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Muere a los 28 años Bienvenu Letuni, el pívot de Joventut que machacaba sin saltar
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NO TERMINÓ DE EXPLOTAR

Muere a los 28 años Bienvenu Letuni, el pívot de Joventut que machacaba sin saltar

El joven congoleño no terminó de encontrar un hueco en el deporte profesional, lo que le llevó a regresar a Kinsasa (Congo), donde tampoco fue capaz de tener una vida normal

Foto: Bienvenu Letuni, en su época en Joventut. (EFE/Andreu Dalmau)
Bienvenu Letuni, en su época en Joventut. (EFE/Andreu Dalmau)

El deporte mundial está lleno de historias de superación, de 'cenicientas' que terminan por convertirse en princesas cuando no tenían nada y de ídolos que llegan a lo más alto desde la más absoluta humildad. Pero también existe una cara B, como es el caso de Bienvenu Letuni, uno de los grandes descubrimientos africanos de los últimos años y que ha fallecido, con solo 28 años, en la más absoluta soledad, muy lejos de todos los focos que un día apuntaron a él.

La historia de Letuni es la de tantos y tantos jugadores de baloncesto africanos. Nacido en una aldea ubicada en plena selva del Congo, en Bandundu, desde muy pequeño comenzó a crecer de manera desmedida, alcanzando un tamaño muy superior al de cualquier otro niño de su edad. Con solo 5 años, medía más de 1,80 metros, lo que llevó unos años después al jefe de la aldea a pedir a su padre que lo llevara a Kinsasa, la capital, en busca de una solución.

Foto: Caitlin Clark, en plena jugada. (Reuters/Troy Taormina)

Una vez allí, los médicos confirmaron que lo que sufría el pequeño era agromegalia... pero la suerte se iba a cruzar en su camino. Solo unos meses después de llegar a la gran ciudad, participó en un campus organizado para jóvenes africanos en busca de promesas del baloncesto. Lo que los organizadores no se podían ni imaginar es que había un muchacho de 15 años que medía más de dos metros y que, además, tenía buenas maneras a pesar de no haber jugado nunca.

Fue Joventut quien decidió fichar a Letuni, que tenía buena proyección y podía ser uno de los jugadores del futuro. Así, llegó a España, donde fue intervenido para frenar su crecimiento constante. Una vez recuperado, comenzó a entrenar y jugar con las categorías inferiores de la 'Penya', donde sorprendía con sus capacidades para no haber jugado nunca: era capaz de tirar con las dos manos, era ágil y rápido a pesar de su tamaño y, sobre todo, era capaz de machacar el aro sin saltar.

Ya en plenitud de crecimiento, con 2,24 metros de altura y buena predisposición a seguir aprendiendo, a Letuni le faltó algo de fortuna para lograr su sueño y no consiguió dar el salto definitivo hacia el baloncesto profesional. Tenía cualidades para intentar jugar al más alto nivel, pero no terminó de dar con la tecla necesaria. Tras no lograrlo con Joventut, probó con Baskonia, pero tampoco encontró el camino, lo que hizo que cogiera las maletas y regresara a África.

Pero su vuelta no fue fácil: no había logrado encajar en el baloncesto y no había conseguido encontrar un hueco en su país. Así, decidió volver a Kinsasa, donde malvivió en las calles durante varios años. Necesitaba medicación habitual por su enfermedad, pero la falta de ingresos derivados de la dificultad para encontrar trabajo por sus características físicas, le llevaron a malvivir en la capital del Congo. Varias asociaciones trataron de ayudarle, pero sin demasiada fortuna.

Ahora, con solo 28 años, se ha confirmado el fallecimiento de Bienvenu Letuni. No fue capaz de encontrar un sitio en el mundo en el que desarrollar su actividad ni encontrar su felicidad. Aquel chaval que llegó a España con un sueño, y que era capaz de machacar el aro sin saltar, no logró cumplir su gran objetivo y, este martes, ha llegado a nuestro país la noticia de su fallecimiento. Una triste noticia para el mundo del baloncesto.

El deporte mundial está lleno de historias de superación, de 'cenicientas' que terminan por convertirse en princesas cuando no tenían nada y de ídolos que llegan a lo más alto desde la más absoluta humildad. Pero también existe una cara B, como es el caso de Bienvenu Letuni, uno de los grandes descubrimientos africanos de los últimos años y que ha fallecido, con solo 28 años, en la más absoluta soledad, muy lejos de todos los focos que un día apuntaron a él.

Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB)
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