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La lacra del dopaje en el deporte se cobra otra vida
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FRANK VANDENBROUCKE ES EL ÚLTIMO CASO

La lacra del dopaje en el deporte se cobra otra vida

La repentina muerte del ciclista Frank Vandenbroucke ha vuelto a destapar el tarro de las esencias del dopaje. El belga, uno de los mejores clasicómanos de

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La lacra del dopaje en el deporte se cobra otra vida

La repentina muerte del ciclista Frank Vandenbroucke ha vuelto a destapar el tarro de las esencias del dopaje. El belga, uno de los mejores clasicómanos de los últimos años, fue relacionado en varias ocasiones con sustancias prohibidas y su fallecimiento, como consecuencia de una embolia pulmonar, ha levantado, una vez, la polémica del dopaje en el deporte de alto nivel.

 

Vandenbroucke ha sido el último caso de una larga lista. El fallecimiento del belga he engrosado una triste nómina de fallecimientos en extrañas circunstancias. Quizá uno de los más polémicos en los últimos años fue el del también ciclista Marco Pantani, uno de los mejores escaladores de la década de los 90. El Pirata también apareció fallecido en una habitación de hotel como consecuencia de un paro cardíaco, tras una sobredosis de cocaína, según la autopsia.

 

El dopaje, en muchas ocasiones, conlleva a la adicción a algún tipo de sustancia prohibida, algo que en algunas ocasiones ha provocado la muerte del deportista. Pero el dopaje es tan antiguo como el propio deporte. Ya en la antigua Grecia, los deportistas bebían vino antes de las pruebas para tratar de disminuir el grado de nerviosismo antes de competir. Desde entonces hasta ahora, mucho ha cambiado la situación del dopaje.

 

El primer fallecido como consecuencia del dopaje fue el ciclista galés Arthur Linton, cuya muerte fue provocada por el abuso de cafeína y estricnina. Esta muerte se produjo en 1896, pero no fue hasta 1950 cuando el número de fallecidos a causa del dopaje creció de manera exponencial. Desde entonces hasta ahora, varios han sido los casos más significativos.

 

El piloto de carreras Pierre Levegh (1955), los ciclistas Knud Enemark Jensen (1960), Alessandro Fantini (1961), Tom Simpson (1967) o Luc De Rijck (1991), los discóbolo Janos Farago (1985) y Göran Svensson (1995), la heptatleta Brigitte Dressel (1987), el jugador de fútbol americano Lyle Alzado (1992) o la atleta Florence Griffith (1998 ) son algunos de los casos más conocidos.

 

Un problema que afecta al ciclismo de manera desmedida

 

Por desgracia, siempre que se habla de dopaje se relaciona de manera casi automática con el ciclismo. En los últimos años, demasiados han sido los casos de dopaje en el mundo de las dos ruedas:  Roberto Heras, Danilo Di Luca, Nuno Ribeiro, Héctor Guerra, Isidro Nozal, Mikel Astarloza, Davide Rebellin, Riccardo Riccò, Leonardo Piepoli, Stefan Schumacher, Bernhard Kohl, Ivan Basso, el citado Pantani e incluso Jan Ullrich son algunos de los nombres relacionados con esta lacra.

 

Pero en los últimos años se ha empezado a abrir una puerta hacia el dopaje en el fútbol. Sobre todo en Italia, donde una misteriosa enfermedad degenerativa denominada ELA (esclerosis lateral amiotrófica) ha empezado a surgir entre determinados futbolistas del Calcio. De momento, no se ha encontrado una causa que explique el porqué de esta enfermedad, aunque se cree que el abuso de fármacos tiene relación con ella.

 

Muchos jugadores han fallecido como consecuencia de este mal: Ernsr Ocwirk (Sampdoria, fallecido a los 43 años), Giorgio Rognoni (Milan, a los 40), Fabrizio Falco (Salernitana, 35), Guido Vincenzi (Sampdoria, 65), Narciso Soldan (Milan, 59), Rino Gritti (Lazio, 51), Albano Canazza (Como, 38 años), Gianluca Signorini (Genoa, 42), Fabrizio Dipietropaolo (Roma, 39), Lauro Minghelli (Torino, 31) o Ubaldo Nanni (Pisa, 44) son algunos de ellos.

 

El fallecimiento de Vandenbroucke ha sido el último caso en el que muerte y dopaje se han visto interrelacionadas. Las extrañas condiciones de la muerte del ciclista belga han vuelto a sacar a la palestra un tema tan complejo como es el dopaje en el deporte de alta competición. Una lacra que, cada vez, se cobra un mayor número de víctimas.

La repentina muerte del ciclista Frank Vandenbroucke ha vuelto a destapar el tarro de las esencias del dopaje. El belga, uno de los mejores clasicómanos de los últimos años, fue relacionado en varias ocasiones con sustancias prohibidas y su fallecimiento, como consecuencia de una embolia pulmonar, ha levantado, una vez, la polémica del dopaje en el deporte de alto nivel.