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UFC Vegas 46: Kattar reivindica su condición de contendiente apalizando a Chikadze
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PELEA EN EL PESO PLUMA

UFC Vegas 46: Kattar reivindica su condición de contendiente apalizando a Chikadze

El bostoniano se ha mostrado tan superior que se ha ganado a pulso una oportunidad para volver a disputar una eliminatoria por el título en un futuro cercano

Foto: Calvin Kattar contra Giga Chikadze en UFC Vegas 46 (UFC Español).
Calvin Kattar contra Giga Chikadze en UFC Vegas 46 (UFC Español).

Calvin Kattar llevaba sin pelear desde hacía un año cuando recibió una paliza de Max Holloway a lo largo de veinticinco minutos eternos. Kattar es muy duro, pero después del castigo que soportó era difícil pensar que esa resistencia numantina demostrada no hubiera contraído secuelas. Y es que ese tipo de golpes no pueden ser ignorados. Era posible que acertase tomándose un año de descanso después del tremendo castigo, pero no lo hemos podido comprobar hasta que se ha subido de nuevo a la jaula. Kattar demostró que podía recibir infinidad de golpes del que posiblemente sea el boxeador más pulido de la UFC y sobrevivir hasta el final. Pero hoy ha sido él el que ha infligido un castigo superlativo, una victoria con la que podría encontrarse a un combate de distancia de una oportunidad por el título. Esta vez la sorpresa ha sido la dureza pétrea de la mandíbula de Giga Chikadze.

Después de una larga pausa de tres semanas, la UFC regresaba con el evento UFC Vegas 46 cuyo combate principal enfrentaba a Kattar y Chikadze, dos luchadores establecidos en la parte superior de la división del peso pluma. Chikadze que venía de ganar a dos contendientes de la UFC como Cub Swanson y Edson Barboza -la mayor victoria de su carrera- ha caído por una decisión unánime aplastante de (50–45, 50–45, 50–44).

Kattar nunca se había esforzado mucho por llevar a sus oponentes a la lona desde que aterrizó en la UFC, pero eso no significaba que no tuviera ninguna habilidad en la lucha. Una proyección en el primer asalto tras una patada errada del georgiano, con su consiguiente castigo en el suelo desde el control de la posición durante la mayor parte de la ronda, marcó el futuro dominio del pleito. Y es que uno derribo es todo lo que necesitó para que Chikadze se lo pensara dos veces antes de desplegar todo su arsenal de golpeo y ralentizara su ataque.

A pesar de que el georgiano empezó mostrándose más fuerte en los intercambios, ejecutando frecuentes patadas, desde que fue proyectado nunca más estuvo cómodo. Kattar imprimió desde entonces una presión de pie agobiante donde nunca le dejó mantener la distancia para soltar con facilidad sus famosas patadas al cuerpo. El norteamericano con el jab de izquierdas por delante, aplicó un castigo sin tregua a despecho de recibir sólidos disparos en su avance, aplicando puñetazos, patadas y codazos, algunos dibujados espectacularmente en giro, ante un rival que buscaba el nocaut en cada una de sus acciones sin encontrar, aunque conectara, ninguna recompensa, un esfuerzo que lo dejó agotado desde el tercer asalto. Chikadze, con el rostro ensangrentado desde la tercera ronda, se mostró bastante desordenado, nada cómodo, sin encontrar su distancia, retrocediendo y con problemas evidentes para cargar el peso corporal e imprimir con fuerza los golpes. Chikadze nunca había sido probado por algún luchador que imprimiera un alto ritmo de golpeo durante 25 minutos. Hoy ha demostrado un aguante al castigo sobrenatural. Kattar, en cambio, había llegado a la distancia de cinco asaltos en múltiples ocasiones, mostrándose sólido en su resistencia. El bostoniano se ha revelado tan superior -recuerden que tenía todas las apuestas en su contra- que ha reafirmado su condición de contendiente y se ha ganado a pulso una oportunidad para volver a disputar una eliminatoria por el título en un futuro cercano.

En el resto de la velada se dieron las siguientes finalizaciones:

En el combate de semifondo, Jake Collier sometió a Chase Sherman con una estragulación por la espalda en los primeros instantes de la primera ronda.

Y en la cartelera principal, Viacheslav Borshchev con una izquierda al hígado desarboló a Dakota Bush en el primer asalto y luego lo finalizó a continuación con una serie de golpes de martillo.

Calvin Kattar llevaba sin pelear desde hacía un año cuando recibió una paliza de Max Holloway a lo largo de veinticinco minutos eternos. Kattar es muy duro, pero después del castigo que soportó era difícil pensar que esa resistencia numantina demostrada no hubiera contraído secuelas. Y es que ese tipo de golpes no pueden ser ignorados. Era posible que acertase tomándose un año de descanso después del tremendo castigo, pero no lo hemos podido comprobar hasta que se ha subido de nuevo a la jaula. Kattar demostró que podía recibir infinidad de golpes del que posiblemente sea el boxeador más pulido de la UFC y sobrevivir hasta el final. Pero hoy ha sido él el que ha infligido un castigo superlativo, una victoria con la que podría encontrarse a un combate de distancia de una oportunidad por el título. Esta vez la sorpresa ha sido la dureza pétrea de la mandíbula de Giga Chikadze.

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