regresa tras más de ocho meses de lesión

Corazón e ilusión: el Real Madrid ya tiene ganada una batalla con el regreso de Llull

Sergio Llull volverá a jugar tras más de ocho meses de lesión. El menorquín estará el miércoles en el Real Madrid-Panathinaikos, tercer duelo de la serie de 'playoffs' de Euroliga

Foto: Sergio Llull y la afición del Real Madrid no pueden vivir el uno sin el otro. (EFE)
Sergio Llull y la afición del Real Madrid no pueden vivir el uno sin el otro. (EFE)

Cuando se trata de baloncesto, Pablo Laso es bastante pragmático. No suele darle mucha importancia al ambiente o al resto de circunstancias que rodean a un partido. Su discurso se resume en que son 40 minutos en los que hay que jugar mejor que el rival para ganar. Ni más ni menos que eso. Ni siquiera el regreso de Sergio Llull al Real Madrid, que jugará este miércoles (18:45 horas) ante el Panathinaikos sus primeros minutos tras ocho meses y medio lesionado, le hace cambiar de opinión. "Me alergro mucho de que la afición esté muy contenta con la vuelta de Sergi, yo lo estoy como entrenador, creo que el equipo también, pero eso no vale de nada. Mañana empieza un partido, 0-0 y en principio eso no va a sumar", dijo el técnico cuando le preguntaron por el factor psicológico de la vuelta del menorquín.

La postura de Laso no es radical. El técnico vitoriano jugó lo suficiente como para saber que a la hora de la verdad hay elementos tan importantes como la técnica o la táctica. "Para nosotros es un partido en el que tienes que jugar con mucho corazón, seguro", explicó. Ese corazón que le faltó a su equipo en el primer partido, sentenciado a los pocos minutos con un 20-0 a favor del Panathinaikos. "Jugamos enfrente de nuestro público, que creo que nos va empujar. Vamos a tener un gran ambiente en estos dos partidos. Mañana vamos a tener ese empujón, ese tirón, pero el partido es baloncesto. Al final, cuando sales al campo tienes que jugar al baloncesto. Ese corazón que obviamente vamos a tener no me gustaría que lo tuviéramos un minuto, sino 40. Pero también que tengamos la cabeza 40 minutos", continuó.

"Da un plus de ilusión a todo el mundo"

Sergio Llull va sobrado de los dos: de cabeza y de corazón. Pero su regreso hay que tomarlo con cautela. Laso explicó que si va a jugar es porque tanto él como los médicos creen que puede ayudar al equipo. No quiso revelar si jugará poco o mucho, pero se vestirá de corto y en algún momento del partido saltará al parqué. Habrá que ver a qué nivel. Eso en el plano deportivo. En el sentimental, Llull le dará muchísimo al Madrid. El anuncio de su vuelta ya lo ha hecho. Unos 'playoffs' de la Euroliga son suficiente motivación para la afición, pero la presencia de Llull eleva un poco más el ánimo de los madridistas y del equipo.

"Es un jugador que aporta muchísimas cosas positivas al equipo, sobre todo en esos momentos en los que está un poco frío el partido puede hacer una o dos jugadas y se calienta el juego, se calienta él, los compañeros, la afición. Y ya parece que es otro partido distinto (...) Para nosotros anímicamente tener un jugador como él ya recuperado, listo para jugar y con las ganas que él tiene de poder ayudar al equipo, seguramente va a ser algo positivo", dijo Gustavo Ayón. Algo parecido dijo Fabien Causeur: "Solo saber que estará calentando da un plus de ilusión a todo el mundo. Para él también es un momento muy importante".

Si al equipo madridista le hace falta corazón, nadie mejor que Llull para dárselo. El base menorquín, de baja desde agosto tras romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, no es solo el mejor jugador del Madrid, es también su líder espiritual. No hay un jugador en la plantilla que conecte con la grada como él. Ni el genio precoz Luka Doncic ni el veterano estandarte Felipe Reyes. Sus famosas mandarinas ayudan, pero ninguno tiene su carisma ni esa capacidad de levantar a todo el pabellón. Los gritos de "¡Llull, Llull, Llull! se llevan escuchando desde que el Madrid jugaba en Vistalegre y él no era la estrella que es ahora.

El club tiene preparado un gran recibimiento este miércoles. Cada aficionado que acuda al WiZink Center a ver el partido contra el Panathinaikos se encontrará en su asiento una mano gigante de gomaespuma con el lema #VuelveLlull, el 'hashtag' que ha preparado el club para animar al balear en su regreso.

Ocho meses y medio de lesión

Llull ha cumplido a rajatabla los plazos de recuperación. Se lesionó el 8 de agosto de 2017 y volverá a jugar el 25 de abril de 2018. Ocho meses y 17 días. Las ganas de Llull de acortar plazos eran enormes, pero también sabía que hacerlo era correr un riesgo innecesario. Hace unos días, Javier Beirán contaba a El Confidencial que durante la Copa del Rey de febrero el madridista tenía claro que le quedaban dos meses. Y eso que en sus entrenamientos ya parecía recuperado. No lo estaba. Aún le quedaba la última fase, la de reincorporarse al grupo, algo que se hizo hace tres semanas. Desde ese momento ya era cuestión de días que volviera, anunció Laso. Así ha sido.

¿Por qué este miércoles y no la semana pasada? Porque regresar en casa, en un ambiente favorable es más recomendable. Mientras sus compañeros estaban en Atenas la semana pasada, Llull seguía machacándose a diario en Valdebebas para llegar un poquito mejor de lo que podía haberlo hecho hace siete días en el OAKA. ¿Podía haber jugado en los dos primeros partidos de la eliminatoria? Es posible ("Si fuera por Sergi, probablemente habría jugado mucho antes", dijo Laso). Que no lo hiciera, sobre todo tras conocerse la baja de Facundo Campazzo, demuestra que ha sido el bienestar del jugador y no el interés del equipo el que ha guiado la recuperación. El partido elegido es el tercero de los 'playoffs', con empate a uno en la serie. Vuelve Llull, vuelve el corazón del Real Madrid.

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