jugador de los philadelphia 76ers

Ben Simmons, una estrella contracultural en la NBA: no tira triples

El jugador australiano, debutante esta temporada tras perderse toda la anterior por lesión, está dominando como hacía tiempo que no lo hacía un novato. Y todo sin tiro exterior

Foto: Ben Simmons es el principal candidato al premio de novato del año. (USA Today Sports)
Ben Simmons es el principal candidato al premio de novato del año. (USA Today Sports)

El pasado miércoles, en el partido entre los Philadelphia 76ers y los Washington Wizards se lanzaron 101 tiros libres. De esos, casi una tercera parte (29) los lanzó Ben Simmons, que batió un récord bastante singular: el de más tiros libres lanzados en un cuarto (24). Los Wizards, que empezaron el último período con una desventaja de 19 puntos, decidieron emplear el 'hack-a-Simmons', una táctica utilizada que consiste en hacer falta de forma continua al rival que peor porcentaje tiene desde el tiro libre.

La artimañana no es nueva; se popularizó en la época de Shaquille O'Neal y ha sido muy empleada contra otros pívots con muñeca de madera como Dwight Howard o Andre Drummond, que no por casualidad ocupan los primeros puestos en la lista de más tiros libres lanzados en un partido. El caso es que Simmons no es pívot, sino base. Uno muy alto, sí (2,08), pero base al fin y al cabo. O si lo prefieren, generador de juego. Cuando está en cancha, es él es que dirige a los Sixers, igual que hace LeBron James, con el que lo comparan.

Apenas mete la mitad de sus tiros libres

"(El 'hack-a-Simmons) No va a suceder durante mucho tiempo", avisó el jugador tras el partido, ganado por los Sixers por 118-113 y en el que acabó con 31 puntos y 18 rebotes, sus topes en su corta carrera NBA. En Drummond tiene un buen ejemplo de lo que puede mejorar en ese aspecto de su juego. El pívot de los Pistons solo había superado el 40% de acierto en el tiro libre en una de sus cinco primeras temporadas en la liga (41,8% en la 2013-2014), pero este curso está promediando un 64,8%, suficiente para dejar de ser una rémora cada vez que tiene que ir la línea.

Simmons, por mucho que anote solo el 55,9% de sus tiros libres, está lejos de serlo. Su irrupción en la liga ha sido fabulosa. Tras perderse su primera temporada en la NBA por lesión, tras sus primeros 21 partidos promedia 17,9 puntos, 9,4 rebotes y 7,1 asistencias, números que le colocan como favorito al premio de novato del año. Con apenas 21 años está demostrando ser uno de los mejores bases de toda la NBA, y sin necesidad de tener un buen lanzamiento en suspensión. Tiene un físico impresionante y entiende el juego como el mejor, cualidades que le permiten no depender del tiro.

Su caso no es como el de Lonzo Ball, cuyos primeros pasos en la NBA están siendo históricamente malos en el lanzamiento, o como el de Ricky Rubio, otro base que tiene en el tiro su punto débil. Ambos utilizan el lanzamiento en suspensión mucho más que Simmons, que practicamente lo desprecia. Su juego de ataque se basa en las penetraciones y en finalizar cerca del aro, ya sea con bandejas o lanzamientos a una mano. Simmons es el segundo jugador que más penetra por partido, 18,8 veces, según datos de NBA.com/Stats.

Ben Simmons finaliza sus penetraciones con la derecha, pero lanza con la izquierda. (USA TODAY Sports)
Ben Simmons finaliza sus penetraciones con la derecha, pero lanza con la izquierda. (USA TODAY Sports)

Aún no ha tirado de tres

Hay un dato muy llamativo en el juego de Simmons: no ha incorporado el tiro de tres a su juego. La NBA vive en la era del triple, a todos los jugadores se les pide que tiren de tres, da igual que mida 1,80 o 2,20, como demuestra el caso de Kristaps Porzingis. Empujado por la estadística avanzada, el juego avanza hacia el destierro del tiro de media distancia en favor de los lanzamientos cerca del aro y del triple, mucho más eficientes. Simmons encaja en ese esquema, pero porque solo lanza cerca de la canasta. El 71,9% de sus tiros son desde tres metros o menos, según datos de Basketball Reference. La distancia media de sus lanzamientos es 2,19 metros. La de Stephen Curry es de casi 6.

Simmons es casi un jugador contracultural. Su estadística indica que ha tirado ocho triples, pero han sido tiros forzados con un segundo o menos para que acabara la posesión (aquí se pueden ver: solo uno es junto a la línea de tres). La distancia media de esos ocho lanzamientos es de 19,24 metos, cuando la línea de tres está a 7,24. A efectos prácticos Simmons aún no ha decidido lanzar un triple en la NBA. Por comparar, Giannis Antetokounmpo, otra estrella de la liga con un patrón de juego similar (finaliza la mayoría de sus jugadas cerca del aro), lanza 1,8 triples por partido.

A la izquierda, la distribución de los tiros de Ben Simmons. A la derecha, la de Dwight Howard. (NBA.com/Stats)
A la izquierda, la distribución de los tiros de Ben Simmons. A la derecha, la de Dwight Howard. (NBA.com/Stats)

¿Es zurdo o diestro?

Simmons tiene otra peculiaridad: cuando penetra finaliza con la mano derecha, pero su lanzamiento en suspensión o desde el tiro libre es con la izquierda, a pesar de que los entrenadores creen que su mecánica es mejor con la derecha, según contaba hace unos días un reportaje de la revista 'Sports Illustrated'.

En ese mismo texto, el periodista cuenta una anécdota: hace cuatro años, en Las Vegas, LeBron James se acercó a un Simmons adolescente y le invitó a entrenar con él. "Tienes la oportunidad de ser mejor que yo", le dijo James, que ha actuado de padrino del Simmon en sus primeros pasos en la NBA, aunque cuando el ha preguntado por la comparación entre ambos ha preferido. "Ben es Ben y yo soy yo", dijo antes del último enfrentamiento entre Cavaliers y Sixers.

Lo cierto es que el nivel del australiano es tan alto que esa comparación, o la que le coloca junto a Magic Johnson, no está fuera de lugar. En febrero puede convertise en el primer novato que va al 'All Star' desde que lo consiguiera Blake Griffin en 2011 (ni siquiera LeBron lo logró). Simmons lo tiene todo para ser un jugador de época, y los Sixers salivan tras varios años en el fondo de la NBA.

Joel Embiid y Ben Simmons, las dos estrellas de los Philadelphia 76ers. (USA TODAY Sports)
Joel Embiid y Ben Simmons, las dos estrellas de los Philadelphia 76ers. (USA TODAY Sports)

La culminación del 'Proceso'

Hace un mes, Sam Hinkie tuiteó "I love it when a plan comes together", frase que pronunciaba el personaje de Hannibal en el Equipo A y cuya versión en español ("Me encanta que los planes salgan bien") también se hizo muy popular. Era una referencia al título de la MLB logrado por los Houston Astros, pero también una indirecta al buen momento de los Sixers. ¿Que quién es Sam Hinkie? El anterior mánager general de la franquicia y responsable de poner en marcha un plan a medio y largo plazo para hacer grande a la franquicia de Filadelfia. La idea, bautizada como 'The Process' (El Proceso) y amada y odiada a partes iguales, consistía básicamente en perder lo máximo posible para reconstruir el equipo a través del 'draft'.

Entre 2013 y 2016, los Sixers ganaron 47 partidos, menos que nueve equipos solo la pasada temporada. Eso les permitió elegir, entre otros, a Joel Embiid (número 3 en 2014) y Ben Simmons (número 1 en 2016), que ahora son sus dos grandes estrellas. El plan sufrió retrasos debido a las graves lesiones de ambos: el camerunés se perdió sus dos primeros temporadas y la mitad de la tercera y el australiano, la primera (su elección con el número 1 en el último 'draft', Markelle Fultz, también se ha lesionado y de momento apenas ha jugado). Pero ahora está dando sus frutos.

La temporada pasada, con el debut de Embiid, el equipo ya mejoró. Y en esta tienen marca positiva (13-9) y van lanzados hacia los 'playoffs' por primera vez en seis años. Y de ello tiene buena culpa Ben Simmons, un jugador al que no le hace falta tener un buen tiro en suspensión para dominar los partidos. Cuando lo tenga, porque lo va a tener, será aún mejor.

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