Pacquiao regresa; Pacquiao se va
  1. Deportes
  2. Boxeo y Artes Marciales
EL 9 DE ABRIL CUELGA LOS GUANTES ANTE BRADLEY

Pacquiao regresa; Pacquiao se va

Su peleaante Bradley el 9 de abril será la vuelta al cuadrilátero de Manny Pacquiao y, a su vez, significará su retirada negando unos rumores que apuntaban una revancha ante Mayweather

Foto: Bradley frente a Pacquiao en su enfrentamiento de 2012.
Bradley frente a Pacquiao en su enfrentamiento de 2012.

“Mi combate del 9 de abril contra Timothy Bradley será el último. Me retiraré del boxeo para enfocarme en mi nuevo trabajo”. Su pelea en el MGM de Las Vegas será la vuelta al cuadrilátero de Manny Pacquiao tras el combate del siglo y, a su vez, significará su retirada definitiva negando unos rumores que apuntaban una revancha ante Floyd Mayweather. No habrá más por parte de quien cuelga los guantes para dedicarse a la política en su país con el objetivo de ser algún día presidente… “pero está lejos. Es la voluntad de Dios”.

Pacquiao tiene 37 años y sus números son 57 victorias (38 por KO), 6 derrotas y 2 empates. “Uno de los ejemplos más trágicos es cuando vi a Muhammad Ali llevando la antorcha olímpica. Su mano no paraba de temblar. No quiero que pase eso con Pacquiao. La magia no dura para siempre”, las palabras del presidente filipino, Benigno Aquino III, quizás hayan influido en algo para su retirada, aunque más habrá pesado “la voluntad de Dios”.

Ha sido seis veces campeón del mundo y su hucha está lo suficientemente llena como para ni él ni familiares de generaciones venideras pasen apuros económicos: por este último combate Pacquiao recibió un adelanto de dos millones de dólares, de una bolsa garantizada de 20 millones. Nada comparado con lo que ingresó frente a Mayweather, combate por la que se estima unas ganancias cercanas a los 300 millones de dólares (aunque este tipo de cifras siempre hay que cogerlas con pinzas). De tal manera que ahora su fuerza desea emplearla en el Congreso, por el bien de su país.

Antes de anudarse una corbata diaria pretende no bajarse del ring con dos derrotas consecutivas, la de Mayweather y la de Bradley (33-1-1, con 13 KO), quien llega a la pelea tras una imponente victoria sobre Brandon Ríos el pasado mes en la ciudad del desierto de Nevada. El estadounidense firmó un contrato con el prestigioso entrenador Teddy Atlas antes de dicha pelea, considerada una de las mejores en su carrera. El de abril será el tercer y último Pacquiao – Bradley, el primero se lo llevó el excampeón de la WBO en 2012 y el segundo, en 2014, fue para el filipino.

"Haciendo cosas que iban en contra de Dios"

A partir del 10 de abril, una nueva vida. No es la primera vez que da un giro en su timón vital. “Me di cuenta de que antes era una persona débil. Si me hubiera muerto el pasado año (por 2014), creo que mi alma se habría ido al infierno. Tenía fe, pero estaba haciendo cosas que iban en contra de los deseos de Dios. Todas las cosas que amaba y que me gustaban eran las mismas cosas que para Dios resultan detestables. Era un pecador”, señaló en una entrevista hace casi un año, meses después de que se abrazara a la Biblia para abandonar hábitos anteriores relacionados con elementos materiales, apuestas, alcohol y rumores sobre infidelidades.

“Dicen que es rápido en el ring, pero cuando recibió a Jesucristo fue también rápido en su crecimiento (espiritual)”, asegura Jeric Soriano, su consejero espiritual. Un niño de la calle que aprende a caer y levantarse velozmente, también en política tal y como asegura Ramon Casiple, director ejecutivo del Instituto para la Reforma Política y Electoral: “Es un buen alumno de la política tradicional después de perder”. Quizás algún día haya un Pac-Man for president, pero antes habrá un Pacquiao – Bradley, la última vez que consiga poner a todo su pueblo de acuerdo y apoyándole con mayoría absoluta.

Boxeo Floyd Mayweather Muhammad Ali Manny Pacquiao
El redactor recomienda