está haciendo los mejores números de su vida

Marc Gasol abronca a sus compañeros: "Para mí esto es triste y vergonzoso"

El jugador de Memphis cree que el equipo ha perdido la entrega que tenía. Han perdido cuatro partidos seguidos y pueden plantearse incluso un traspaso del pívot más adelante

Foto: Marc Gasol finta ante Luc Mbah a Moute. (EFE)
Marc Gasol finta ante Luc Mbah a Moute. (EFE)

El deporte también es una cuestión de identidad, todos los equipos buscan la suya, un poco por marketing, también porque la mejor manera de construir un proyecto ganador es tener las cosas claras. En Memphis, ciudad pequeña y musical, entendieron que con sus recursos la mejor manera de hacer un equipo era ponerse las pilas en defensa y ser más fieros que los rivales. Una suerte de cholismo de la canasta que ha funcionado muy bien durante bastante tiempo. 'Grit and Grind', que viene ser algo parecido a molerse a palos. No esperen claqué, pero sí yunques y martillos. Marc Gasol, también.

Marc Gasol, que entre los parabienes de su carrera tiene el premio al mejor defensor de toda la NBA en el pasado, era parte de esa maquinaria algo sucia pero bastante efectiva. Era, en realidad, la principal estrella de la casa. El equipo nunca ganó el anillo, ni llegó a la final, pero consiguió cierta comunión con la grada. Los Grizzlies fueron el mejor equipo de su historia y los aficionados agradecieron su esfuerzo convirtiendo a la franquicia en una de las más exitosas comercialmente. Las ideas, en todo caso, siempre terminan por deshilacharse en algún momento.

"Estamos siendo blandos"

"Para mí es triste y vergonzoso. Todo el mundo tiene que mirarse al espejo. Estamos siendo blandos y hay que mirarse al espejo, saber qué necesitamos hacer y hacerlo cada noche". Explicaba Gasol esta semana después de una derrota. Han sido cuatro consecutivas y la crisis azota el estado de Tennessee. porque otros, quizá, pueden ser blandos, pero no ellos, que construyeron el castillo desde esa premisa. Gasol mira a sus compañeros y no le gusta lo que ve, el equipo ha cambiado en los últimos tiempos, se han ido jugadores como Zach Randolph y ha habido fichajes calamitosos como Chandler Parsons. El problema, en todo caso, es más profundo que ese. Tiene que ver con el ocaso.

"Lo único que puedo hacer es pedir disculpas. Pedir perdón porque esto no es lo que nuestros aficionados están acostumbrados a ver. Eso no es lo que llevamos 10 años construyendo. No es así y no es lo que hemos levantado", explicaba Marc, tan profesional como siempre. El problema ya no está en la temporada, que con siete victorias y ocho derrotas, en el temible oeste, no parece que tenga mucho futuro. El drama está en el legado, no hay mejor manera de romper una buena historia que desarrollando un final tristón, sin gracia.

"Si tú no haces tu parte no ayuda. Primero hay que hacer cada uno su parte y ser honesto con uno mismo". Esto ya tiene otro matiz, que es la mirada a los compañeros. Gasol entiende que no están dando todo lo que tienen que dar, que el equipo que se ha montado podría dar más y no lo está haciendo. Se le ve frustrado, hasta el punto de que esta semana, en un partido contra los Rockets, terminó con una técnica por tirar la zapatilla de un rival. No es el jugador más amable ahora mismo, está algo confundido.

El que puede dar lecciones

Da lecciones, él que puede. Porque sí, puede. Primero porque es uno de los mejores jugadores del equipo, si no el mejor. Después porque sus números esta temporada están, incluso, por encima de lo que consiguió en temporadas pasadas. Y Marc ha sido 'all-star', así que eso en su caso es decir bastante. 19.7 puntos, 9.3 rebotas, casi dos tapones por partido. Son sus mejores cifras históricas, pero en un competidor como él eso es lo de menos. No se conforma con hacer buenos partidos, necesita más. Se puede marcar 35 puntos, 13 rebotes, cinco tapones y cinco asistencias, como hizo esta semana contra Indiana, pero no le servirá si eso, como ocurrió, no es suficiente para lograr una victoria en el partido.

Lo de la profesionalidad en Marc es casi reiterativo. Los que le conocen admiran de él su capacidad para trabajar cada día más, desde que era adolescente. Memphis es su ciudad, casi tanto como Barcelona, allí fue al instituto y dio sus primeros pasos en el baloncesto antes de pasar a Europa. Era un chico algo pasado de peso al que no se le veía lo que después terminó teniendo. Aquellos kilos de más se fueron, pero la cosa va más allá. Esta temporada, por exigencias de la liga, ha perdido aún más volumen. Y ha empezado a tirar triples con mucho acierto. En él nunca hay un límite que no quiera desafiar.

En este contexto se abre un abanico de posibilidades y rumores. La secretaría técnica de los Grizzlies tiene que mirar al futuro y, si eso ocurre, igual es momento de reconstruir. El panorama no es sencillo, más aún sin Conley, la otra estrella del equipo, que está lesionada. ¿A qué aspira Memphis? Es una buena pregunta. Antes de la temporada parecía claramente un equipo de play-off, pero con el paso de las semanas esa sensación va cambiando.

Ahí es donde pueden empezar a plantearse un traspaso por Marc Gasol. No será ahora, aún están en la pomada, pero si las próximas semanas se llevan por el mismo camino de las últimas no es improbable que se piensen empezar de cero. Intentar conseguir jugadores jóvenes para ir cambiando la filosofía o, mejor aún, elecciones en el draft que les de jugadores para moldear desde su primera juventud. Pensar que con la plantilla que hay ahora, y con su estrella Gasol, ya se ha llegado al máximo posible.

De ser así, Gasol puede ir a un equipo que quiera el campeonato. De hecho, solo un equipo con aspiraciones se arriesgaría a ir a por un jugador con un contrato como el de Marc que tiene ya 32 años. Nadie duda de su juego, desde que está en la NBA ha demostrado temporada tras temporada ser un jugador valioso, uno de los mejores pívots de la competición. En el entorno adecuado puede hacer que un equipo pase de contendiente a campeón, y eso es en lo que piensan los que mandan en los equipos ambiciosos. De momento es solo un rumor, una frase que se dice en los pasillos sin pensar en que pueda cristalizar. Pero los momentos cambian rápido en la NBA, igual el ocaso del 'grit and grind' es también la salida de Marc de su casa. Él, como su hermano Pau, es sin lugar a dudas uno de los hombres más importantes en haber vestido nunca esa camiseta. Por eso, por su pasado y por su presente, él si puede dar lecciones.

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