NINGUNO DE LOS DOS EQUIPOS QUERÍA ANOTAR

El vergonzoso final de partido entre el Maccabi y el Darussafaka en la Euroliga

El Maccabi de Tel Aviv necesitaba una victoria a domicilio ante el Darussafaka de Estambul por más de once puntos que le permitiera pasar al Top 16... que dio lugar a un espectáculo inaudito en Euroliga

Vergonzoso lo ocurrido este jueves en la Euroliga. El Maccabi de Tel Aviv, uno de los equipos más potentes del torneo, se encontraba ante una final: si el heptacampeón no quería quedar eliminado en la fase de grupos, necesitaba una victoria a domicilio ante el Darussafaka de Estambul por más de once puntos que le permitiera pasar al Top 16. Pero, si eso ocurría, eran los turcos los eliminados. Y llegó el final de la vergüenza.

A poco más de un minuto para el final del último cuarto, el marcador reflejaba empate a 65. O, lo que es lo mismo, Maccabi necesitaba sumar once puntos en un minuto y catorce segundos. Ante la dificultad de esta hazaña, los israelíes tuvieron clara la estrategia: que el marcador no se moviera para forzar la prórroga y, de esa manera, tener 5 minutos extra en los que intentar conseguir la renta que les diera acceso a la siguiente fase de la Euroliga.

Fue entonces cuando empezó a suceder algo pocas veces visto en una pista de baloncesto: Maccabi agotaba sus posesiones hasta el final sin tan siquiera lanzar a canasta y el Darussafaka, tras varios ataques, era incapaz de anotar. Visto lo visto, el conjunto turco entendió qué es lo que debía hacer. Llegó el momento de provocar personales para que Maccabi tuviera que, al menos lanzar a canasta. Pero nada más lejos de la realidad.

Los israelíes, desde el tiro libre, ni tan siquiera tiraban a canasta. Pedradas contra el tablero y 'air-balls' se sucedieron de manera continuada... hasta que la tortilla se dio la vuelta. A sólo veinte segundos para el final, una falta del pívot Arinze Onuaku provocó que el Darussafaka fuera a los tiros libres: Reggie Redding anotó el primero. Y, entonces, en vez de aumentar la renta, también tiro a fallar el segundo lanzamiento.

Cuando anotar no está de moda

¿El motivonbsp;Darussafaka era consciente de que anotar un punto sólo podía ser posible a través de una personal, por lo que no defender el ataque rival era la mejor opción. Perdiendo por menos de once puntos, el equipo turco se metía como cuarto al Top 16 y, a falta de 20 segundos, que Maccabi consiguiera esa renta a la que había renunciado a falta de más de un minuto se antojaba imposible. Ahora sí, los de Tel Aviv querían anotar.

Para ello, tras su primera canasta, buscaron faltas rápidas, ante lo que Darussafaka imitó la anterior táctica de su rival: no anotar desde el tiro libre para evitar a toda costa sumar dos o tres puntos de renta y permitir con una canasta rival un hipotético empate. Ya en los últimos segundos, una nueva canasta de Maccabi cerraba la victoria de los israelíes por cuatro puntos de ventaja (66-70), pero insuficiente para pasar al Top 16.

De esta triste y poco común manera, Maccabi se queda fuera de la Euroliga a las primeras de cambio, un equipo cuyó último título fue hace dos años, cuando ganó en la final al Real Madrid. Darussafaka, conocido como el 'nuevo rico' del baloncesto turco, sí logró el objetivo de pasar como cuarto a la siguiente ronda de la Euroliga tras no perder por más de 11 puntos ante el poderoso Maccabi. Eso sí, este final será recordado durante mucho tiempo.

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