El Madrid no juega a nada, fracasa ante el Paris y tiene un 'match ball' frente al Bayern
Ahora el futuro depara al Bayern de Múnich, donde la derrota supondrá la eliminación y la victoria, enfrentar en cinco partidos a Olympiacos, el mejor equipo de la competición
Campazzo, de lo poco que se salvó ante el Paris. (AFP7)
Decepción masiva este martes en el coliseo de Goya. La parroquia blanca no acertaba a comprender la extrema fragilidad del equipo ante el entusiasmo general de sus rivales parisinos, que dieron una lección de actitud sobre el parquet y también desde el banquillo supero ampliamente Thiago Splitter a su homólogo Chus Mateo. Siempre fue por delante Paris Basketball, nunca el Real Madrid pareció estar en condiciones de remontar el partido y vencer (73-81).
Y aquí podría liquidarse el asunto y ocupar el tiempo con otras labores, porque el espectáculo vivido en el Palacio de los Deportes de Madrid rozaba incluso el bochorno, mostrando todas las carencias que asolan al equipo este año (movimiento de balón en ataque estático o porcentajes de tiro exterior). Pero además adoleciendo de los elementos que habían permitido llevar a cabo una cierta remontada durante las últimas semanas, donde los resultados positivos habían devuelto el optimismo tanto al grupo, como a los aficionados.
Aunque ya se habían puesto de manifiesto algunas sombras en alguno de esos éxitos, como la debilidad para mantener jugosas ventajas iniciales, o como se ha mencionado, los escuálidos porcentajes de tiro exterior, fundamentales en cualquier equipo que funciona: este martes, un 26% en tiros triples, en línea con lo habitual, más un 50% en tiros interiores, guarismos ambos que no son de recibo en una plantilla de nivel, como es de la que dispone teóricamente el Madrid.
— Turkish Airlines EuroLeague (@EuroLeague) April 15, 2025
Ni una buena noticia por parte de los brate, con 31 minutos de Mario Hezonja y 13 de Dzanan Musa, para producir 11 puntos entre ambos con lastimosos porcentajes. Solamente unos fogonazos de Abalde, Garuba o Ibaka, y especialmente la facción argentina del equipo, mostró tanto la indispensable intensidad como un acierto aceptable ante el aro rival: Facu Campazzo comandó la labor anotadora (17+4+5, 23 de valoración) acompañado por Deck (10+8+4, 14 de valoración), pero el equipo en su conjunto fracasó con estrépito ante la veloz dinámica de juego de los franceses, que consiguieron en su conjunto 22 puntos más de valoración: una barbaridad. La inoperancia del Madrid fue tal que no le dio lugar siquiera ni a perder demasiados balones.
Por parte francesa, todo transcurrió en línea con lo esperado. Sobresalió el liderazgo del jugador más sorprendente de toda la Euroliga este año, que no es otro que TJ Shorts, espectacular en la generación de juego y la defensa (23+2+9, 27 de valoración), muy bien secundado por el resto de sus compañeros: hasta cinco de ellos consiguieron finalizar con más de diez créditos de valoración y en su conjunto dieron la sensación de aportar un juego vistoso y coral.
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Ahora, Paris Basketball enfrentará a Fenerbahce en el play-off, que era el mal menor, mientras que el Madrid dispondrá de un billete final si vence el viernes a Bayern, que derrotaba a Estrella Roja (97-93) en la capital bávara, en un vibrante partido solventado tras una prórroga. Deberá el equipo blanco incrementar su presión defensiva, porque los alemanes son una ametralladora desde el perímetro.
Es de esperar que Mateo plantee la defensa con Tavares abierto, porque la zona 2-3 frente a Bayern puede ser un suicidio, con seis o siete jugadores de perfil tirador. Y tiran. Y meten. Muchos. Así que ni de lejos está resuelta la cuestión, todo lo contrario. Ganar el viernes es una obligación, perder sería un desastre que, sin duda, conllevaría consecuencias de cara al curso que viene.
Decepción masiva este martes en el coliseo de Goya. La parroquia blanca no acertaba a comprender la extrema fragilidad del equipo ante el entusiasmo general de sus rivales parisinos, que dieron una lección de actitud sobre el parquet y también desde el banquillo supero ampliamente Thiago Splitter a su homólogo Chus Mateo. Siempre fue por delante Paris Basketball, nunca el Real Madrid pareció estar en condiciones de remontar el partido y vencer (73-81).