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La última oportunidad de Delonte West, el exNBA que cayó en el infierno de las drogas y la calle
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RESCATADO POR MARK CUBAN

La última oportunidad de Delonte West, el exNBA que cayó en el infierno de las drogas y la calle

De estrella de la NBA a caer en el mundo de las drogas y el alcoholismo: un jugador que fue valiente anunciando que era bipolar, pero que no pudo encontrar su camino en el baloncesto

Foto: Delonte West, tratando de superar a Marc Gasol. (EFE/Mike Brown)
Delonte West, tratando de superar a Marc Gasol. (EFE/Mike Brown)

"Después de ganar el partido y de haber conseguido la canasta de la victoria, todo el público gritaba mi nombre. Supuestamente, debía sentirme bien, pero estaba en la mierda. Tuve que ir al baño y decirme a mí mismo: 'Joder, levanta el ánimo. Vamos tío, la vida es bonita'". Así hablaba Delonte West en 2008 después de anunciar que dejaba temporalmente los Cleveland Cavaliers para tratar de salir del bache en el que se encontraba. Catorce años después, aún sigue en la lucha.

Delonte West puede ser considerado como uno de los últimos 'bad boys' de la NBA. De gesto serio y mirada perdida, era uno de esos jugadores difíciles de calibrar: tanto si estaba imparable en pista como si erraba más de lo habitual, su rostro nunca cambiaba. Pero no como lo hacía Miguel Induráin sobre la bicicleta, sino en un plano muy diferente: el de la tristeza. Hiciera lo que hiciera, siempre daba la sensación de estar abonado a la pena. Y había razones para ello.

Foto: Josh Giddey, celebrando un triple. (Wendell Cruz/USA TODAY Sports)

Elegido en el puesto 24 del 'draft' de 2004 por los Boston Celtics, solo necesitó un par de temporadas para convertirse en un jugador importante en el equipo. Pero su salida en 2008 en dirección a los Seattle Supersonic y, meses después, a los Cleveland Cavaliers, precipitaron la situación. Tras anunciar que tenía que parar un par de meses para recuperarse anímicamente, volvió a los Cavs con más energía que nunca... pero, entonces, todo cambió para siempre.

Volvía a jugar bien, tener minutos y sentirse cómodo en pista, en una temporada en la que su equipo perdía en el sexto partido de la final del Este contra Orlando Magic. Pero unas semanas después, se precipitaba la situación: era detenido por circular a gran velocidad sobre su moto y, entonces, los agentes de la autoridad descubrían que llevaba tres armas encima. Y, por si fuera poco, daba positivo por marihuana. Fue el principio del fin para un jugador que quedó estigmatizado.

Aquella detención dio lugar a que Delonte West desvelara que era bipolar y que llevaba luchando contra la enfermedad muchos años. Pero lejos de liberarse y de encontrar el respaldo de los que le rodeaban, entró en una espiral de autodestrucción de la que no pudo salir. Pese a jugar dos años más con los Cavs, regresó a Boston y, en 2011, aterrizando en los Dallas Mavericks, llegaron los problemas: nuevos brotes, arrestos y un divorcio millonario darían paso a lo peor.

Caída y... ¿recuperación?

El cúmulo de situaciones para el jugador fue un golpe a su línea de flotación y, mentalmente, no fue capaz de reponerse: en bancarrota y sin equipo en la NBA, probó en China, Venezuela y la Liga de Desarrollo, pero en ningún caso salió bien. Tanto, que empezó a mendigar por las calles para darse al alcohol y las drogas, lo que le terminó de romper definitivamente. Un exitoso jugador de la NBA no había podido luchar contra su enfermedad y se había visto abocado al desahucio más absoluto.

Pero entonces, cuando peor lo pasaba, apareció su salvador. Mark Cuban, dueño de los Mavs, salió a las calles a buscarlo y le rescató de ellas: le pagó un tratamiento para desintoxicarse, le dio una vivienda y le ayudo a intentar volver al deporte. West ha tenido varios intentos, pero ninguno le ha servido como para regresar al nivel que tenía pero, ahora, ha encontrado un camino en el que poder competir: ¿podría encontrar un hueco en la BIG3? De momento, entrena para ello.

Hace escasos días, ha aparecido un vídeo en las redes sociales en el que se puede ver a Delonte West claramente recuperado y entrenando, con un buen porcentaje de acierto en sus tiros. Y es que ese es su nuevo objetivo: encontrar un equipo de la liga de 3x3 en las que juegan antiguas estrellas de la NBA donde volver a divertirse con el baloncesto. Tras superar su peor bache, Delonte vuelve a disfrutar con el deporte... y, quién sabe, si en unos meses volverá a sentirse jugador.

"Después de ganar el partido y de haber conseguido la canasta de la victoria, todo el público gritaba mi nombre. Supuestamente, debía sentirme bien, pero estaba en la mierda. Tuve que ir al baño y decirme a mí mismo: 'Joder, levanta el ánimo. Vamos tío, la vida es bonita'". Así hablaba Delonte West en 2008 después de anunciar que dejaba temporalmente los Cleveland Cavaliers para tratar de salir del bache en el que se encontraba. Catorce años después, aún sigue en la lucha.

El Confidencial
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