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Shaun Livingston brilla en el trabajo más difícil del mundo: suplir a Stephen Curry
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los warriors están encantados con el base

Shaun Livingston brilla en el trabajo más difícil del mundo: suplir a Stephen Curry

El base, que iba para estrella cuando saltó del instituto a la NBA en 2004, vive el mejor momento de una carrera marcada por una gravísima lesión que le mantuvo más de un año de baja

Foto: Shaun Livingston está en uno de los mejores momentos de su carrera (Troy Taormina/USA TODAY Sports)
Shaun Livingston está en uno de los mejores momentos de su carrera (Troy Taormina/USA TODAY Sports)

La lesión de Stephen Curry no provocó que los Warriors se atragantaran con el primer bocado de los 'playoffs'. Sin contar con el base en tres partidos completos y la mitad de los otros dos, los vigentes campeones ganaron a los Rockets por 4-1. Uno de los destacados de la eliminatoria fue Shaun Livingston, que brilló en la tarea más difícil: suplir a Curry. Tras 12 años de carrera marcados por una lesión, el base suplente de los Warriors recibe ahora el elogio unánime de la NBA.

Cuando Curry resbaló y cayó sobre el parqué de mala manera el pasado domingo, muchos imaginaron lo peor. Livingston (Peoria, 1985), en cambio, solo tuvo que recordarlo. Su carrera había cambiado para siempre el 26 de febrero de 2007, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior, el cruzado posterior, el lateral interno, el menisco lateral y además se le dislocó la rótula. "Es probablemente la lesión de rodilla más seria que puedas sufrir", dijo Tony Daly, médico de Los Angeles Clippers, el equipo en el que jugaba en entonces.

No volvió a jugar hasta finales de 2008, ya en los Miami Heat, el primero de ocho equipos en cinco años. Hasta 2010 no consiguió jugar con regularidad, aunque seguía sin permanecer más de una temporada en una misma ciudad. "Hubo un tiempo en el que era cortado por equipos que no ganaban ni 20 partidos", recordó Livingston tras la victoria de los Warriors ante los Rockets en el quinto de la serie, en el que anotó 16 puntos con un 7/8 en tiros de campo.

*PTE: porcentaje de tiro efectivo, una estadística que da mayor peso al tiro de tres.

Los Warriors ya son el equipo en el que más ha jugado, por delante de los Clippers, que lo eligieron en el número 4 del 'draft' de 2004. La franquicia angelina vio en aquel espigado jugador de 18 años lo que casi todo el que lo contempló en sus partidos en el Peoria High School: un base de más de dos metros con un futuro esplendoroso. "La gente ha podido olvidarlo, pero si no fuera por la lesión de rodilla, Shaun iba para superestrella. Habría sido varias veces All Star", dijo también el miércoles su entrenador, Steve Kerr, que no pierde ocasión de elogiarlo en cuanto le preguntan por él.

"Lo respeto mucho y lo admiro por la manera en la que volvió de su lesión", comentó Kerr, encantado de contar con un base suplente como Livingston, curtido en mil batallas dentro y fuera de la pista. "Somos muy afortunados. Pierdes a tu base, al 'MVP', y puedes poner a Shaun Livingston. Es un jugador fantástico, un gran compañero. Ha jugado una serie tremenda".

Dos estilos opuestos

En los cinco partidos contra los Rockets, Livingston ha promediado 13,2 puntos, 4,8 asistencias y 3,6 rebotes en 27 minutos de juego. Ante la lesión de Curry, el base ha dado un paso al frente en ataque, ha sido más agresivo y ha superado con nota la tarea de suplir al mejor jugador del mundo en unos 'playoffs'. "Ha estado enorme. No solo en esta serie, sino todo el año", dijo su compañero Draymond Green.

El resultado es el mismo (victoria de los Warriors), pero el proceso es muy diferente cuando dirige uno u otro al equipo. Livingston recoge una parte de los minutos libres que deja la lesión de Curry, pero no juega como él. Un ejemplo: Curry batió el récord de triples esta temporada con 402 y para lograrlo lanzó 886, uno cada 3 minutos. Livingston solo intentó 12, uno cada 126 minutos. En un equipo en el que el triple es casi una obligación, él solo es el undécimo jugador que más tira por partido desde la línea de tres. Livingston se siente más cómodo pisando la pintura. Ahí tiene un gran acierto lanzando en paralelo a la línea de fondo, muchas veces posteando a defensores más bajos que él que son incapaces de pararlo.

Los Warriors ficharon en 2014 a un jugador al que las lesiones no habían dejado ser lo que se esperaba de él. Iba para estrella y acabó siendo un jugador marginal. Le costó tiempo asimilarlo, cuenta, hasta que entendió que desde un segundo plano podía aportar mucho. "Algunos no son capaces. Se trata de tu mentalidad. Tienes que utilizar tu inteligencia para averiguar cómo puedes ayudar al equipo", explicó hace unas semanas al 'San Francisco Chronicle'. Su aportación ya fue importante en el anillo de hace un año.

Desde el banquillo o desde el quinteto inicial (está previsto que Curry reaparezca en las semifinales de conferencia), Livingston aporta tranquilidad cuando está en pista, algo muy valorado por su entrenador. "Hay algo en él. Quizá sea la experiencia de todo lo que ha pasado con la lesión o quizá ya era así antes. Es una persona increíblemente madura, un gran compañero y un jugador muy, muy inteligente", dice Kerr. "Es un buen tipo y es muy divertido verlo tener tanto éxito. No nos sorprende lo que está haciendo. Estamos muy contentos por él", comenta su compañero Andre Iguodala.

La lesión de Stephen Curry no provocó que los Warriors se atragantaran con el primer bocado de los 'playoffs'. Sin contar con el base en tres partidos completos y la mitad de los otros dos, los vigentes campeones ganaron a los Rockets por 4-1. Uno de los destacados de la eliminatoria fue Shaun Livingston, que brilló en la tarea más difícil: suplir a Curry. Tras 12 años de carrera marcados por una lesión, el base suplente de los Warriors recibe ahora el elogio unánime de la NBA.

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