habla el presidente de su sindicato

Los jugadores de la Euroliga ya tienen voz, pero no a todos les gusta lo que dicen

En medio del conflicto entre FIBA y Euroliga nació el sindicato de jugadores de la segunda. Su voz es escuchada por la competición, pero no todos comparten su postura

Foto: La Euroliga tendrá dos equipos más la temporada que viene: de 16 pasa a 18. (EFE)
La Euroliga tendrá dos equipos más la temporada que viene: de 16 pasa a 18. (EFE)
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La Euroliga y la FIBA llevan tanto tiempo enfrentadas que es difícil recordar cuándo y cómo comenzó el conflicto que ha partido en dos al baloncesto europeo. Ya casi nadie se sorprende porque los partidos de los mejores equipos de Europa coincidan en día y hora con los de las selecciones. Desde hace un par de años, el frente se mantiene más o menos estable, con muy pocas variaciones, aunque el bando de la Euroliga es el que más ha avanzado en este tiempo.

Uno de esos avances se produjo hace un par de semanas. La Euroliga tendrá dos equipos más (18) la próxima temporada. La ampliación estaba anunciada, pero faltaba por ver cómo iba a encajar cuatro jornadas más de fase regular en un calendario saturado. Lo ha hecho adelantando el inicio y retrasando el final, una decisión que afecta sobre todo a la ACB, que no tardó en mostrar su preocupación.

El lío del calendario en 2020

La situación es la siguiente. La Final Four de la Euroliga de la temporada 2019-2020 se disputará entre el 21 y el 24 de mayo, una semana más tarde de lo habitual. Además, los Juegos Olímpicos de Tokio empiezan el 24 de julio, por lo que los torneos preolímpicos se disputarán a finales de junio, fechas en las que la ACB disputa su final todos los años. Para esta temporada, el calendario de la liga española establece el inicio de los 'playoffs' el 30 de mayo y el final el 25 de junio como muy pronto.

La FIBA ha puesto como fecha límite a la ACB el 12 de junio para la próxima temporada. Eso significa que sus 'playoffs' tendrán que empezar antes, pero no tiene mucho margen. No puede adelantar el comienzo de la liga por la Copa del Mundo de China, que termina el 15 de septiembre. Tiene el tiempo justo para meter la Supercopa el fin de semana siguiente y arrancar la Liga Endesa dos después. La primera jornada suele jugarse el último fin de semana de septiembre.

La consecuencia de todo lo anterior es que parece imposible impedir que la Final Four 2020 se solape con los 'playoffs' de la Liga Endesa, lo que sería un problema para los cuatro equipos españoles que jugarán la Euroliga la próxima temporada. Y por el bien de algunos jugadores, más vale que la Selección española consiga en la Copa del Mundo la clasificación para los Juegos Olímpicos. En resumen: un follón monumental.

Es probable que la Final Four y los 'playoffs' de la ACB se solapen en 2020. (EFE)
Es probable que la Final Four y los 'playoffs' de la ACB se solapen en 2020. (EFE)

El papel de los jugadores

La novedad es que el calendario de la Euroliga, por primera vez, cuenta con la aprobación explícita del sindicato de jugadores de la competición, creado hace un año. "Euroliga y la Asociación de Jugadores llegan a un acuerdo sobre el calendario de la 2019-2020", anunció la competición hace dos semanas. Bostjan Nachbar, director de ELPA, matiza que el rol de la asociación es solo propositivo. "No tiene voto. Solo puede hacer propuestas", dice. Nachbar, que se retiró en 2017 tras jugar sus cuatro últimas temporadas en España (dos años en el Barcelona y dos en el Real Betis) y vive aquí, entiende que la situación es complicada para el baloncesto español, pero cree que sus intereses no deben ser los únicos que se deban tener en cuenta. "La Euroliga no está compuesta solo de equipos españoles", dice.

"Lo que sugeriría a los jugadores españoles es que eleven la voz dentro de ELPA y participen activamente en las reuniones, porque no hemos tenido una reacción negativa de Turquía, Rusia o Alemania, solo de España. Con 18 equipos en la ACB, 18 en la Euroliga y las ventanas, es muy difícil que todo el mundo esté contento. A la Euroliga y a la ACB les gustaría otro calendario, y a la FIBA le gustaría que los jugadores jugaran en las ventanas, pero solo hay 365 días. Cuanta más comunicación, mejor. Pero al mismo tiempo la gente en España tiene que saber que los clubes han aprobado este calendario. Podrían haber dicho que no", dice apuntando a Real Madrid, FC Barcelona y Baskonia, los tres equipos españoles propietarios de la Euroliga.

La idea de adelantar el inicio de la temporada y retrasar la Final Four sale de los jugadores, que querían reducir el número de semanas con dos jornadas. Desde la implantación del formato de liga, esas jornadas son cinco. Para la próxima, la Euroliga había propuesto nueve, pero al final serán siete. "Eran demasiadas. Esas semanas son muy difíciles de jugar. En algunos casos, los jugadores juegan cuatro partidos en ocho noches y viajan entre medias. Para los jugadores, eso era inaceptable", explica Nachbar, que destaca otra de sus propuestas aceptadas por la competición: cada equipo jugará dos partidos seguidos en casa en una de esas semanas y dos como visitante en otra. "Ese es el sistema que queremos implantar en el futuro".

Bostjan Nachbar (d) jugó las últimas cuatro temporadas de su carrera en España. (EFE)
Bostjan Nachbar (d) jugó las últimas cuatro temporadas de su carrera en España. (EFE)

El dardo de la ABP

Nada más anunciarse el nuevo calendario, la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP), el sindicato de los jugadores de la ACB, lanzó un dardo a la ELPA, aunque no la nombró en su comunicado. "Los jugadores de ACB son representados por su asociación ABP que defiende sus derechos. Somos una asociación independiente cuyo único interés es el jugador. Sin esa independencia de clubes y ligas no se puede defender a los jugadores. Siempre se antepondrán otros intereses, no los de nuestros asociados. Por lo tanto, una asociación que no cumpla estas premisas nunca los podrá representar".

"Estoy negativamente sorprendido", responde Nachbar. "Cuando empezamos en la ELPA, lo primero que dije fue que esperaba tener grandes relaciones con las asociaciones nacionales porque son muy importantes. Y antes de arrancar, los comentarios de la ABP hacia nosotros eran muy negativos. Hablar a través de los medios no es algo que queramos hacer, no es nuestra manera de trabajar. Si la ABP quiere sentarse y discutir estas cosas, estaremos encantados. Pero culpar a alguien de no ser independiente a través de los medios es algo que no entiendo", dice el exjugador, que califica de lamenta no haber tenido aún ninguna conversación con la ABP.

"Los jugadores de la Euroliga nos apoyan. Cada propuesta que hacemos a la liga es comunicada a los miembros de la asociación y aprobada por el consejo de jugadores. Nuestra financiación, organización y comunicación es independiente. No sé qué más puedo decir", dice. El exjugador esloveno defiende la necesidad de la ELPA señalando que hasta ahora no había ninguna asociación de jugadores que pudiera hablar con la Euroliga en nombre de los jugadores. "Entiendo que es un gran cambio, no solo para la gente de las ligas nacionales, sino también para los clubes de Euroliga. Estamos muy felices de que los clubes nos hayan aceptado y valoren nuestra presencia. Creo que también es necesaria para la liga. Pero al mismo tiempo, ¿qué organización, si no es la ELPA, hablaría con la liga en nombre de los jugadores? Las asociaciones nacionales no tienen la credibilidad para hablar con la Euroliga. La tienen para hablar con la ACB en España, por ejemplo. Por eso creo que esas asociaciones y la ELPA deben trabajar juntas, no en contra".

"Si la ABP quiere sentarse y discutir estas cosas, estaremos encantados. Pero culpar a alguien de no ser independiente a través de los medios es algo que no entiendo", dice Bostjan Nachbar

Por qué creó la asociación

"Jugué profesionalmente diez años en Europa tras volver de la NBA y nunca tuve contacto con ninguna asociación europea de jugadores", critica Nachbar. "En teoría existía, pero por desgracia nunca hizo nada por los jugadores. Ojalá lo hubiera hecho, pero no lo hizo. Otros jugadores en activo y retirados dirán lo mismo". La institución a la que se refiere Nachbar es la Unión de Baloncestistas Europeos (UBE), a la que está asociada la ABP. Alfonso Reyes, presidente de la asociación española, es el vicepresidente de la europea.

Tras su retirada, Nachbar impulsó la creación de la ELPA durante la temporada 2017-2018. La asociación fue presentada en la pasada Final Four en una rueda de prensa en la que participaron Luigi Datome, del Fenerbahçe, y Kyle Hines, del CSKA de Moscú. El primero es el presidente y el segundo, el vicepresidente. Marcelinho Huertas y Tornike Shengelia, del Baskonia, son los dos representantes del baloncesto español en el consejo. El exjugador del Real Madrid José Lasa dirige el departamento legal.

Nachbar mide muchos sus palabras cuando habla de la Euroliga, pero se muestra crítico cuando habla de la situación actual del baloncesto europeo. "La gente que manda solo mira el baloncesto desde el punto de vista de los negocios, no se preocupan por salud de los jugadores o cómo alargar sus carreras. Es algo que se está olvidando en Europa y no está bien. Todos quieren hacer crecer su negocio. Las ligas, la FIBA y la Euroliga. Todo es negocio. Nadie piensa en los jugadores. Eso tiene que cambiar", asegura.

Para eso decidió montar la ELPA. "No podemos controlar el crecimiento de la Euroliga. Los dueños son los clubes, no los jugadores", dice, pero sí pueden mejorar las condiciones laborales. El calendario es solo un primer paso de lo que esperan que acabe en un convenio colectivo que dé más seguridad financiera a los jugadores, regule la duración de la pretemporada, la cantidad de los entrenamientos y aspectos médicos. "Cuando consigamos esas cosas, daremos otro paso y discutiremos aspectos importantes para los jugadores retirados: pensión, jubilación... Pero es algo que nunca ha existido en Europa y creo que va a ser un proceso largo. Pero por algún sitio hay que empezar".

Es obvio que la referencia de Nachbar es la NBPA, el sindicato de jugadores de la NBA, liga en la que jugó seis años, pero incluso él reconoce que están muy lejos. "La NBA es una liga cerrada. Es un solo país, salvo por un equipo en Toronto (Canadá). Tiene un límite salarial y un 'draft'. El sistema es diferente. Claro que nos gustaría tener una posición similar a la NBPA, pero va a llevar tiempo", comenta.

Además de la asociación de jugadores, hace poco nació una de entrenadores y otra de árbitros. La Euroliga ya está en un sistema en el que puede negociar de forma global con los empleados sin tener que ir país a país. Para algunos, eso le da más poder a la competición y convierte a esas asociaciones en sus marionetas. Para los implicados, unirse es la mejor opción que tienen de luchar por sus intereses. Nachbar, además, cree que a la Euroliga le conviene contar con ellos. "Cualquier proyecto necesuta desafíos para crecer. Y creo que la Euroliga nos necesita. Necesitan escucharnos y conocer nuestros problemas, saber cómo mejorar la liga desde nuestra perspectiva".

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