'Vote for Warnock', la consigna

El equipo de la WNBA que está en campaña contra su dueña (y senadora republicana)

Kelly Loeffler, dueña de los Atlanta Dream y senadora de Georgia, es una política proTrump enfrentada con su propio equipo debido a sus críticas al movimiento Black Lives Matter

Foto: Jugadoras del Atlanta Dream, con camisetas de apoyos al rival político de su dueña. (Elizabeth Williams)
Jugadoras del Atlanta Dream, con camisetas de apoyos al rival político de su dueña. (Elizabeth Williams)

“La verdad es que necesitamos menos política en el deporte, que se acabe. En una época en la que la política polarizada es más divisora que nunca, el deporte tiene el poder de ser un antídoto unificador”. Este era el mensaje que Kelly Loeffler envió a través de una carta el pasado agosto a la comisionada de la WNBA, Cathy Engelbert, en una queja pública sobre cómo la liga estaba tratando las protestas sociales a través de todo Estados Unidos por los distintos casos de violencia policial sobre la comunidad negra. Loeffler es una de las propietarias de los Atlanta Dream, franquicia de la que posee el 49% de su valor.

El comisionado de la liga femenina de baloncesto más importante del mundo, con Engelbert a la cabeza y en conversaciones con las jugadoras, había acordado rendir homenaje al Black Lives Matter con medidas como el serigrafiado del lema en los pabellones, utilizando camisetas... Un movimiento similar al empleado en la NBA. Algo inaceptable para Loeffler, que llegó a calificar el BLM como protestas innecesarias y violentas. Cuatro meses después de la polémica, las palabras de la propietaria de los Atlanta Dream todavía siguen vigentes y cobran especial relevancia al ser una pieza clave en el nuevo panorama político de Estados Unidos tras las elecciones presidenciales.

Loeffler, en pleno acto de campaña. (Reuters)
Loeffler, en pleno acto de campaña. (Reuters)

Joe Biden consiguió imponerse a Donald Trump tras un exasperante recuento de votos de más de cuatro días como presidente electo de los Estados Unidos. Con amenazas de fraude incluidas por parte del actual residente de la Casa Blanca, a Biden todavía le queda unas elecciones indispensables para el tablero legislativo de su mandato: la confección del Senado. La cámara alta del Congreso avanza hacia un empate técnico de 50 senados a 50 en el que el voto de desempate correría a cargo de la vicepresidenta electa, Kamala Harris.

Los dos escaños del estado de Georgia, al no haber alcanzado ningún candidato el 50% necesario de los votos, se resolverá en una segunda vuelta de elección especial acorde a las leyes del estado. Uno de esos dos puestos podría ser para Kelly Loeffler, quien posee actualmente el cargo de manera temporal. Pero la WNBA, incluidas varias jugadoras de su propio equipo, han elegido: hay campaña a favor del candidato demócrata, el reverendo Raphael Warnock.

Warnock, en pleno acto de campaña. (Reuters)
Warnock, en pleno acto de campaña. (Reuters)

Kelly Loeffler se enfrentó públicamente a sus propias jugadores de los Atlanta Dream. Estas, a través de sus redes sociales, emitieron un comunicado conjunto tras la carta de la propietaria a la liga. “Hemos leído la carta, rechazamos la carta. Black Lives Matter, vota en noviembre”, dijeron en un escrito firmado por toda la plantilla. Varias de ella, como por ejemplo la pívot Elizabeth Williams, pidieron el voto a favor de Raphael Warnock, el candidato frente a Loeffler. En esta primera vuelta el demócrata alcanzó el 32,9% de los votos, mientras que la dueña de los Dream, republicana, tuvo que conformarse con un 25,9%. El próximo 5 de enero se decidirá quien será senador por Georgia, una votación que no contará con más candidatos y que ha llevado a la WNBA a la movilización.

El reverendo Raphael Warnock fue pastor de la iglesia bautista Ebenezer, templo religioso que saltó a la fama por Martin Luther King, ahí se bautizó, ejerció como ministro y dio algunos de los sermones más recordados de su vida política. Warnock una de las piezas locales más fuertes del aparato demócrata y se ha llevado halagos del mismísimo Barack Obama. El expresidente formó parte de la campaña de Georgia. No fue el único apoyo sonado para el reverendo.



Encabezada por Sue Bird, una de las mejores jugadoras de toda la WNBA, la liga ha prestado un apoyo casi incondicional al candidato demócrata, mostrando su desacuerdo con la actitud de Loeffler respecto a los movimientos sociales y su implicación. “Me siento honrado por el abrumador apoyo de las jugadoras”, aseguró Warnock en su momento. Tras confirmarse la segunda vuelta de las votaciones, Sue Bird volvió a pedir el voto para su candidato.

Elizabeth Williams, en una imagen de redes sociales.
Elizabeth Williams, en una imagen de redes sociales.

La veterana jugadora de los Seattle Storm goza en su palmarés de ser la atleta FIBA más condecorado en la historia entre Mundiales y Juegos Olímpicos, masculino o femenino, posee cuatro medallas de oro (2002, 2010, 2014, 2018) y una medalla de bronce (2006). Es, además, un icono fuera de las pistas, conocida por sus reivindicaciones sociales. Su pareja, la mediática jugadora de fútbol Megan Rapinoe, también se unió a la campaña a favor de Warnock.

Seguidora de Trump, anti Black Lives Matter y una de las políticas más ricas de EEUU

Kelly Loeffler aseguró que estaba al “100%” de acuerdo con todas las acciones que Donald Trump había realizado durante sus dos campañas presidenciales. Su marido, Jeffrey Sprecher, llegó a donar un millón de dólares a la campaña presidencial republicana, a través de America First Action, organización destinada a la promoción de Trump durante las elecciones. Entre sus opiniones más firmes están sus ideales en contra del aborto. Pero serían sus críticas al Black Lives Matter las que provocarían las protestas de la WNBA. El pasado septiembre, tras ser interrumpida por activistas del movimiento en pleno acto de campaña, la senadora ensalzó los ideales “violentos y antisemitas” que, a su juicio, tiene el BLM. La protesta, que no pasó a mayores, se limitó a una serie de consignas que se taparon con el ‘Born in the USA’ de Bruce Springsteen a todo volumen.


Loeffler llegó a recibir peticiones por parte de jugadoras de la liga sobre si debería marcharse del equipo. La senadora hizo frente a estas afirmaciones, negando siquiera que se lo hubiera planteado abandonar su cargo.

La senadora Loeffler, en un acto de campaña. (EFE)
La senadora Loeffler, en un acto de campaña. (EFE)

La empresaria, quien forma parte de la compañía Intercontinental Exchange, se convirtió en dueña mayoritaria de las Atlanta Dream en el 2011, involucrándose en el proyecto deportivo, acompañando siempre que podía los desplazamientos del equipo y tomando parte de todos los aspectos de la organización. No se apartaría del esquema deportivo hasta octubre del 2019, cuando dio un paso a un lado, alejándose del trabajo del día a día. Dos meses después sería designada como sucesora temporal del senador Johnny Isakson, y candidata a las elecciones.

Según Forbes, la fortuna de Loeffler y su marido podría superar los 800 millones de dólares, lo que la convertiría en la integrante más rica de todo el Capitolio. Afronta las votaciones decisivas de su carrera política en apenas dos meses… Con su propio equipo haciendo campaña a favor de su rival.

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