecos, donde se celebra desde este domingo y hasta el próximo viernes la novena edición de la Titan Desert. Con el paso de los años esta prueba se ha ganado la fama de ser una de las carreras más duras y extremas del calendario de BTT (bicicleta todo terreno) y cada vez son más los aventureros que buscan su historia de épica en este mar de arena y rocas. Son los titanes de las dos ruedas.

La Titan Desert nace en 2006 impregnada de la filosofía del París-Dakar. La navegación y la orientación juegan un papel decisivo y el desierto es el gran enemigo de los ciclistas. El intensísimo calor, las fuertes rachas de viento, las interminables llanuras, los tramos de arena que frenan al corredor y su máquina, esos que en ocasiones deben cruzarse a pie, y las pistas pedregosas que castigan tanto a los ciclistas como a las bicis son sólo algunos de los elementos contra los que deben luchar estos héroes del desierto.

Su mística ha atraído a grandes campeones como el ultrafondista Josef Ajram, los ciclistas Roberto Heras -ganador de cuatro ediciones-, Melchor Mauri o Claudio Chiapucci, entre otros, y también a deportistas de otras disciplinas como el montañero Juanito Oiarzabal, el portero del Real Madrid César Sánchez o el baloncestista José Luis Llorente. Pero también personalidades de muy diversos campos como el actor Santi Millán o el músico Serafín Zubiri han sucumbido al embrujo del desierto.

 

 

En las dunas del inmenso Sáhara, la Titan Desert ha sido testigo de historias de superación sobrehumana, de apuestas imposibles y retos originales, como participantes en tándem o los que se atreven con una bici hecha de madera. En esta novena edición a buen seguro que entre sus 425 participantes estos relatos volverán a estar presentes y entre ellos estará el de Luis Pasamontes. Al asturiano, después de diez años enrolado en el pelotón de ruta al servicio de grandes líderes como Alejandro Valverde entre muchos, le ha tocado cambiar el asfalto y la rueda fina por los caminos y la mountain bike. 

Pasa, como le conocen en el pelotón -donde sigue siendo muy apreciado, pero del que tuvo que salir por el injusto sistema de puntos que implantó la UCI hace unos años y alguna que otra artimaña del juego entre managers y representantes-, ha tenido que realizar un camino inverso al tradicional: de rutero a ‘biker’. A sus 34 años y, pese a que sus piernas han soportado cuatro Vueltas a España, dos Giros de Italia y un Tour de Francia, entre otras muchas carreras, ahora le toca ser el nuevo allá donde va. “Pese a mi edad, soy el novato”, dice con humildad. “Quería seguir ligado al ciclismo y cuando MMR Bikes -el único equipo español profesional de BTT- me ofreció participar en este proyecto no me lo pensé”, señala.

La Titan Desert será su primera experiencia en el desierto y la afronta con ganas, tras haber realizado un cursillo acelerado de cómo desenvolverse entre dunas y rocas. “De la carretera me traigo la resistencia de mi cuerpo a la alta competición y la picardía”, apunta. “La técnica sobre la bicicleta la he tenido que mejorar y, además, he tenido que aprender otras muchas cosas. Por suerte, he tenido buenos consejeros. Por ejemplo, Rafa Medina -el Duque de Feria-, que es un gran apasionado al ciclismo y un experto en carreras de este tipo, me ha enseñado a hacer la maleta. Porque no es lo mismo el ‘petate’ para el Giro de Italia que para ir al desierto. También me ha dado valiosos consejos. Uno de ellos: que siempre lleve algo de nuestro rico embutido como jamón o lomo, que me salvará más de un día en los que el cuerpo no asimila bien los hidratos. También, los mecánicos de Retrocycle me han dado instrucciones de cómo reparar la bici si sufro averías. Aquí no es como en el Tour o la Vuelta a España, que se levanta la mano y se acerca un coche para reparar los percances”, comenta Pasa entre bromas.

Por muchas piedras que se interpongan en su camino, el ciclista de Cangas del Narcea no es de los que se rinden con facilidad. “Sé que habrá momentos duros en los que me plantearé qué hago sufriendo en medio del desierto. Pero nací ciclista y moriré ciclista y sé que por muchas cosas malas que me encuentre siempre habrá otras muchas mejores. Sin ir más lejos, en el BTT he descubierto la solidaridad entre compañeros y la cercanía con el público, ésa que muchas veces falta en la carretera”, subraya.

Las ganas de aventura, incluso, le han llevado a aparcar el máster MBA del Real Madrid que cursa desde finales del 2013. “Se han portado muy bien conmigo. El propio Emilio Butragueño me ha animado a compaginar mis retos como ciclista y mi formación profesional para el futuro”, indica agradecido al trato recibido por la institución blanca. Los libros y el ordenador le estarán esperando a su regreso, ahora es el turno de las dunas, del desierto, del sufrimiento… es el turno de vivir su Titan Desert, esa carrera en la que cada participante es protagonista de su propia historia de superación porque aquí todos son héroes. Los héroes del desierto.

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