Sammy Vásquez: cómo triunfar en el boxeo tras esquivar la muerte (dos veces) en Irak
  1. Deportes
  2. Boxeo y Artes Marciales
AÚN LE QUEDAN SECUELAS POR CULPA DEL CONFLICTO

Sammy Vásquez: cómo triunfar en el boxeo tras esquivar la muerte (dos veces) en Irak

Con sólo 29 años, está llamado a ser el sucesor de Mayweather en un futuro no muy lejano. Con un récord de 20-0, esta madrugada se mide a Aron Martínez con la idea de mejorar sus números

Foto: Sammy Vásquez, en su combate frente a Wale Omotoso (AP)
Sammy Vásquez, en su combate frente a Wale Omotoso (AP)

Sammy Vásquez puede decir que es un hombre afortunado. A sus 29 años no sólo es uno de los grandes boxeadores del momento en el peso welter, sino que puede presumir de haber salido ileso de la guerra de Irak... hasta en dos ocasiones. Ahora, después de vivir un infierno en uno de los conflictos bélicos más cruentos de los últimos años, sigue con una carrera inmaculada sobre el cuadrilátero, con el sueño de ser el sucesor de Floyd Mayweather.

En la madrugada del sábado para el domingo, Sammy Vásquez peleará contra Aron Martínez, con el objetivo de continuar con sus grandes números: con un récord de 20-0 (14 KO's) no sólo no ha perdido un sólo combate, sino que quiere completar el vacío que ha dejado 'Money', pero el púgil no tiene miedo: "Yo estuve donde no sabes si vas a vivir un día más y esto es boxeo: quizá acabe con la nariz rota, pero cuando termine el combate, volveré con mi familia".

La historia de Sammy Vásquez no es la de un boxeador cualquiera, sino la de un hombre labrado a sí mismo a quien sus circunstancias le han convertido en uno de los deportistas del momento en Estados Unidos. Eso sí, ahora disfruta del deporte y de su familia (mujer y tres hijas), después de mucho tiempo viendo cómo amigos y compañeros no conseguían regresar del campo de batalla, más allá de las obsesiones que esta guerra le ha generado de por vida.

Desde muy joven, Sammy se vio obligado a cuidar de sí mismo. De origen mexicano, el resto de compañeros de colegio se reían de él por su aspecto, lo que incluso provocaba que en el autobús escolar le intimidaran... hasta que un día dijo basta. Harto de esta situación, decidió empezar a aprender a boxear para poder defenderse. Lo que nunca iba a creer es que, sólo un par de décadas después, fuera un ídolo de masas gracias a su inconfundible estilo.

Campeón absoluto de las Fuerzas Armadas

El boxeo pasó de ser un arma defensiva a convertirse en un deporte al que amar y respetar. Poco a poco, comenzó a pelear de manera amateur, hasta que decidió ingresar en la Guardia Nacional del Ejército de Estados Unidos. Sin saberlo, esta decisión le iba a cambiar la vida: y no sólo en el plano personal, sino también en el deportivo, pues llegó a ser campeón de las Fuerzas Armadas, lo que le llevó a ser reserva del equipo olímpico de Londres 2012.

Fue entonces cuando se convenció de que el boxeo era su futuro... hasta que la guerra se cruzó en su camino. Fue destinado hasta en dos periodos en Irak, donde vivió experiencias que le afectaron enormemente. En especial, en su primera vez, donde no sólo le impactó todo lo que sucedía, sino que pasó a formar parte de la Fuerza de Respuesta Rápida que, como su nombre indica, le obligaba a estar en primera línea de fuego para cualquier contingencia.

Aquellas experiencias le cambiaron de por vida: "Cuando llegué a casa por primera vez, sólo hice una cosa: me tumbe en el césped durante cerca de una hora a mirar el cielo azul. Por allí no queda demasiada hierba", confiesa a 'USA Today'. Buena parte de sus compañeros no sobrevivieron o acabaron mutilados, por lo que no entiende cómo él no sufrió ni un rasguño: "Estoy agradecido de haber sido capaz de salir de allí dos veces sin sufrir ni una herida".

Heridas que no se curan con el tiempo

Eso sí, la guerra le provocó una enfermedad de la que es incapaz de desprenderse: estrés postraumático. "Cuando vives esas experiencias, te transformas. Vivo en un estado constante de paranoia. Por ejemplo, en un restaurante soy incapaz de sentarme dando la espalda a la puerta, siempre tengo que vigilar quién entra. Cuando salgo de casa, siempre estoy alerta. Sólo consigo despejar mi mente cuando estoy sobre el cuadrilátero", afirma.

Este sábado, Sammy Vásquez volverá a pelear con el objetivo de seguir haciéndose un nombre en el boxeo. Con la idea de mejorar su récord de 20-0, se enfrentará a Aron Martínez en el Staples Center para continuar con un registro impoluto. Tras pasar por la promotora de Mike Tyson, ahora es Al Haymon -quien manejaba la carrera de Floyd Mayweather- quien quiere llevarle al estrellato. Sus puños serán su razón para intentar ser el nuevo héroe americano.

Boxeo Sammy Vásquez Ejército Floyd Mayweather
El redactor recomienda